La ruleta: el enigma matemático de la ruleta. La leyenda de la suma perfecta y el número 666
Entretanto, hay una curiosidad matemática escondida a simple vista en el fiel paño verde que ha nutrido leyendas, mitos y charlas por generaciones, siendo la combinación perfecta de entretenimiento, historia antigua y misticismo.
Todo está en que si sumamos todos los números que aparecen en el cilindro, del uno al treinta y seis, siempre el resultado es 666. Y para nadie es un secreto que este número está cargado de significado en Occidente, y su presencia en la ruleta le otorga al juego un aura de misticismo irresistible.
Está de más decir que solo se trata de una curiosidad “macabra”; todo está en las matemáticas. Pero aun así, esta coincidencia ha formado parte del folclore y la magia de los casinos más exclusivos de Europa y América.
François Blanc y el mago de Montecarlo
Esta rareza numérica se volvió popular en el siglo XIX con François Blanc, un hombre de negocios francés que convirtió a Montecarlo en la capital mundial del lujo y el juego. Su habilidad para controlar el casino fue tan apabullante y su conocimiento de las probabilidades tan preciso que la gente de la época buscaba explicaciones sobrenaturales.
Se dice que Blanc conocía cosas que ningún otro agente conocía, y después de que se dieran cuenta de que la suma de las casillas resultara ser el Número de la Bestia”, el rumor se expandió terriblemente. En los cafés de París se comentaba que el empresario había sellado un pacto con fuerzas oscuras a cambio de los secretos eternos del juego.
Pero Blanc, un hombre inteligente y teatral, nunca se molestó en negar estos cuentos, pues estaba perfectamente consciente de que esa aura de peligro controlado era una de las razones por las que la nobleza y los intelectuales de Europa se sentían tan atraídos a sus salones.
La belleza de los números triangulares
Más allá de cuentos de amor sobrenaturales, la razón de este número se encuentra en la aritmética. Los matemáticos llaman al 666 un número triangular. Esto quiere decir que es la suma de los primeros 36 números naturales. Esta característica lo convierte en un elemento único desde el punto de vista estructural y lo relaciona con la armonía numérica que ya estudiaban los antiguos griegos.
El genio francés del siglo XVII Blaise Pascal estaba tratando de inventar una máquina de movimiento continuo cuando creó el prototipo de la rueda moderna. Su diseño aspiraba a la perfección física y matemática. Que la suma dé ese número exacto es una casualidad de la progresión numérica que se ha escogido para el juego.
Esta característica es la que ha mantenido vivo al juego a lo largo de los siglos. Los asiduos a los casinos se sorprenden con este dato, y después de saberlo, sus tardes de ocio se vuelven una aventura ligada a la historia, las matemáticas y las leyendas del antiguo continente.