Llaryora habló sobre el caso Orihuela: "La Justicia debe ir hasta las últimas consecuencias"
Este martes, el gobernador Martín Llaryora se refirió al caso de Tomás Orihuela, el joven que murió luego de estar detenido en la comisaría sexta de la ciudad de Córdoba.
La investigación judicial que trata de determinar qué pasó durante la noche que el chico de 19 años estuvo detenido alcanzó relevancia tras la imputación de seis policías por privación ilegítima de la libertad y homicidio culposo.
En este marco, el mandatario manifestó: "En Córdoba no tiene que haber impunidad. Mi opinión es irrelevante porque no soy una autoridad judicial, pero la Justicia debe actuar e ir hasta las últimas consecuencias".
Días después de las acusaciones contra los oficiales y la detención de una mujer integrante de la fuerza, se filtraron mensajes de un grupo de agentes policiales que insinuaban que Tomás fue demorado sin razón.
Los chats coinciden con la hipótesis de la familia Orihuela que denunció un hostigado sistemáticamente. En menos de 48 horas el joven fue apresado dos veces, con ordenes que aparentemente habían caducado y la última vez fue trasladado al hospital en coma de la comisaría, con claros signos de violencia. Horas después falleció.
En declaraciones de Cadena 3, el gobernador expresó que espera el avance de la investigación, que por ahora apunta contra el accionar policial y pone en tela de juicio la formación y las intervenciones dentro de los barrios. El expediente está en manos del fiscal Andrés Godoy.
Mientras Llaryora habló del caso, la familia de Tomás se manifestó en las puertas de Tribunales II, exigiendo que el fiscal amplíe las detenciones y rechace el pedido de domiciliaria que solicitó la única policía que se encuentra en la cárcel de Bouwer.
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