Carlos Caserio: “Trabajo para que Kicillof llegue a 2027 con respaldo desde Córdoba”
La pésima gestión del Gobierno nacional de Milei ha llevado a que en diversos sectores –políticos, sindicales, empresariales- se haya comenzado a pensar en algunos diseños para un plan a futuro. El peronismo – ni el nacional ni el provincial- no es la excepción a este comportamiento general. En relación a estos movimientos dentro del peronismo La Nueva Mañana dialogó con el dirigente cordobés del espacio Carlos Caserio, quien hoy trabaja en el armado de la candidatura de Axel Kicillof a la presidencia.
2027.
¿Hay 2027 para el peronismo?
-Por supuesto; porque quién sabe cómo y qué quedará de este país después del paso de Milei . La tarea para recuperarlo va ser descomunal. Fundamentalmente habrá que recuperar lo que atañe a las necesidades de la gente, del pueblo trabajador, que hoy se ven afectados por el ajuste feroz de Milei sin ver ningún resultado positivo; porque a la inflación no la pudo dominar, y los únicos que hacen esfuerzos son los trabajadores, los jubilados, y -sobre todo- las provincias. A las provincias Milei las desangra porque, directamente, les roba el dinero que les corresponde por ley -y por la Constitución Nacional-. Lo que hace Milei es apropiarse de los recursos de otros para llevar adelante políticas que de ningún modo tienen posibilidad de hacer crecer al país. Y me refiero a un crecimiento con dignidad, con justicia social, y que alcance a todos los argentinos –no nada más que a un mínimo sector de la población-.
Kicillof, Argentina y Córdoba.
¿Usted es el armador de Kicillof en Córdoba?
-Yo no me considero el armador, sino el integrante de un equipo de trabajo que en Córdoba nos estamos organizando para armarle una agenda de trabajo a Axel -para que pueda venir a Córdoba cuando se den las condiciones, cuando él lo desee-, y también para armarle una estructura política que le permita llegar respaldado para las elecciones del 2027, en las 427 localidades -entre pueblos y ciudades; y una capital de 2 millones de personas – con que cuenta la provincia. Esta característica territorial hace difícil el armado. Yo me estoy dedicando a tratar de organizar esta estructura política.
"Axel dice que este año es el del armado político y que el que viene es el de la campaña electoral".
¿Por qué se decidió a trabajar en este armado político?
-Tomé la decisión de apoyar a Kicillof porque creo que es el mejor candidato que tiene el peronismo para ganar en 2027. Yo entiendo –como muchos más- que el rol de Kicillof dentro del peronismo es el de ser nuestro candidato a presidente. Y para ello debe haber un amplio acompañamiento de los dirigentes, de los gobernadores, y de todos aquellos que se sientan afines a las propuestas -que hoy se están elaborando- que presente el gobernador bonaerense.
¿Qué atributos ve usted en Kicillof para que pueda ser el próximo presidente?
-Yo veo que es una persona muy preparada, que tiene mucha gestión –y muy buena-. Además tiene un carisma muy especial – cuya efectividad ya está demostrada, al haber ganado todas las elecciones a las cuales se presentó-, que proviene de ser una persona muy amable y muy sencilla; y esta calidez, presente en su calidad de persona, es muy valorada hacia el interior del país.
¿Cuáles son los escollos recurrentes con que se encuentran los presidentes peronistas –y con los que se encontraría Kicillof- de asumir la presidencia?
-Uno –principalísimo- es que los presidentes peronistas se ocupan de pagar las deudas que dejan los otros, y luego estos regresan y vuelven a endeudar al país –cada vez más alevosamente-. Pero creo que esta vez el peronismo –con Axel- está en condiciones de ofrecerle al país un destino distinto y mejor.
"Los presidentes peronistas se ocupan de pagar las deudas que dejan los otros"
¿Podrían algunos dirigentes políticos de nuestra provincia estar dispuestos a acompañar la candidatura presidencial de Kicillof?
-Bueno, respecto a eso se podría pensar que, como existe la posibilidad de que las elecciones nacionales y las provinciales se realicen en tiempos diferentes –como han sido siempre entre Córdoba y Nación-, entonces es muy probable que haya tiempo para que los dirigentes políticos de Córdoba se puedan ir reacomodando para las diferentes elecciones.
-¿Cuáles son aquellos aspectos en los que debiera centrarse el gobernador de Buenos Aires para que su discurso pueda atraer al votante cordobés?
