En medio del reclamo de los controladores aéreos, el Gobierno extendió la conciliación obligatoria
La Secretaría de Trabajo de la Nación, extendió la Conciliación Obligatoria por cinco días más, en el marco del conflicto gremial entre la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) y la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa).
La cartera indicó este viernes que la con prórroga, la conciliación obligatoria se extiende hasta el 26 de enero a las 8. Asimismo, la Secretaría de Trabajo convocó a una nueva audiencia entre las partes para el día viernes 23 a las 11.
El Gobierno insistió en que el trabajo de navegación aérea que presta EANA es un "servicio esencial por ley", por lo tanto, no es posible que el gremio realice un paro de un día para el otro.
El sindicato debe presentar un cronograma con las medidas de fuerza a realizar, con 5 días de anticipación, las cuales no pueden afectar más del 45% de las operaciones aéreas debido a la esencialidad del servicio.
Asimismo, mientras se encuentre vigente la conciliación obligatoria ninguna medida de fuerza puede llevarse a cabo.
“En este contexto, EANA insiste en su voluntad de diálogo con el objetivo de alcanzar una solución al conflicto y evitar el daño que podrían generar las medidas de fuerza del gremio sobre pasajeros, trabajadores y todo el sistema aeronáutico”, detallaron.
La tregua administrativa establecida el pasado 23 de diciembre y ahora extendida, permitió neutralizar las medidas de fuerza de Atepsa, no obstante, la resolución del conflicto paritario con EANA sigue sin concretarse.
En este marco, el gremio ya llevó adelante una serie de medidas de fuerza a lo largo del año. En julio del año pasado, en la antesala de las vacaciones de invierno, se dictó una conciliación obligatoria inicial para desactivar un esquema de protestas que amenazaba el receso invernal.
Posteriormente, en agosto, se concretaron tres jornadas de paro nacional. El reclamo se suspendió tras un acuerdo transitorio que contempló una recomposición salarial del 15% distribuida en cuatro tramos.
En el mes de noviembre, los trabajadores retornaron las acciones con nueve jornadas de paro focalizadas en vuelos de carga y la paralización total de capacitaciones técnicas y mantenimiento de infraestructura.
Finalmente, en diciembre, se inició un plan de lucha que afectó vuelos de pasajeros por dos jornadas, lo que derivó en la actual conciliación obligatoria que rige hasta este viernes.
El conflicto trascendió el ámbito laboral para instalarse en los tribunales federales, donde se investigan dos ejes principales, un presunto fraude administrativo y una investigación por fallas en la seguridad operacional.
La Justicia investiga por un lado, la validez de un acta paritaria de fines de 2023, donde se analiza la responsabilidad de Gabriela Logatto (expresidenta de EANA) y de Paola Barritta (secretaria General de Atepsa) en la supuesta creación de un documento que establecía aumentos anticipados para 2024, el cual no figura en los registros oficiales de la compañía.
Por otro lado, EANA formalizó denuncias penales contra el gremio por acciones que habrían puesto en riesgo la seguridad de los vuelos, incluyendo la colocación de elementos sindicales en las torres de control que podrían haber interferido con la visibilidad y operación técnica.
El vencimiento de la conciliación obligatoria sitúa al Gobierno en una encrucijada estratégica. Mientras el núcleo económico mantiene su postura de austeridad, la operatividad del transporte aéreo depende de la capacidad de gestión de un recurso humano que es, por naturaleza técnica, insustituible.
Fuente: NA