El EAAF logró identificar en Tucumán los restos de un joven desaparecido en 1976
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó en esta ciudad los restos de Carlos Medina González, un joven estudiante universitario, quien había desaparecido en abril de 1976, poco después del golpe de Estado del 24 de marzo de ese año que instauró la última dictadura cívico militar con el dictador Jorge Rafael Videla al frente.
Medina González, quien por entonces tenía solo 20 años, había estado en el centro de detención clandestina conocido como el Pozo de Vargas, ubicado a unos 10 kilómetros del centro de San Miguel de Tucumán, cuando la provincia ya estaba al mando de Antonio Domingo Bussi.
Con este hallazgo, la cifra de personas cuyos restos han sido restituidos con nombre y apellido en esta fosa asciende a 122, sobre un total de al menos 149 personas halladas en el lugar.
El Pozo de Vargas fue la fosa clandestina más grande del país, y se encuentra en la zona de Tafí Viejo, al noroeste de San Miguel de Tucumán: “Una construcción circular de tres metros de diámetro y 37 de profundidad”, tal como indica el sitio oficial del EAAF.
El Grupo Interdisciplinario de Arqueología y Antropología de Tucumán (GIAAT) realizó las primeras pruebas que permitieron determinar que allí había restos humanos. En los años siguientes, comenzó una excavación arqueológica que requirió casi dos décadas de trabajo en el lugar, llevadas adelante en su mayor parte por el Colectivo de Arqueología, Memoria e Identidad de Tucumán (CAMIT).
Fuente: con información de NA
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