“Lejos de ser una amenaza, los murciélagos prestan beneficios fundamentales al humano”

La expresión de Cecilia Castilla surge a partir de una publicación en un sitio español en la que se habla de la posibilidad de una próxima epidemia causada por un murciélago.
Ambiente07/02/2026Mónica HernándezMónica Hernández

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HAY 1.500 ESPECIES. Los murciélagos prestan beneficios fundamentales al humano, como la dispersión de semillas, la polinización y la redistribución de nutrientes y muchas especies se encuentran amenazadas por la pérdida de hábitat y el cambio climático. Foto: La Opinión Online

En el artículo publicado por el sitio OkDiario, se expresa que “no hay que dramatizar aún pero científicos han localizado un murciélago que podría causar una próxima epidemia”, y la doctora Cecilia Castilla, investigadora de Conicet, conversó con La Nueva Mañana y salió al cruce de la información publicada semanas atrás.

Consultada sobre el tema la especialista sostuvo: “Mi declaración respecto a este tema es que la investigación en fauna silvestre es esencial para el cuidado del bienestar humano y el desarrollo productivo de un país, por lo que resulta esencial invertir en ciencia. Este tipo de investigaciones requieren integrar biología, territorio y cultura. En el caso de los murciélagos, disciplinas como la etnozoología, la etnoconservación y la etnoecología permiten incorporar saberes locales a teorías y marcos de análisis emergentes”. 

En tanto, los enfoques teóricos como la coexistencia “resultan clave para la gestión estatal de la biodiversidad pueda estar a la altura de estas situaciones y los riesgos sanitarios no emergen de los animales en sí, sino de la forma en que los humanos habitamos y transformamos los ecosistemas”, añadió.

Fauna silvestre vs. murciélagos

La fauna silvestre, en general, “es portadora de una gran diversidad de virus que pueden o no resultar patológicos para los seres humanos. El artículo científico publicado recientemente en Communications Biology utiliza una amplia base de información previa sobre murciélagos y virus para analizar el riesgo de aparición de enfermedades de origen animal, conocidas como zoonosis, y aporta un mensaje clave: no todos los murciélagos representan el mismo riesgo sanitario”, aclaró Castilla.

Características de estos animalitos poco conocidos

Asimismo, la investigadora dijo: “Los murciélagos son un grupo ampliamente desconocido para la mayoría de las personas, a pesar de sus características biológicas y ecológicas singulares. Son longevos (algunas especies pueden vivir más de cuarenta años), con una reproducción lenta y un marcado cuidado parental de sus crías y constituyen el segundo orden más diverso de mamíferos del planeta, con más de 1.500 especies; y América latina y el Caribe se destacan como una de las regiones con mayor diversidad. Dentro de este grupo existen especies cosmopolitas, capaces de habitar amplias regiones del mundo, y otras estrictamente asociadas a ambientes específicos. Además, algunas especies se han adaptado a vivir en entornos transformados por el ser humano, tanto rural como urbano”.

Uno de los aspectos más llamativos de los murciélagos es su sistema inmunológico altamente sofisticado, que les permite convivir con una gran diversidad de virus sin desarrollar enfermedad. “Estas adaptaciones están vinculadas a su historia evolutiva y, en particular, a las exigencias metabólicas del vuelo. A esto se suman diversos rasgos ecológicos que influyen en sus comunidades virales, como su amplia distribución geográfica, la diversidad de dietas, el uso del letargo, el gregarismo, la alta movilidad y sus prolongadas historias de coevolución con los virus”, completó.

Por todo lo anterior, la presunción de que todas las especies de murciélagos albergan por igual una gran cantidad de virus virulentos resulta inexacta, con implicancias relevantes tanto para la salud pública como para su conservación.

Desde la pandemia 

En julio de 2020, motivados por los efectos provocados por la pandemia de Covid-19 y por la falta de conocimiento acerca de los coronavirus circulantes en Argentina asociados a murciélagos, “dimos inicio a un nuevo proyecto de investigación y, respondiendo a la complejidad de la temática, el grupo de trabajo integrado por miembros del Programa de Conservación de los Murciélagos de Argentina, investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, y del Instituto de Virología Dr. J. M. Vanella, además de becarios del Instituto de Ecorregiones Andinas de Jujuy, reunió a especialistas en diferentes disciplinas como etnoconservación, biodiversidad, biogeografía y ecología de hospedadores, ecología de enfermedades zoonóticas y virología”, contó la científica.

A partir de allí se realizaron dos relevamientos, para lo que fueron seleccionadas estratégicamente dos Aicoms (Áreas de Importancia para la Conservación de los Murciélagos): Las Lancitas (Jujuy) y El Portal de Pakilingasta (Catamarca).

Además, se tomaron muestras en los Túneles de La Merced en el departamento Paclín, Catamarca, donde presentaron los primeros resultados asociados a este proyecto, principalmente las capturas de murciélagos.

Un trabajo regional.

El estudio también “identifica regiones del mundo donde coinciden murciélagos de estos subgrupos y una alta presión humana, como zonas costeras de Sudamérica, África Ecuatorial y el Sudeste Asiático, lo que refuerza la idea de que el riesgo no depende solo de la presencia de murciélagos, sino del contexto ecológico y social en el que ocurren las interacciones con las personas”, aclaró Castilla.

En este sentido, los factores más determinantes para la aparición de epidemias están asociados al comportamiento humano. “Se ha demostrado que la degradación de los hábitats, el estrés sobre la fauna silvestre y el aumento del contacto entre animales y personas favorecen la diseminación viral. Un ejemplo claro son los manejos inadecuados para excluir colonias de murciélagos de viviendas mediante el uso de compuestos tóxicos”.

Lejos de ser una amenaza, los murciélagos prestan beneficios fundamentales al humano, como la dispersión de semillas, la polinización y la redistribución de nutrientes y muchas especies se encuentran amenazadas por la pérdida de hábitats y el cambio climático, riesgos que se agravan por los exterminios impulsados por el miedo y la desinformación.

Como se advierte, “el sacrificio de colonias de murciélagos puede tener consecuencias no deseadas, ya que puede aumentar la prevalencia viral y, paradójicamente, amplificar el riesgo de contagio. Y, de manera textual, el trabajo expresa: “Esperamos que nuestros análisis puedan ayudar a facilitar conversaciones que destaquen las formas en que las actividades humanas, no los murciélagos en sí, impulsan la aparición de virus zoonóticos”.

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