Nuevo “boletazo” en el transporte urbano
Finalmente, los concejales del oficialismo terminaron jugando para los empresarios del transporte en Córdoba y concedieron el aumento por el que Fetap venía presionando. En sesión especial, tras una reunión de comisión que se dio ayer y que se extendió por casi cinco horas, se terminó confirmando que el nuevo costo del pasaje será de $12,55.
Lo que resta definir ahora es a partir de cuando los cordobeses tendremos la nueva tarifa, ya que el cuerpo tiene hasta cinco días hábiles para elevarlo al Ejecutivo y de ahí este debe informarlo en el Boletín Oficial.
“Puede ser hoy o en cinco días”, afirmó al respecto a LA NUEVA MAÑANA el concejal Gustavo Fonseca, encargado de introducir el debate en el recinto por parte del oficialismo.
La jornada en el poder legislativo de la ciudad arrancó temprano, con un horario poco usual para las sesiones y con sospechas de un debate rápido para que la confirmación llegara de inmediato al Departamento Ejecutivo Municipal y así hacer efectivo el aumento.
A las caras con poco descanso de ediles y asesores, se le sumó lo que ocurría afuera con vallas en las dos esquinas del pasaje, sobre Humberto 1º y sobre Santa Rosa, esperando contrarrestar algo que luego no ocurrió: esta vez no hubo marchas ni manifestaciones que se expresaran en contra del “boletazo”, uno más de los que se da en la gestión de Mestre. Y esto motivó incluso el asombro de integrantes de la bancada de “Juntos Por Córdoba”. “¿Viste algún aumento de boleto más tranquilo que este?” llegó a manifestar un oficialista por lo bajo y con indisimulable sorpresa.
El debate
La sesión tenía una agenda cargada. Porque al cuestionado aumento al boleto se le sumaba también la derogación –con igual polémica- de la ordenanza por el Banco de Inmuebles. Por lo tanto, el incremento en el pasaje del transporte fue el segundo tema en el recinto y allí, Fonseca sostuvo, tras reconocer la falta de rampas en los coches y el incumplimiento con las frecuencias, que “la única verdad, es la realidad”.
El edil del oficialismo valoró la reunión a la que asistieron en la víspera funcionarios municipales –entre ellos Julio Waisman, secretario de Servicios Públicos- y fueron interpelados por la oposición. En sintonía con lo expuesto por el Ejecutivo, Fonseca justificó el incremento en la inflación y, luego en contacto con la prensa, evitó referirse a qué respondía la urgencia por sacar el incremento cuanto antes.
Tras el cruce con la oposición, el oficialista fue respaldado por Laura Sesma, la concejala que decidió desprenderse de la alianza gobernante y armar su propio bloque pero que hoy, terminó acompañando con su voto a sus excompañeros.
Desde la oposición, Victoria Flores del bloque “Fuerza de la Gente”, sostuvo que entendía “el contexto inflacionario que se vive en el país” pero cuestionó el incumplimiento en los pliegos. Como así también, que en menos de seis meses, la gestión de Ramón Mestre haya decidido quitar el subsidio de los usuarios para trasladarlo a las empresas. “El aumento no se justifica. La polinómica (fórmula que arroja el resultado para establecer el costo) tiene en cuenta un pliego y en cinco años de gestión esto no se está cumpliendo. No hay paradas inteligentes, el usuario camina más de 500 metros para alcanzar la parada cuando eso dice todo lo contrario en el pliego” sostuvo Flores a LA NUEVA MAÑANA.
En el mismo espacio, el concejal Martín Llarena valoró la reunión con los funcionarios pero cuestionó los errores que existen en la fórmula polinómica que además no fueron modificados en la ordenanza que se aprobó esta mañana.
Por su parte, Esteban Dómina, desde Unión Por Córdoba, evitó durante el debate caer en frases como “un nuevo golpe al bolsillo”. Aunque advirtió que esto abre la puerta para que los empresarios sigan reclamando aumentos en el boleto. “Apenas haya paritarias de UTA o aumento del gasoil, esta gente va a venir por más” dijo el edil.
En tanto, desde el bloque ADN, Tomás Méndez afirmó a este medio que “el Estado debe estar presente. No es que sube el combustible y esto tiene que subir, el Estado debe estar presente”. “El Ejecutivo no exige los números en los balances a las empresas porque sabemos la relación entre Mestre y Ersa. Se sigue confundiendo la política con el empresariado” agregó Méndez.
Finalmente, Marcelo Pascual, desde el Frente Federal de Acción Solidaria, se sumó al voto negativo, al tiempo que comparó la realidad del transporte en nuestra ciudad y la poca evolución con respecto a metrópolis como Medellín.
De esta manera, el mestrismo en alianza con macristas y socialistas, terminó avalando un nuevo aumento en el servicio. En esta ocasión, del 37%, pero con un acumulado entre las dos gestiones que alcanza un incomparable 400% si se tiene en cuenta en resto de las ciudades del país en seis años. Siga, siga, aquí no ha pasado nada.