Metalfor: marcharon en Noetinger por los sueldos adeudados y contra el cierre de la planta
Este viernes los trabajadores de la metalúrgica Metalfor se movilizaron en Noetinger. Reclaman el pago de salarios adeudados y el aguinaldo, además de rechazar el despido de alrededor del 70% de su personal.
El conflicto estalló el pasado 7 de julio, cuando la empresa vinculada a la producción de maquinaria agrícola y pulverizadores dio permiso a los empleados con motivo de un partido de la Selección argentina y simultáneamente envió alrededor de 35 telegramas de despido.
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) rechazó la propuesta empresarial presentada ante la Secretaría de Trabajo. La empresa del Grupo Bertotto Boglione insistió con el despido de entre el 65% y 70% de su personal, el pago del 70% de los montos en concepto de las indemnizaciones que les corresponde y hacerlo efectivo entre 12 y 18 cuotas mensuales, bajo la recurrente modalidad de “retiro voluntario”. La oferta fue considerada extorsiva, pues a quienes no acepten “la reducción se elevará al 60%” del monto indemnizatorio.
“Llamamos a todo el pueblo para que nos acompañe”
Elisandro Machado es uno de los operarios despedidos. En diálogo con La Nueva Mañana explicó que ante la incertidumbre que atraviesan por las cesantías y las pocas certezas sobre el futuro de la empresa, este viernes se movilizaron por las calles de Noetinger, la localidad del departamento Unión con alrededor de 6.000 habitantes y que está padeciendo el impacto de la crisis de una empresa emblemática.
“Concentramos en la esquina de la planta y a las 14, cuando salió el personal que aún está trabajando, marchamos por las calles del pueblo”, dijo a este medio el trabajador que tiene cinco años en la empresa.
“Convocamos a toda la población de la zona para que nos acompañen", explicó Machado, y agregó que consideran “que todo está acomodado para que la empresa se vea favorecida en detrimento del trabajador”, destacando las pocas respuestas de la parte patronal en cuanto a dar certezas sobre la continuidad.
“La empresa dice que no tiene plata, pero la gente necesita pagar sus deudas, comer, hace dos meses que no cobran el sueldo y se debe el aguinaldo”.
Entre los despedidos, hay trabajadores de hasta 20 años de antigüedad, personas a poco de jubilarse “y de todas las edades”.
Elisandro concluyó: “Creemos que han hecho un vaciamiento de fondos y de gran parte de insumos que la se lo han llevado a las plantas que el Grupo Bertotto Boglione tiene en Marcos Juárez”.
Rechazo de la UOM a la propuesta patronal
Tras la última audiencia en la Secretaría de Trabajo, de la que participó la empresa y en representación de los trabajadores dos gremios, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y la Asociación de Supervisores de la Industria Metalúrgica de la República Argentina (ASIMRA), el panorama quedó lejos de aclararse.
Francisco Arguello, secretario General de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Bell Ville, sostuvo que Metalfor “no da satisfacción ni garantías del pago de las indemnizaciones”, además de no ofrecer certezas sobre el futuro laboral del personal.
En declaraciones al medio de Marcos Juárez Red Panorama, el dirigente reclamó mayor claridad de parte de la patronal, e insistió con que la firma debe hacer frente a sus obligaciones pendientes, como las deudas por los salarios de mayo y junio, además del aguinaldo.
“Para los trabajadores la incertidumbre es total”
Los abogados Martina Masriera y Ariel Curone asesoran a buena parte de trabajadores despedidos y otros que aún permanecen vinculados a Metalfor. En diálogo con La Nueva Mañana sostuvieron que, tras la audiencia celebrada en la Secretaria de Trabajo de la provincia, el pasado martes, la sensación que quedó en los trabajadores fue “de incertidumbre total”.
“En la audiencia pasaron dos cosas, primero que la empresa dio marcha atrás con la comunicación originaria en cuanto a que iba a cerrar el establecimiento, y aparece ahora planteando que sostendrá una pequeña dotación que sería del 35% del personal, sin individualizar los trabajadores que eventualmente quedarán”, explicó Curone.
El abogado laboralista completó: “En segundo lugar, ofreció a los trabajadores que ya están despedidos el 70% de su liquidación final a pagar en 18 cuotas y sólo para los que acepten la oferta antes del 31 de julio, porque después bajará al 65%, algo a todas luces extorsivo”.
La falta de certezas sobre el futuro de la planta metalúrgica sumió en la angustia a los trabajadores, los despedidos y los que continúan vinculados.
La empresa del Grupo Bertotto Boglione, cuya cara visible es su gerente, Eduardo Borri, no está abonando salarios (adeuda en promedio dos meses, más la primera quincena de julio) y tampoco pagó el Sueldo Anual Complementario.
El pedido de una mejor propuesta estará en la mesa de parte de los trabajadores cuando se lleve adelante una nueva audiencia este lunes 27 de julio.
“Hoy en Metalfor continúan vinculadas 109 personas, a las que se le adeuda el salario de junio, el aguinaldo y la primera quincena de julio. Y acá aparece lo poco clara que es la empresa, porque cuando dice que mantendrá una dotación del 35%, no sabemos sobre qué número, si sobre los actuales 109 trabajadores o sobre el total original de alrededor de 140 personas”, completó el abogado.
Efectos del cambio de modelo productivo
Los argentinos somos testigos de profundos cambios en los modelos productivos y los efectos nocivos sobre algunas economías regionales, en la caída del empleo y la desaparición de la industria nacional, no parecen ser tenidos en cuenta por el Gobierno nacional.
La política económica tiene como grandes beneficiarios, además del capital financiero, al flamante nuevo modelo productivo que emerge, basado en los recursos naturales (petróleo y gas no convencional) y la minería (litio y cobre).
Al hablar de los efectos negativos de estos cambios, el caso de Metalfor en Noetinger podría considerarse como un caso testigo.
Conversando con sus trabajadores y los representantes gremiales, todo indicaría que la empresa está reconfigurando sus estrategias de negocios, con un nuevo perfil industrial. Las plantas donde está concentrando la producción el grupo empresarial, localizadas en Marcos Juárez, ahora aparecen proveyendo al sector emergente en términos económicos y en función a las beneficiosas políticas del gobierno de Javier Milei: minería, petróleo y gas.
Así, la metalúrgica que producía maquinarias agrícolas y pulverizadores para el agro, con más de un centenar de empleados, hoy parece limitar sus actividades a sostener los llamados ServiCap (centros de atención que funcionan en locales de la marca en distintos puntos del país para venta directa de repuestos originales y soporte técnico).
Ésa sería la estrategia de la compañía: sostener apenas esa red de servicios, con mucho menos personal. Esto no es otra cosa que abandonar la producción y probablemente importar repuestos para atender la demanda de sus clientes que precisan reparar las máquinas antes fabricadas por Metalfor y con mano de obra de Noetinger. La producción de maquinaria agrícola parece algo del pasado.
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