Metalfor, la otrora industria orgullo de Noetinger, dejó de producir y es desmantelada
El conflicto en la metalúrgica estalló el pasado 7 de julio, cuando Metalfor, la empresa del Grupo Bertotto Boglione, vinculada a la producción de maquinaria agrícola y pulverizadores, dio permiso a los empleados con motivo de un partido de la Selección argentina y simultáneamente envió alrededor de 35 telegramas de despido. A estos trabajadores les ofreció abonar el 65% de la indemnización y en largas cuotas.
Pero en realidad Metalfor pretende desprenderse del 70% de su personal. Y la oferta para el acuerdo por “extinción del vínculo” es increíble: el pago del 30% de la indemnización en efectivo, pero en 18 cuotas, y el saldo en maquinarias y herramientas cotizadas por la propia empresa.
Indemnizaciones lejos de lo que exige la ley
La propuesta de la patronal fue rechazada de plano por los empleados, “ya que se trata de máquinas muy viejas, obsoletas, que Metalfor cotiza por ejemplo a 3 millones y no valen más de 200 mil pesos”, dijo un trabajador a La Nueva Mañana.
Los trabajadores, embargados de tristeza, la semana pasada filmaron con sus celulares cómo era vaciada la planta de Metalfor en Noetinger y trasladada su maquinaria a otras plantas que el Grupo Bertotto Boglione tiene en Marcos Juárez.
Y es que, a partir de reconfigurar Bertotto Bloglione su estrategia de negocios, ahora proveerá maquinarias y otros productos para otro destino: el sector beneficiario de las políticas del gobierno de Milei, como minería, petróleo y gas, abandonando la fabricación de maquinaria agrícola y pulverizadores.
Sin resultados tras la última audiencia
Tras la última audiencia celebrada el pasado lunes en la Secretaría de Trabajo, con la presencia de la patronal y la representación gremial, Unión Obrera Metalúrgica Bell Ville (UOM) y Asociación de Supervisores de la Industria Metalmecánica (ASIMRA), no quedó nada definido y se aguarda la definición de la autoridad laboral.
Rondan dudas entre los trabajadores sobre la instancia de apertura del Procedimiento Preventivo de Crisis, en tanto la patronal no cumplía ciertas condiciones (el gremio de los jerárquicos, ASIMRA, lo dejó expresado en el acta firmada por las partes el lunes).
Y es que, seguramente, la especulación de la empresa no fue otra que, abierto el Procedimiento Preventivo de Crisis, ello alentaría a los empleados para que aceleren los acuerdos de desvinculación, a partir del temor de que se les pueda aplicar el despido por el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo (habilita al empleador pagar el 50% de la indemnización, argumentando la excepcionalidad de la situación y no asumiendo ninguna culpa por el estado en que se encuentra).
Pero la idea de despedir a los empleados sin causa (artículo 245 LCT), como sucedió en el caso de los 35 cesanteados en julio, se topó con la exigencia del pago total del monto indemnizatorio, además de no mostrar voluntad de ser reincorporados por cuanto percibieron que se venía el vaciamiento de la planta y ya estaban sin tareas asignadas.
Es más, el PPC fue impugnado por varios empleados de manera independiente. De ahí que se espera un dictamen de la Secretaría de Trabajo.
Nueva estrategia de negocios del Grupo Bertotto Boglione
Bertotto Boglione, en otra de las plantas, ubicada en Marcos Juárez, fabrica tanques de acero y plásticos para el almacenamiento de combustibles; también produce semirremolques y estaciones portátiles.
El Grupo está reconfigurando su estrategia de negocios, con un nuevo perfil industrial. Todo indica que concentrará toda la producción en las plantas localizadas en Marcos Juárez, aunque ahora proveyendo al sector emergente en esta nueva matriz que avanza en Argentina. Hablamos del sector beneficiario de las políticas del gobierno de Javier Milei: minería, petróleo y gas.
Mientras tanto, los trabajadores de Metalfor observan cómo se desmantela la empresa, que todo indica mantendría una “plantilla residual” de personal, para dedicarse, apenas, a brindar servicios: la metalúrgica, que producía maquinarias agrícolas y pulverizadores para el agro, con más de un centenar de empleados, se limitará a sostener los llamados ServiCap (centros de atención que funcionan en locales de la marca en distintos puntos del país para venta directa de repuestos originales y soporte técnico), a partir de maquinaria -incluso usada- y repuestos, ahora importados.
Noticia relacionada: