A los 77 años murió el Indio Solari, ícono y pieza fundamental del rock argentino
Este viernes 5 de junio, falleció en su vivienda de la localidad bonaerense de Ituzaingó, Carlos Alberto "Indio" Solari, co líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, de una extensa carrera solista y figura insoslayable de la sonoridad y la poética característica del rock argentino de los años '80 a esta parte.
El deceso se habría producido como una derivación de la enfermedad de Parkinson, que padecía hace algunos años y condición que había hecho pública, pese a lo cual sostuvo hasta el último tiempo participaciones virtuales con sus bandas, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado (LFDAA) y El Mister y los Marsupiales Extintos; y editando discos y lanzando canciones, que generaban especial expectativa.
Además, si bien sus palabras siempre suscitaron especial atención, por condensar lucidez intelectual y plebeyos posicionamientos artísticos, en los últimos años cobraron mayor vigor al expresarse de manera abierta sobre la política nacional.
Había nacido en Paraná, Entre Ríos, el 17 de enero de 1949.
Fue en 1975, en la ciudad de La Plata, donde formó Los Redondos junto a Skay Beilinson. La banda editó nueve álbumes de estudio hasta su disolución, en 2001: Gulp (1985), Oktubre (1986), Un baión para el ojo idiota (1988), ¡Bang! ¡Bang! Estás liquidado (1989), La mosca y la sopa (1991), Lobo suelto, cordero atado volúmenes 1 y 2 (1993), Luzbelito (1996), Último bondi a Finisterre (1998), Momo Sampler (2000).
En 2004 el Indio Solari volvió a la música, públicamente, con el primer álbum de LFDAA, titulado El tesoro de los inocentes (Bingo Fuel). En 2007 lanzó su segundo disco, Porco Rex; en 2010 el tercero, El perfume de la tempestad; en 2013 el cuarto, Pajaritos, bravos muchachitos; y en 2018 el quinto, El ruiseñor, el amor y la muerte.
Su último recital en vivo fue en Olavarría, provincia de Buenos Aires, en 2017.
Desde entonces trabajó en estudio, publicando canciones y libros. En 2020 ofreció un concierto en el que participó de manera virtual mediante técnicas holográficas y en 2023 confirmó su retiro de los escenarios debido a la enfermedad de Parkinson.
En 1995 recibió el Premio Konex como uno de los mejores cantantes de la década del país; y en 2015 el «Konex de Platino» al «Mejor cantante de rock de la década». En mayo de 2026, en tanto, recibió el título de doctor honoris causa de la Universidad de Buenos Aires.