León XIV en Córdoba | “La justicia social siempre se sostuvo en la Iglesia, desde León XIII”
La visita del Papa León XIV a Córdoba no solo significa la presencia de un jefe de Estado, sino, ante todo, la de un líder religioso que interpela a millones de fieles, desde feligreses activos hasta simples católicos culturales.
Pero, además de ser una figura admirada por el pueblo de la fe católica, también logra ascendencia en otras ramas de la cristiandad. Es por ello que desde La Nueva Mañana decidimos entrevistar a diferentes referentes religiosos de la ciudad.
El Sumo Pontífice tiene previsto visitar la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre. En Córdoba estará el martes 10.
A pesar de haberse sometido el Papa a una operación por un nódulo en uno de sus pulmones, el viaje apostólico por ahora la Santa Sede no lo ha cancelado ni reprogramado. Los médicos del Vaticano se muestran cautelosos, a la espera de su recuperación física total frente a un cronograma exigente (visitará tres países, Uruguay, Argentina y Perú).
Oberlin, más allá de su tarea pastoral en Müller
En esta entrega charlamos con el Padre Mariano Oberlin, quien, desde la Parroquia Crucifixión del Señor, en barrio Müller, trabaja activamente en contra del avance del narcotráfico, la drogadicción y la vulnerabilidad social.
La encíclica Magnífica Humanidad, el avance de los templos neopentecostales, el legado de Francisco o los motivos por los cuales el Papa argentino no visitó su tierra, son algunos de los temas abordados.
- La última encíclica del Papa León XIV aborda el desarrollo de la IA y su efecto en el mercado laboral tanto como a nivel relacional ¿Cómo analizás estos cambios a la luz de Magnifica Humanidad?
- Me sorprendió la declaración que hizo el investigador (NdeR: científico Jacob Coxon de la compañía tecnológica Anthropic) sobre el riesgo real de que el humano pierda el control sobre su creación. Es llamativo, lo cierto es que esto nos presenta un desafío. De igual manera que ocurrió con el desarrollo técnico anteriormente a fines del siglo XIX, aunque ahora estamos frente a un instrumento que tiene la capacidad de pensar como un humano. Frente a la inteligencia artificial hay que tener el recaudo que plantea el Papa León XIV en su encíclica, y que también ya lo postulaba Francisco, que es la idea de concebir al hombre en su condición humana. Eso es resguardando siempre la dignidad, desde una concepción aristotélica según la cual la búsqueda fundamental del ser humano no puede prescindir de la felicidad y la plenitud. Me parece importante destacar además que se corre el riesgo de considerar lo laboral como algo meramente productivo, solamente basado en la eficiencia, y nada más, olvidando la dimensión humana que tiene el trabajo. El riesgo de la deshumanización del trabajo que, si bien viene pasando desde la revolución industrial, ahora se corre el riesgo de que se termine de deshumanizar completamente la cuestión laboral. Por lo que sí creo que, en este caso particular de la IA, debe haber regulaciones firmes.
- ¿Estamos preparados como comunidad?
- Lo veremos, es importante tener en cuenta tanto la potencia como el riesgo. No perdamos de vista que a lo largo de la historia no siempre le dimos entidad humana a todo par. La esclavitud le daba a determinados hombres el valor de mercancía o durante la conquista se privó al nativo americano de su entidad de persona, distintos tipos de deshumanización que posibilitaron determinados procesos de acumulación económica. Creo que en la medida en que sepamos regular y hacer un uso que no vulnere la dignidad del hombre, estaremos preparados. Los cambios históricos relevantes nunca encuentran a la comunidad preparada en plenitud, por eso es un desafío.
Religiosidad masiva y el avance neopentecostal en tiempos de cambio
El mundo de las espiritualidades vibra en sintonías, generalmente, insondables y en ocasiones se presenta en manifestaciones que generan sorpresa.
El crecimiento de los templos pentecostales o los masivos actos de pastores carismáticos son un ejemplo, pero también las peregrinaciones de la liturgia católica van en ese mismo sentido; especialmente, la última peregrinación a Luján, que reunió cerca de tres millones de fieles en una caminata de 60 kilómetros, o la expectativa que genera la visita de León XIV. Lo cual da cuenta de que millones de argentinos abrazan la religiosidad y también que la feligresía católica, con más o menos intensidad, continúa siendo masiva.
