Un gol con dedicatoria al apoyo familiar de los sueños de pelota
El sábado pasado, por la sexta fecha de la Primera A del fútbol femenino de la Liga Cordobesa, Argentino Peñarol le ganó 3-0 a Racing de Nueva Italia, y en el momento del segundo gol de “La Peña” se vivió una situación especial entre la autora de la conquista y su papá.
Luciana Martínez tiene 15 años. Hasta hace tres practicaba gimnasia artística, pero desde chiquita le gusta jugar a la pelota. Cuando era una niña jugaba a la pelota con sus primos, con sus tíos, con los pibes del barrio. Y en su casa siempre hubo una pasión por el fútbol. Pero ella practicaba gimnasia artística hasta que a los 12 años les dijo a sus padres: “Me gusta más jugar al fútbol”. Y sus padres la apoyaron y acompañaron para buscarle un lugar dónde jugar.
Podríamos decir que así es el génesis de la historia del momento especial entre Luciana y Alejandro. Porque toda historia tiene un origen que data de más tiempo del instante que nos cautiva.
“Mi familia me acompaña desde siempre. Me apoyan en todo lo que hago, van a todos mis entrenamientos y a alentar a los partidos, sin falta”, le relató “Luchi” LA NUEVA MAÑANA.
La delantera, que vive en Barrio Autódromo, rememoró aquel inicio: “A los 12 años les dije a mi padres que me gustaba mucho más jugar al fútbol y que lo que más quería era jugar a la pelota. Entonces mis papas me llevaron a la escuelita de fútbol de Talleres”.
Tras poco más de un año en la escuelita de fútbol del club albiazul, ella fue por más. Quiero jugar en un club. Y decidieron ir a Argentino Peñarol. ¿La razón? “Como yo y toda mi familia somos hinchas de Peñarol desde hace mucho tiempo, me fui a probar. Justo ese día el técnico que estaba vigente estaba dejando el puesto y entré cuando asumió Antonella Internicola”.
A propósito, la DT de “La Peña” le contó a este medio: “Es pequeña, está aprendiendo. Pero es temperamental y fuerte. No le tiene miedo a nadie”.
- ¿En serio no le tenés miedo a nadie, Luciana?
- El hecho de que mi familia me apoye y esté presente motivándome para que siga adelante es una parte esencial. Eso es lo que me da seguridad. Por eso es que no le tengo miedo a nadie, ni a nada; y s siempre jugué con varones, ya que la escuelita era mixta y yo era la única mujer.
Volvamos al inicio: al momento especial. Ya contamos lo fundamental que es la familia para Luciana. Por eso, cuando hizo el segundo gol de “La Peña” ante la “Academia”, la goleadora fue hasta el alambrado y se lo dedicó a su fan número uno: Alejandro Martínez, su papá.
“Esa foto fue después de que hiciera el gol. Cuando hacen el cambió de jugadora, lo primero que hago es acercarme hacía donde estaba mi papá para poder festejar con él. Y él me dijo que estuve genial, que él sabía que se me iba a dar y que me amaba”, contó emocionada.