Germán Daleffe: “Las pymes tienen tantas urgencias operativas que a veces no se detienen a pensar su marketing”
En un contexto económico desafiante y con un ecosistema emprendedor en constante movimiento, el marketing dejó de ser una cuestión creativa para convertirse en una disciplina estratégica.
Germán Daleffe, director de la Tecnicatura Superior en Marketing de Institución Cervantes, analizó la realidad de la disciplina en Córdoba, en un contexto en constante expansión, cada vez más competitivo y que exige cada vez más profesionalización.
- Como asesor de empresas, ¿qué detectás en las organizaciones que buscan expandirse en el polo comercial cordobés?
- Me encuentro en muchos casos con el mismo problema, las pymes tienen tantas urgencias operativas que a veces no se detienen a pensar su marketing. El empresario está apagando incendios todo el tiempo. Y el marketing, si no se planifica, se vuelve intuitivo.
Muchas veces veo estrategias que no son direccionales, es como tirar una flecha sin tener claro el blanco. Se hacen acciones aisladas, campañas sueltas, publicaciones en redes, pero sin un plan integral que marque hacia dónde va la empresa.
Ahí es donde el profesional en marketing cumple un rol clave: ordenar, planificar, investigar y estructurar un plan holístico donde todas las áreas contribuyan al posicionamiento.
- Hablás de marketing de intuición: ¿qué cambió en las empresas?
- Antes tal vez alcanzaba con “probar”, tirar la flecha y ver a quién le pegábamos. Hoy no, hoy el mercado es mucho más competitivo, mucho más informado y mucho más digitalizado. Sin investigación previa, sin segmentación clara, sin definición de mercado meta, es muy probable equivocarse. Y equivocarse cuesta dinero.
La formación académica aporta método, aporta herramientas para investigar mercados, interpretar datos, diseñar etapas, procesos y campañas con orden. Y sobre todo, para integrar marketing con ventas, no se pueden pensar separados.
- Uno de tus campos de especialización es el neuromarketing, ¿cómo se aplica en Córdoba?
- Se aplica poco y debería aplicarse más. El gran desafío es entender cómo funciona la mente del consumidor. Hay decisiones que parecen racionales, pero en realidad están atravesadas por lo emocional y hasta por lo instintivo. El famoso cerebro reptiliano, emocional y racional.
Y las grandes empresas lo saben. Saben por qué tomás determinada gaseosa o por qué elegís cierta hamburguesa. La invitación es que la pyme también lo entienda. No todo es precio, hay variables emocionales y simbólicas que influyen muchísimo.
- ¿Qué decisiones permite tomar el neuromarketing con mayor precisión?
- Permite definir mejor el posicionamiento, ajustar mensajes, elegir colores, estímulos, experiencias de compra. Permite segmentar con mayor profundidad. Cuando entendés qué activa la decisión de compra, podés diseñar estrategias mucho más efectivas. Y eso impacta directamente en los resultados comerciales.
- ¿Cómo debe adaptarse un profesional de marketing a la realidad económica argentina?
- Si hay un profesional que debe ser adaptable, es el de marketing. Porque puede acompañar campañas exitosas, pero también contextos de incertidumbre. Y tiene que saber leer el entorno, ajustar estrategias y medir resultados constantemente.
Argentina tiene un ADN emprendedor muy fuerte. Pero el crecimiento no puede depender solo del entusiasmo, necesita estrategia. Yo diría incluso algo más provocador: una empresa que quiere innovar y crecer no puede prescindir de un profesional en marketing formado integralmente.
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