Endeudarse para llegar a fin de mes: crece la mora y refinanciar ya no alcanza

El 30,5% de las personas que refinanciaron sus deudas durante 2026 volvió a registrar atrasos. El fenómeno expone las dificultades de los hogares para sostener sus gastos con los ingresos actuales.
País07/10/2026Redacción La Nueva MañanaRedacción La Nueva Mañana
Endeudamiento familiar (gentileza)
El endeudamiento de las familias también se refleja en los niveles de morosidad del sistema financiero. Foto: ilustrativa. 

La refinanciación de deudas se convirtió en una herramienta cada vez más utilizada por las familias que no logran cumplir con sus obligaciones financieras. Sin embargo, renegociar los pagos no siempre alcanza: una proporción significativa de quienes acceden a estos planes vuelve a caer en mora pocos meses después.

El fenómeno muestra que el problema no se limita a una deuda puntual, sino que está relacionado con la pérdida de capacidad de pago de los hogares. Cuando los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos cotidianos, postergar o reestructurar una cuota puede aliviar la situación en el corto plazo, pero no necesariamente modifica las condiciones que llevaron al incumplimiento.

De acuerdo con datos difundidos a partir de la Central de Deudores del Banco Central, el 30,5% de las personas que refinanciaron sus compromisos durante 2026 volvió a registrar atrasos. Los datos relevados por Econviews muestran además que el incumplimiento puede reaparecer rápidamente entre quienes habían logrado regularizar su situación.

El endeudamiento de las familias también se refleja en los niveles de morosidad del sistema financiero. Los préstamos personales y las tarjetas de crédito concentran una parte importante de las dificultades, en un escenario donde recurrir al crédito se convirtió para muchos hogares en una forma de afrontar gastos que los ingresos corrientes ya no logran cubrir.

Así, la refinanciación funciona muchas veces como un alivio transitorio frente a una situación más profunda: familias que necesitan endeudarse para sostener el consumo cotidiano y que, aun después de renegociar sus obligaciones, vuelven a quedar atrapadas en la misma dificultad. La pregunta deja de ser solamente cuánto se debe y pasa a ser cuánto alcanzan los ingresos para vivir.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto