Se cumplen 10 meses de la desaparición de Delicia: "En la escuela permanece una silla vacía"
A 10 meses de la desaparición de la joven Delicia Mamani Mamani, como es habitual cada día 21, se realizará este lunes a las 18 en la puerta de la Escuela Normal Superior Alejandro Carbó una concentración para exigir justicia y su aparición con vida.
En este caso, la convocatoria adquiere particular significación al coincidir con el "Día del Estudiante". Precisamente, Delicia estudiaba para maestra en dicha institución.
"¿Dónde está delicia?" expresa la convocatoria de las compañeras, docentes, familiares y el entorno de la joven, como cada mes, aunque esta vez le suman una reflexión, tan profunda como dolorosa: "Este 21 de septiembre nos sobra una silla y nos falta una estudiante".
De Delicia Mamani nada se sabe desde el 21 de noviembre de 2025, cuando salió de su casa en el paraje Punta de Agua de Malagueño, con destino a la Escuela en la que cursaba el magisterio. Sin embargo, nunca llegó y su rastro es una incógnita.
Tras una larga insistencia de su entorno, seis meses de la desaparición la Justicia Federal aceptó reencauzar la búsqueda bajo la hipótesis de trata de personas y recientemente se dispuso la captura internacional del principal sospechoso por el hecho criminal, un cuñado de la víctima: Cancio Flores.
Una herida abierta
Expresa la convocatoria para este lunes que "en la escuela permanece una silla vacía y en ella el deseo de una estudiante de convertirse en maestra, siendo la primera generación de su familia con acceso a la educación".
El texto repasa que recién ocho días después de la desaparición la Justicia tomó la denuncia de la familia. Asimismo, subraya que en la investigación se halló una carta que la víctima no escribió; y cuestiona con fuerza que "recién nueve meses después se la empieza a buscar en serio".
Acto seguido, para reforzar la hipótesis de la trata y descartar la posibilidad de que la joven se haya ausentado por cuenta propia, manifiestan en el texto: "Desde el primer momento su mamá, sus compañeras y docentes explicaron que el sueño de Delicia era terminar de estudiar. Que no iba sola a ningún lado, que la carta que dejó por más que sea su letra no era su forma de hablar ni escribir, que había estado mal días antes porque tenía una deuda que pagar, y que Cancio, su cuñado, ya tenía sospechas fundamentadas de estar involucrado en diferentes delitos relacionados a la trata de personas".
Noticias relacionadas: