De las excavaciones en La Perla emergen rostros, nombres propios e historias de vida y militancia
Tras la noticia sobre la identificación de 12 personas desaparecidas por el terrorismo de Estado entre los restos óseos hallados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en una fosa clandestina ubicada en la zona de la Loma del Torito, en el predio del ex centro clandestinos de detención, torturas y exterminio "La Perla"; en los días subsiguientes se vienen conociendo fragmentariamente los nombres, los rostros y las historias y trayectorias militantes de seis de estas personas.
El colectivo de familias que integra la querella patrocinada por el abogado Ramiro Fresneda, que en 2025 impulsó el avance de la causa por "enterramientos clandestinos" ante el Juzgado Federal número 3, que conduce Miguel Hugo Vaca Narvaja; en sus redes viene ordenando la información.
De esta manera, se pueden consultar los rostros, los nombres y las historias de Mario Alberto "Tito" Nívoli, Ramiro Sergio Bustillo, Eduardo Jorge "Tero" Valverde Suárez, Oscar Omar Reyes, la "mellis" Adriana María y Cecilia María Carranza, Raúl Oscar "Tucho" Ceballos Canton.
Cabe mencionar que desde el Juzgado informaron que fueron notificadas formalmente las 12 familias de las personas desaparecidas identificadas en las excavaciones, pero que es derecho de cada una de ellas dar a conocer sus identidades o mantener la información en el fuero privado.
Entre los hallazgos, también se destaca el de una "medallita" que fue reconocida por la sobreviviente Graciela Geuna. La tenía en su poder su marido Jorge Cazorla, quien estuvo detenido en La Perla y hasta el momento continúa desaparecido. La aparición de esta pieza no solamente abre la posibilidad de poder identificar a Cazorla, sino que también oficia de ejemplo vivo de la manera en que la memoria emerge en estas búsquedas.
El Juzgado adelantó también que en los próximos meses se continuará con el trabajo de identificación de los restos óseos hallados el año pasado en la Loma del Torito y que a partir de septiembre se continuará con las excavaciones.
Nombres, rostros e historias
Mario Alberto "Tito" Nívoli nació en Ucacha y creció en Las Perdices. Estudió Ingeniería Química en la Universidad Nacional del Litoral (UNL), en Santa Fe, y luego se mudó a Córdoba. Fue técnico electricista y militó en la Juventud Universitaria Peronista (JUP).
Fue secuestrado el 14 de febrero de 1977 en barrio General Paz. Tenía 28 años y estaba con su esposa y sus dos hijos, Mariano y María Soledad, de 2 años y 4 meses respectivamente.
Ramiro Sergio Bustillo nació en San Rafael, Mendoza, el 7 de julio de 1950. Desde joven vivió en Córdoba, donde cursó la escuela secundaria y en 1970 egresó de la ENET Nº 2 con título de Técnico Industrial.
Vivía con su esposa Alicia Noemí de Leonardi, tenía un hijo pequeño y esperaban a la segunda, Elena. Estudiaba y trabajaba. Cursaba el cuarto año de Ingeniería en la UNC y al mismo tiempo trabajaba como dibujante técnico y militaba en el Partido Comunista, donde lo llamaban Antonio.
El 18 de octubre de 1977 fue secuestrado y estuvo cautivo en el D2 y en La Perla.
Eduardo Jorge "Tero" Valverde Suárez nació el 26 de octubre de 1939 en Mendoza, donde creció. Estudió Derecho en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y se recibió de abogado.
Mientras estudiaba, fue delegado en la Federación Universitaria de Córdoba (FUC) y en la Federación Universitaria Argentina (FUA); y ya recibido fue fundador de la Agrupación de Abogados de Córdoba (ADA).
Desde la dictadura de Onganía defendiste a presos políticos y ejerció su profesión en Córdoba y Villa María; y fue secretario técnico del gobierno de Ricardo Obregón Cano y Atilio López entre 1973 y 1974. Le decían "Tero" por sus piernas largas y flacas. En 1968 se casó con María Elena Mercado, con quien tuvo dos hijos, Hipólito Atilio y Juan Facundo.
Fue secuestrado el 24 de marzo de 1976, cuando asistió, en su rol de abogado, a dar respuesta por una intimación en Jujuy entre 9 de Julio y Colón, en un puesto de la fuerza aérea cerca del Hospital Aeronáutico. Tenía 36 años. Lo tuvieron cautivo en Campo La Ribera y La Perla.
Oscar Omar Reyes nació en Banfield, provincia de Buenos Aires, el 29 de noviembre de 1931. Fue ingeniero mecánico y trabajaba como obrero en la empresa automotriz FIAT de Córdoba.
Estaba casado con Delfina Paniconi, con quien tuvo cinco hijos; y militaba en el Partido Comunista.
A los 45 años, fue secuestrado en la vía pública el 18 de octubre de 1977, cuando iba camino a una reunión del partido. Lo mantuvieron cautivo en el D2 y en La Perla.
Adriana María y Cecilia María Carranza, "las mellis", nacieron en San Francisco el 6 de julio de 1957. Allí crecieron, rodeadas de una familia numerosa: eran las menores de 8 hermanos.
Quienes las conocieron, las recuerdan siempre solidarias, alegres, divertidas y amorosas; y con carácter fuerte.
Les gustaba tejer, leer y escuchar música. Raphael era uno de sus favoritos. Estudiaron el secundario en la Escuela Nacional José de San Martín y en 1975 se mudaron a la ciudad de Córdoba, para seguir sus estudios en la UNC: Adriana empezó Ciencias de la Información y Cecilia, Ciencias de la Educación.
Tenían 18 años cuando las secuestraron juntas durante la madrugada del 5 de mayo de 1976. Las sacaron de la pensión donde vivían, en el barrio General Paz y las mantuvieron cautivas en La Perla.
Raúl Oscar "Tucho" Ceballos Canton nació en Córdoba el 10 de junio de 1953. Estudiaba Ingeniería. Fuiste comerciante y trabajaba en la empresa automotriz FIAT, planta Materfer.
Vivía en barrio Altamira y militaba en Montoneros, en la agrupación Felipe Vallese. Tenía 23 años y una hija, Gladys Elizabeth.
Fue secuestrado de su casa el 26 de agosto de 1976. Lo mantuvieron cautivo en La Perla.
"Los estamos trayendo de regreso a un mundo compartido"
En las redes del colectivo de querellantes, Graciela Geuna compartió el texto que tituló "La medalla que te está devolviendo", en el que refiere de manera conmovedora al hallazgo de la mencionada medalla de metal que le perteneciera y que tenía en su poder su marido Jorge Cazorla, quien aún continúa desaparecido.
El texto da cuenta de otra de las "apariciones" trascendentales que se está logrando con esta excavación en la fosa clandestina de la Loma del Torito.
De esa manera inicia el conmovedor texto de Graciela Geuna, que considera a la "medallita" como una señal, un signo, una muesca, un distintivo y un indicador de que allí estuvo su marido.