Brasil denunció que el aumento de tarifas impuesto por Estados Unidos es arbitrario e injustificado
El gobierno de Brasil emitió un comunicado a través del cual rechaza la decisión del gobierno de Estados Unidos de imponer tarifas del 12,5% sobre productos brasileños en función del resultado de la investigación de la Sección 301 relativa a la prohibición de importaciones relacionadas con el trabajo forzado.
"En ausencia de base legal interna para sostener su política comercial proteccionista, el USTR (United States Trade Representative) optó por manipular un tema caro a los derechos humanos y a la lucha de los trabajadores y trabajadoras en todo el mundo para acusar a 59 países y a la Unión Europea de prácticas desleales", expresa el texto, que subraya que a lo largo de la investigación, el Ministerio de Trabajo y Empleo de Brasil prestó explicaciones y proporcionó abundante documentación sobre la legislación brasileña y la actuación de sus autoridades aduaneras para cohibir importaciones de bienes producidos por trabajo forzado.
Asimismo, destacan que Brasil es reconocido desde hace décadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por los fuertes compromisos asumidos en la lucha contra el trabajo forzado.
En ese marco, desde el gobierno de Luiz Inacio Lula Da Silva adelantaron que, "teniendo en cuenta el carácter completamente arbitrario e injustificado de las tarifas anunciadas contra Brasil", iniciarán inmediatamente los trámites para activar los instrumentos previstos en la Ley de Reciprocidad, aprobada por unanimidad por el Congreso Nacional, y llevarán el tema al mecanismo de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Rechazo en Australia y Canadá
Según informes de la agencia de noticias Xinhua, el viceprimer ministro australiano, Richard Marles, declaró este viernes que el nuevo arancel contra el trabajo forzoso anunciado por Estados Unidos “carece de sentido”.
Marles declaró en diálogo con la radio de la Corporación Australiana de Radiodifusión (ABC) que el Gobierno federal estaba decepcionado por la decisión de la administración Trump de imponer dicho arancel, que somete a las exportaciones de Australia a los Estados Unidos al arancel más alto del 12,5%.
“En nuestra opinión, esto realmente carece de sentido. Seguimos planteando este argumento a la administración Trump, tanto en materia de comercio como en lo que respeta a nuestra postura sobre el trabajo forzoso”, comentó.
El ministro australiano de Comercio y Turismo, Don Farrell, declaró que los aranceles son injustificados, incompatibles con el acuerdo de libre comercio entre Australia y los Estados Unidos, y que deben eliminarse.
“Las medidas de Australia para combatir el trabajo forzoso y la esclavitud moderna se encuentran entre las más contundentes del mundo, y nuestro liderazgo es reconocido internacionalmente, incluso en Estados Unidos”, afirmó Farrell.
A principios de julio, la Embajada de Australia en Washington presentó una objeción formal ante el Representante Comercial de Estados Unidos contra la propuesta de arancel al trabajo forzoso.
La objeción argumentaba que no existía “ninguna base probatoria creíble” para la imposición de dicho arancel a los productos australianos.
Por su parte, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, afirmó que su Gobierno hará “lo que sea necesario” para defender los intereses nacionales en respuesta a las recientes amenazas de aranceles estadounidenses, informaron medios locales.
Carney declaró que se están considerando de medidas de represalia si su Gobierno no logra un acuerdo con Trump, antes de que entren en vigor los nuevos aranceles estadounidenses, información medios locales.
“Todo está sobre la mesa dependiendo del resultado de las negociaciones con Washington”, afirmó Carney en una conferencia de prensa tras una reunión con líderes provinciales y territoriales en Charlottetown, Isla del Príncipe Eduardo.
Respecto a las posibles represalias si los nuevos aranceles entran en vigor el próximo mes, Carney indicó que Canadá tiene “una amplia gama de opciones al respecto”.
“No necesitamos responder por adelantado. De hecho, creo que sería contraproducente en este momento responder por adelantado”, advirtió e hizo hincapié en que Canadá protegería y apoyaría a sus trabajadores, agricultores, empresas y familias en medio de la presión comercial de Washington.
“Estamos en una posición más sólida que cuando comenzó esta guerra comercial hace 18 meses. Estamos en una posición más sólida gracias a la determinación de los canadienses y al enfoque de los primeros ministros reunidos en esta mesa”, comentó.
Trump firmó directrices para imponer un arancel adicional del 50% a ciertos productos canadienses, acusando a Canadá de discriminar al comercio estadounidense.
Los aranceles adicionales del 50% sobre ciertos productos lácteos, bebidas alcohólicas, vehículos motorizados y productos relacionados entrarán en vigor el 19 de agosto, según documentos publicados en el sitio web de la Casa Blanca.
En respuesta, Carney describió el lunes los nuevos aranceles como “la última de una serie de acciones comerciales unilaterales de Estados Unidos que violan directamente el Acuerdo Canadá-Estados Unidos-México”.
Carney afirmó que había conversado con Trump y que ambas partes acordaron intensificar las negociaciones comerciales.
Fuente: NA
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