Cuatro cascadas increíbles escondidas en las Altas Cumbres
Cuando alguien transita por la Ruta Provincial 34, en el tramo que atraviesa las Altas Cumbres, no puede dejar de asombrarse por la inmensidad y la belleza de este cordón serrano.
SHOW DE CASCADAS EN LAS ALTAS CUMBRES. Fotos : Vanina Boco
Entre sus múltiples formaciones y colores, se encuentran lugares increíbles que reúnen senderos con vistas panorámicas, pero principalmente, ríos y cascadas de todo tipo de dimensiones, ya que en esta zona se encuentra la reserva hídrica de la provincia.
Parecen inagotables los destinos que ofrecen las Altas Cumbres, muchos de ellos ya los fueron descubriendo en esta sección, pero quedan muchos todavía por conocer. ¡Vamos a un nuevo lugar!
Un parador completito
Sobre la Ruta 34 hay muchos paradores o puestos que, abonando una entrada, te permiten pasar a hacer algún recorrido en estos campos privados.
En el kilómetro 27 se encuentra El Origen, un parador completo que ofrece gastronomía, senderismo, circuito de cascadas y hasta alojamiento.
La entrada -en marzo 2026- tiene un valor de $4.000 por persona y cuenta con baños al inicio del recorrido.
También hay un carrito donde ofrecen comidas rápidas como diversos sándwiches, ensalada de frutas, licuados, pan casero, meriendas, gaseosas y bebidas alcohólicas. Todo esto se puede comprar para llevar a la caminata o sentarse en las mesas y bancos que tienen en la entrada y disfrutar de la vista impresionante del lugar.
¡A caminar!
Con agua suficiente, algo para almorzar, zapatillas cómodas y protección para el sol, arranqué la caminata por un sendero bien delimitado y, previamente, había recibido instrucciones y un folleto en la entrada.
El camino comienza subiendo lentamente, teniendo siempre a las sierras de frente, por lo que las postales que regala el paisaje son espectaculares desde el comienzo.
A los pocos minutos se pasa cerca de la cabaña que se alquila, y se continúa atravesando pequeños cursos de agua que afloran más que nunca luego de las lluvias.
En este tramo el sendero sube de a poco, por lo que se puede ir haciendo una marcha tranquila y levantando la vista para no perderse nada del paisaje.
Se camina en altura y teniendo al río varios metros más abajo, pero siempre siguiendo la misma dirección.
Show de cascadas
La primera cascada se ve desde lejos pero ya se nota imponente. Se trata de la Cascada del Cóndor, una caída de agua caudalosa y de varios metros que crea hoyas en su base y pone la vara muy alta para el resto de las cascadas que nos esperan en el trayecto.
Apenas caminando media hora se llega hasta la base de esta cascada y es un buen lugar para sentarse a descansar y contemplar.
Luego de recargar energías, hay que encarar unas subidas más pronunciadas para llegar a la siguiente cascada que, a simple vista no se ve, pero se escucha muy fuerte ya que está dentro de una cañadón que hace que retumbe el sonido. Se llama la Cascada de los Vencejos y aunque no los vi, es un ambiente propicio para que habiten estas aves.
Las paredes del cañadón forman un ambiente húmedo y están cubiertas de musgos, helechos y bromelias, en el medio circula el agua que cae de la cascada, pero no se puede bajar.
Solo queda seguir subiendo unos metros más, donde está la estrella del lugar: la Cascada Pie Grande. Un salto recto de varios metros que se impone en el paisaje de piedras. El agua que cae se deposita en una pileta natural de buen tamaño aunque bastante fría -en esta época del año- como para darse un chapuzón.
La frutilla de la torta
Unas apachetas que señalaban un camino más arriba, me despertaron la curiosidad y continué unos metros más.
Menos mal que lo hice porque había otra cascada oculta entre las sierras que daba el entorno propicio para quedarse a pasar la tarde.
Una vez más, las Altas Cumbres y sus rincones escondidos, no defraudan. Este es uno de los lugares más completos que visité, por sus servicios, por la comodidad del recorrido y, sin dudas, por su paisaje.