- Creo que en lo que todo lo respectivo al aspecto productivo de la provincia. Porque nosotros –como peronistas- siempre hemos trabajado para crezca la producción con fuerte presencia en la industria nacional y para que se generen puestos de trabajo calificados que permitan obtener buenos salarios –que se gane lo que corresponde-. Todo ello sirve para activar el consumo, para que mejore la economía –para que la gente pueda estar mejor- . Todo eso lo está haciendo Axel en Buenos Aires, y es lo que se pretende traer a Córdoba: un plan de fuerte productividad que sea la vía para el crecimiento económico. Teniendo en cuenta que Córdoba tiene una diversidad productiva muy amplia como la producción agropecuaria, lo que se conoce como el campo cordobés –que es similar al campo de Buenos Aires; por eso Axel tiene mucha experiencia en esa área- . Nosotros tenemos claro que debemos avanzar en hablar sobre que hay hacer un esfuerzo para bajar las cargas impositivas, e ir achicando las retenciones –aunando esfuerzos con los productores para producir mucho más que las 150 millones de toneladas que se producen hoy-. También habrá que tener en cuenta la producción de biocombustibles –característica de nuestra provincia (en el etanol de maíz)- que da 10 mil puestos de trabajo, y que puede expandirse; y también se debería ir bajando la carga energética de hoy. Todos estos son aspectos sobre los cuales los cordobeses van querer escuchar prestando mucha atención a las propuestas –que deberán ser elaboradas muy bien pensadas, y que desde Córdoba, sobre estos temas, le haremos llegar a Axel Kicillof para ponerlas en su consideración-.
Llaryora y Kicillof, proyectados hacia el futuro.
-¿Considera que es posible pensar en un próximo presidente peronista surgido desde la provincia de Córdoba? ¿Cree que tiene Llaryora esa pretensión?
-Siempre es posible pensar en que un presidente peronista surja desde Córdoba, o desde alguna otra provincia; de hecho ha habido presidentes salidos de muchas provincias. Es cierto que las expresiones del peronismo de Córdoba nunca –hasta el momento- lograron prender en el electorado nacional. Pero yo pienso que claramente para llegar a esa instancia se debe trabajar desde adentro del peronismo –y no yendo por afuera-. En el caso específico de Llaryora, él ha dejado saber que va a ir por su reelección; entonces, si logra ser reelecto, luego podría, según su criterio, tener aspiraciones presidenciales –pero hay mucho camino por recorrer todavía-.
-¿Cómo es el vínculo hoy entre Llaryora y Kicillof y cómo se pretende que sea a futuro?
-La relación entre ellos es totalmente institucional, y dentro de ese tenor es sana y directa. Evidentemente no estamos hablando de dirigentes que compartan hoy una misma propuesta política; digo así porque el peronismo de Córdoba –por lo menos hasta las últimas elecciones nacionales- se mantuvo separado del peronismo nacional. A futuro nuestro esfuerzo tiene que ser el de incorporarnos al peronismo nacional para acompañar a Axel desde Córdoba. Eso se irá resolviendo mientras avancemos hacia el futuro; pero se destaca que hoy la relación institucional es buena, y eso es lo más importante de todo; que los gobernadores puedan intercambiar ideas más allá de sus pensamientos -e intereses- políticos propios.
"A futuro nuestro esfuerzo tiene que ser el de incorporarnos al peronismo nacional para acompañar a Axel desde Córdoba".
Natalia de la Sota, relevancia en Provincia y Nación.
¿Cómo imagina que podría participar Natalia de la Sota en las dos próximas elecciones –las provinciales y la nacional-?
-Bueno, como es sabido yo he tenido un gran vínculo con su padre –José Manuel de la Sota-, he sido su jefe de campaña repetidas veces, he sido ministro suyo, y he sido presidente del partido en Córdoba por disposición de él. Con Natalia tengo también una muy buena relación –es una gran compañera, y es amiga-. Ella es una importantísima dirigente, que ha demostrado –en las últimas elecciones- tener capacidad para construir desde cero y volver a ser diputada nacional. Natalia –como tantos otros dirigentes- no está alineada hoy directamente en una posición plenamente determinada, porque queda mucho por resolver en Argentina, y hay que ver la evolución de los acontecimientos que vayan teniendo lugar en nuestra patria para asumir una determinación final.
"Natalia –como tantos otros dirigentes- no está alineada hoy directamente en una posición plenamente determinada".
Movimientos anticipados y expectativas.
¿Por qué hay tanto movimiento dentro los diferentes espacios políticos –entre ellos el peronismo- faltando tanto tiempo para las elecciones?
-La política se está moviendo por la falta de respuestas de este gobierno; porque la gente está sufriendo mucho y no se ven resultados evidentes. Y aunque nosotros teníamos claro desde el primer día hacia donde nos iba a llevar el gobierno -de Milei- hay sectores que lo han apoyado y que hoy se están dando cuenta de que esta realidad está muy lejos de lo pensaban que podía ser; y esa desazón que se va propagando hace que los dirigentes -los medios afines, parte de los empresarios y demás- empiecen a intentar ver cuáles pueden ser las posibles alternativas gubernamentales para que Argentina pueda asumir otros tipos, de rumbo y de formas, diferentes a los que se transitan hoy.
En tanto peronista comprometido, ¿cuáles son sus expectativas para los tiempos venideros?
-Primeramente: que vuelva a ganar el peronismo en 2027, para que podamos mejorar, crecer y tener una vida digna, para eso trabajamos. Mi voluntad hoy está comprometida con formar un gobierno que nos distinga, que quede en la historia como un gobierno peronista que demuestre que se pueden hacer cosas notables en nuestra Patria.