En cuanto al aumento dispuesto por las petroleras privadas, si bien YPF mantiene el valor en sus surtidores, no se descarta que se acople a la decisión que ya aplican el resto de las compañías. Que la decisión se haya tomado en la última semana de septiembre hará que el impacto en la inflación sea dividido en dos meses.
Con esta decisión se rompería el “buffer” de precios que se venía aplicando desde mayo, luego de un alza de hasta 30% en los valores.
Desde el sector confirmaron a NA que el aumento se aplica en mayor medida en el interior del país. También alcanza a la Ciudad de Buenos Aires, aunque en menor escala.
El contexto internacional
El acuerdo entre petroleras y refinadoras contemplaba una estabilidad en los precios de los combustibles mientras el barril de petróleo continuara por encima de los US$80, a cambio de que luego se mantendría el precio hasta equiparar los flujos.
Al promediar las operaciones de este jueves, el precio del Brent volvió a quebrar los US$100 producto de declaraciones contradictorias entre Estados Unidos e Irán, mientras que el crudo continúa escalando y se ubica en la zona de los US$95.
El precio del barril trepó a US$105 y, en consecuencia, las petroleras que operan en la Argentina decidieron aplicar una nueva suba del precio de los combustibles.
YPF sigue siendo la única que, de momento, no ejecuta una suba en el precio de sus combustibles. Su presidente, Horacio Marín, indicó que el precio se determinará en base a la oferta y la demanda.
“Si se ve que el precio del barril se termina estableciendo en US$ 100, los consumidores vamos a tener que pagar por US$ 100. La mayoría de las consultoras que analizan estas variables no prevén este escenario”, dijo en declaraciones a Radio Rivadavia.
























