Vuelven las “relaciones carnales”: EE.UU. interviene la economía (sin éxito) para que Milei no devalúe
El cambio de expectativas que presupone un espaldarazo de la potencia norteamericana no logra imponerse. El primer anuncio del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent ("estamos dispuestos a hacer lo que sea necesario para apoyar a Argentina"), por lo inaudito, logró revertir la suba del dólar cuando había roto el techo de la banda de flotación. Pero solo unas pocas jornadas le bastaron al tipo de cambio para salir de la mansedumbre y volver al alza. Ahí, una nueva intervención norteamericana, esta vez con una inyección directa de dólares en el mercado de cambio, bajó el valor de la divisa.
Sin embargo, como ocurriera en la primera intervención, la compra de pesos de parte de Estados Unidos tampoco pudo revertir la tendencia alcista. Asimismo, la reunión entre la delegación argentina con la plana mayor del gobierno estadounidense no terminó de esclarecer los mecanismos empleados en el auxilio ni la extensión del mismo. En conclusión, Estados Unidos lleva inyectando cientos de millones de dólares y las tensiones cambiarias perduran. Por lo que los interrogantes que surgen son múltiples.
Aún no se conocen las implicancias del auxilio
Si bien una pregunta que tomó cuerpo durante la semana fue qué suerte correrá el auxilio si Milei pierde las elecciones de medio término, hay una que la antecede: ¿qué acordó Argentina con EEUU? hasta el momento poco se sabe, hay tuits e intervenciones excepcionales del tesoro gringo en el mercado de cambios local. Fuera de eso, sólo buenas intenciones de cooperación que no fueron transparentadas en la última reunión en Washington.
Lo más avanzado parecería ser un intercambio de monedas, un swap por u$s20.000 millones que fue oficializado, pero al día de hoy no está activado. Por lo que ese asiento contable aún no está en el Banco Central. Además, tras la reunión bilateral del lunes pasado, Bessent informó que están trabajando con bancos privados en una línea de crédito adicional por otros u$s20.000 millones. Lo que elevaría el apoyo total de Estados Unidos a 40.000 millones de dólares. Mientras que, por el lado comercial, funcionarios argentinos esparcieron rumores que, al momento, no se confirmaron oficialmente.
Los lobbies a favor y en contra de la intervención norteamericana
Con lo cual, si dejamos de lado los mensajes de apoyo ideológico y anuncios no efectivizados, al momento solo hay intervenciones del Tesoro norteamericano en el mercado de cambios. ¿Están esperando el resultado de la elección para activar el resto de los anuncios? Para un consultor con llegada a Wall Street entrevistado por este medio, “este acuerdo no existe”, comentó en off. “Sospecho que no hay nada. Estados Unidos movió un peón, según lo que consulté se habla de u$s300 millones para frenar la corrida, pero su política exterior tiene al menos cinco ámbitos distintos, con diferentes lobbies que a veces lucen muy distintos unos de otros. No basta solo con la definición del presidente para resolver”.
De modo tal que a favor de la intervención está, en primera instancia, el sector financiero norteamericano con sede en Wall Street. Se trata de fondos de inversión empapelados con instrumentos argentinos que temen no cobrar, representados por el secretario del Tesoro, ex socio del inversor George Soros. También quienes se manifiestan abiertamente en contra de China apoyan el acuerdo, dado que la prenda de cambio es contraer el avance chino en el país. Además, Milei encuentra apoyo en el lobby judío norteamericano que ve con buenos ojos el acuerdo, al igual que los atlantistas.
Pero este auxilio poco convencional y con nulos precedentes encuentra resistencia en el lobby agrícola estadounidense (productores de soja y biodiésel, principalmente) para quienes de ninguna manera es una opción salvar a un competidor. En ese bando también está la oposición demócrata que ve la posibilidad de marcar la incongruencia del sello Trump “América first”, justo cuando el presidente se encuentra bajo en las encuestas. Del mismo modo, senadores republicanos de la corriente “aislacionista” también rechazan.
Pese al apoyo de Washington, la semana fue negra para el Gobierno
Cierto es que en una semana esperada con ansia por el gobierno argentino ante la bilateral con Donald Trump el dólar volvió al alza; el Tesoro argentino sólo logró renovar la mitad de los vencimientos de la semana; mientras que la tasa de interés es volátil y de niveles de mega crisis.
En efecto, hasta el momento, los fuegos de artificio de Trump y Scotty Bessent no hicieron mella en el mercado. ¿Tal impotencia no expone acaso la condición de potencia menguante de los Estados Unidos? Por tanto, al ya estar involucrados, ¿no buscará EEUU cumplir el objetivo que se propuso de estabilizar Argentina a como dé lugar? Se trate de un bleff o, todo lo contrario, lo dilucidaremos en los próximos capítulos de este remake de las “relaciones carnales”.