Sobre la expansión de las expresiones neopentecostales en la región, el Padre Oberlin destacó la labor de muchos pastores por tener “una gran vocación, con mucha sensibilidad y predisposición para con los más necesitados”.
Asimismo, reflexionó que ese crecimiento es concomitante con el Informe Rockefeller de 1969 que decía que “los lazos que la Iglesia católica había conformado con su comunidad dificultaban la penetración en la región de ideas más ligadas con la libertad de mercado”. A partir de entonces, explicó el sacerdote, ganan terreno diferentes formas de religiosidad “con una concepción calvinista que pregona fuertemente la prosperidad material individual”, por tanto, una concepción del hombre más en línea con los intereses de un capitalismo más neoliberal.
- ¿Les preocupa este avance?
- Naturalmente que la Iglesia católica tiene que hacer mea culpa. Cometimos muchos errores que, naturalmente, explican la pérdida de fieles. También ocurre que el giro que imprimió Francisco de abrazar a la comunidad, de estar con los más necesitados, de hablarle especialmente a los que más sufren hizo que otros tantos que tienen otras ideas no se sientan representados. También las ideas de prosperidad individual calvinista pueden quizás llevarse mejor con los tiempos que corren. Pero acá, como ocurre con la IA, la historia está transcurriendo y no sabemos en que derivará.
- En relación a la discusión entre Iglesia y Estado ¿Cuánto Estado dentro de la Iglesia es tolerable y cuanta Iglesia dentro del Estado es sana?
- En primera instancia te digo que está bien pensarlo como cosas separadas. En el año 2018 se comenzó de manera voluntaria un proceso de cese de financiamiento estatal a la jerarquía eclesiástica, lo cual celebro. Luego, frente a las necesidades de la comunidad, es importante la articulación, como lo hacemos en los barrios con los dispositivos del Sedronar para prevenir las adicciones o como ocurre también con las escuelas parroquiales, que reciben subvenciones estatales, y de ese modo hay familias que pueden acceder a una buena educación basada en determinados valores. De no existir esa mancomunión, muchas familias no podrían pagar la cuota y, sin la Iglesia, al Estado se le dificultaría poder brindar el servicio. Por otro lado, también hay que tener en cuenta que hay muchas instituciones en el ámbito de la educación o la salud que fueron fundadas por la Iglesia mucho antes de la constitución del Estado. Acá te puedo mencionar desde la Universidad Nacional, fundada por Jesuitas, hasta el Hospital San Roque, que luego pasan al Estado.
- Siempre que hay elecciones suena tu nombre como candidato ¿Cómo es tu relación con la política?
- Yo tengo mi preferencia política, no la escondo. Me honra cuando vienen a ofrecerme formar parte de una lista en las elecciones. No considero que la política sea algo sucio, creo que en todo caso uno se ensucia si hace mal las cosas. Pero ese no es mi lugar.
- ¿Qué opinión tenés de la no visita de Francisco a Argentina?
- Me parece que tuvo que ver con la utilización política que se podía hacer de él. Si bien el Papa es un jefe de Estado y por supuesto que tiene incidencia política, también es el jefe espiritual de la Iglesia, el que conduce a una comunidad de creyentes, y que se use partidariamente, en una Argentina muy polarizada, no está bueno. Me parece que la visita se postergó por eso. Aunque me hubiera encantado que venga, creo que fue prudente.
- ¿Qué expectativas tenés de la visita de León XIV al país en los próximos meses?
- La visita puede ser significativa por la potencia que tiene la voz del Papa históricamente y, además, estos papas últimos (Francisco y León) se expresan sobre temas actuales. Entonces creo que, así como generó debate a nivel mundial sobre temas importantes (como la IA o la paz en Medio Oriente), puede también generar una corriente de aire fresco acá en Argentina: repensar algunos discursos, invitarnos a construir la paz, desde la justicia. Puede ser significativo. Me genera expectativa en esto de retornar a lo esencial, que es la dignidad humana, que es el cuidado del planeta, que es la justicia social que, aunque sea un término debatido y muchas veces vinculado a una opción partidaria, es el discurso que siempre ha sostenido la Iglesia, particularmente desde León XIII.
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