Comenzó el juicio a una comunidad mapuche por "usurpar" tierras ancestrales
Este jueves comenzó en Neuquén el Juicio Oral y Público contra la Comunidad Mapuche Lof Campo Maripe, quienes fueron acusados en 2014 de haber usurpado tierras ancestrales pero que la familia empresaria Vela denuncia que son suyas. Las tierras están ubicadas en la zona cercana a Añelo donde se desarrolla el negocio petrolero Vaca Muerta.
La Confederación Mapuche de Neuquén emitió un comunicado donde señala: “Los hermanos Vela adquirieron un título de propiedad durante la última dictadura militar y desde entonces, intentaron una y mil veces despojar de sus tierras ancestrales a las familias de la Comunidad, aunque nunca lograron su cometido final”.
“Es una causa muy importante para todo el pueblo Mapuche de Neuquén. La justicia evaluará si una Comunidad que ejerce posesión tradicional puede ser juzgada por exigir el reconocimiento de sus derechos territoriales. El poder judicial evaluará si es posible juzgar a una Comunidad sin considerar los incumplimientos del Gobierno Provincial relativos a las demandas territoriales de las comunidades y dejar libre el camino a las petroleras extranjeras para que arrasen todo a su paso”, agrega.
La Agencia de Noticias Redacción (Anred) realizó un repaso por la historia de las tierras mapuches: "En 1927, Pedro Campo y Celmira Maripe se radican y tienen todos sus hijos en la zona de Fortín Vanguardia. Estas tierras mapuches que habían sido recientemente incorporadas al Estado argentino. En el año 1941, Pedro Campo es reconocido como el único ocupante del lote 15 fracción D XXVIII. En base a eso se le cobra su deuda de pastaje con el Estado Nacional que se calcula desde el año 1927, y que se encarga de regularizar".
"Ante la muerte de Pedro Campo en 1951, Celmira continua viviendo con sus hijos e hijas en el espacio comunitario. Esto queda registrado en el Acta y la Inspección de Tierras del año 1953, que actualiza la cantidad, ubicación y características de la tierra que ocupa esta familia", explica.
Cuando el empresario Andrés Vela se instala en la zona en plena dictadura cívico-militar en 1978, intima a Belisario Campo (hijo de los dueños de las tierras) a llevar sus animales al Cerro Morado (paraje en el que él ya tenía animales mayores y que cumplía además la función de invernada).
“A nosotros nos robó Vela, casi 40 años perdimos. Y eso no se va a recuperar nunca. Él vino y nos sacó de ese lugar. De donde nacimos y nos criamos. Vela nos sacó de acá, nos hecho de acá. Cuando yo tenía 26 años, 40 años atrás… tantas cosas podría yo haber hecho…Y hoy no tengo la misma fuerza de trabajar que cuando tenía 26 años y eso es lo que uno tiene acá dentro, esa bronca. Vela llegó y dijo que había comprado todo, dijo: 'yo le voy a dar un tiempo, yo voy a plantar árboles, cuando los árboles crezcan ustedes se van'”, reconstruyeron los hermanos Campo.