Un tren que se escapa, y ahora a apuntar a la Copa Argentina
Tantas ilusiones renovadas, fecha a fecha, año a año. Tantos sueños, tantos planteles, tantas lágrimas derramadas por Talleres. Y el tren pasa...
Este equipo que conduce Alexander Medina hizo ilusionar (otra vez) a los fanáticos del "Matador". Y lo hizo con argumentos, ya que más allá de los resultados, tiene una idea de juego, expone una identidad que provoca que esos sueños no sean en vano.
Tuvo sus oportunidades y en el momento de dar el golpe no lo logró. Tanto en el torneo como en el juego en el Kempes.
El socio del Albiazul colmó el estadio. Una multitud de hinchas estuvo en el estadio. Si, hubo más del 50 por ciento del aforo. Los "Matadores" estuvieron con esas ilusiones que arrastran de tantos años. Armaron una fiesta.
Y parecía que el destino por fin se tendría ante esta gente. A los 7 minutos River se quedó con uno menos por la expulsión de Peña Biafore. Valoyes con su velocidad ponía en aprietos a los defensores millonarios. Los del "Cacique" manejaban el primer tiempo, pero sobre el epílogo del mismo Simón lanzó una granada al área chica local y Rojas aprovechó la desatención. Gol de River. Inesperado por el contexto.
En el complemento siguió manejando Talleres. El público empujando en pos del empate. Pero Julián Álvarez, que está en estado de gracia, armó una contra estelar a los 25 minutos, con una clase única, que dejó a Romero frente a Guido Herrera y puso el 2-0.
En las tribunas no alteró las ganas de seguir alentando. Ya no por el juego, ni el torneo con sus ilusiones que parecían escudarse, sino por el camino recorrido hasta el momento.
Otro tren que pasa. Aún falta aceitar una tuerca a la estructura para que ese anhelo de tanto tiempo tenga la coronación que se merece. Y, quizás, ese tren se llame Copa Argentina.
Por eso, cuando terminó el partido parecía, por como despidió la gente al equipo y como cantó, que habían ganado. Aferrados a una ilusión.