Juicio a Max y Lulén: ambos pidieron disculpas ante el tribunal y ahora esperan el veredicto
Este viernes, llega a su fin el juicio que tiene como protagonistas a Williams Watts, su hijo Lulén y la pareja de éste, Max Caviglione. Los chicos trans están acusados de "homicidio en grado de tentativa agravado por el vínculo, alevosía, criminis causa, uso de estupefacientes y codicia", en el marco de una agresión en la que el denunciante terminó con heridas menores.
Durante la última audiencia, ambos pidieron disculpas frente al jurado popular y el tribunal técnico, integrado por Cristian Griffi, Alfredo Villegas y María Susana Blanc Gerzicich. En sus últimas palabras, dejaron en claro el arrepentimiento que, afirman, sintieron después del episodio. Además, Lulén volvió a referirse a las situaciones de maltratos que padeció en su infancia, ligadas a discriminaciones por su identidad de género.
Después, el fiscal Marcelo Fenoll solicitó una replica para confrontar los alegatos de las abogadas defensoras. Nuevamente pidió la pena de 13 y cuatro meses años de prisión y desacreditó cualquier tipo de reproche en cuanto a la paternidad de Williams.
En paralelo, Dania Villanueva y Rocío García Garro, las letradas que representan a los acusados, habían solicitado que se revean los agravantes incorporados por la Fiscalía, argumentando que el único que quedó demostrado durante el debate es el del vínculo. Asimismo, exigieron que se visualice la violencia familiar que rodea al caso y las agresiones que Lulén recibió por años, supuestamente por parte de su padre.
Después de escuchar a los dos jóvenes, los ocho jurados populares se retiraron de la sala para definir la sentencia. Estás personas debatirán cada agravante y la culpabilidad o inocencia. Por último, los magistrados impondrán la escala penal correspondiente a la resolución de los jurados.
En las puertas de Tribunales Provinciales II, amistades y allegados de Lulén y Max acompañan el último momento del proceso con batucada y una olla popular. Bajo el nombre "Mala Racha", se organizaron para poder costear los tramites y llegar a juicio.
El argumento de la defensa
"Entendemos que durante el debate quedaron acreditados hechos concretos ocurridos a lo largo de la vida de Lulén que lo afectaron psicológicamente, vinculados al rechazo de su orientación sexual, expresión de género y posteriormente su identidad de género", detalló Villanueva días atrás a La Nueva Mañana.
En ese sentido, amplió: "Desde los 12 años atravesó situaciones de rechazo, desprecio, malos tratos, controles sobre sus vínculos, cuestionamientos y limitaciones sobre su forma de vestirse y expresarse, y posteriormente la negación de su identidad masculina".
La letrada contó que el joven presenta más de 30 cortes en su cuerpo por autolesiones que iniciaron en su adolescencia.
Además, Villanueva destacó que "la posición asumida por el fiscal Fenoll evidencia una preocupante ausencia de perspectiva de género".
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