Memoria: el atentado a la Fábrica Militar de Río Tercero ya forma parte de los contenidos escolares
Este lunes 3 de noviembre se cumplen tres décadas del atentado a la Fábrica Militar de Río Tercero. La Provincia instituyó el “Día de la Conmemoración y Homenaje a las Víctimas” a partir de la promulgación de la ley 11.003 en 2024, donde además se impulsa una política educativa clave para garantizar memoria, verdad y justicia desde las escuelas.
Un paso histórico: incorporar oficialmente el atentado a la currícula escolar de todos los niveles y modalidades, aplicándose por primera vez este año.
“Esta iniciativa tiene como objetivo apelar a la memoria para que hechos atroces como los de Río Tercero no vuelvan a suceder, queremos que nuestros estudiantes conozcan la historia, reflexionen y mantengan viva la memoria”, destacó la secretaria de Fortalecimiento Institucional y Educación, Claudia Maine.
La normativa establece que cada aniversario el Ministerio de Educación deberá promover actividades curriculares para reflexionar sobre lo ocurrido y su significado histórico. A su vez, el Poder Ejecutivo provincial y el municipio riotercerense deberán organizar actos oficiales, izar las banderas a media asta y realizar un minuto de silencio en memoria de las víctimas.
Además de constituir un homenaje, la iniciativa fortalece una política pública de construcción de memoria activa en la provincia: educar a las nuevas generaciones sobre uno de los mayores atentados perpetrados en democracia y su contexto histórico vinculado a las políticas neoliberales de los años 90.
¿Por qué enseñar en las aulas el atentado?
La magnitud de este trágico hecho de la historia reciente del país permite vincular de forma transversal la enseñanza de los derechos humanos con espacios curriculares de ciudadanía, derecho, economía, psicología, química, historia, teatro y geografía, entre otras.
Con esta causa se puede trabajar y reflexionar sobre la política nacional e internacional vinculada a la corrupción, pero también se puede observar prácticas de lucha y resistencia de la ciudadanía a partir de la búsqueda por la institucionalización de nuevos derechos y el reconocimiento de los que fueron violentados.
A su vez, trabajar en el aula con memorias colectivas abre la posibilidad de nuevos diálogos en la historia de cada localidad y de la recuperación de saberes a partir de experiencias personales, así como también promueve distintas formas para reconstruir y resignificar el horror en arte, en música, en teatro y en literatura.mento impensado.
Noticias relacionadas: