Chile advirtió riesgo de “evento crítico” por buque que cruzará aguas argentinas hacia Malvinas
La circulación de un buque chileno por aguas argentinas con destino a las Islas Malvinas amenaza con volver a tensionar el vínculo bilateral entre ambas naciones.
La reactivación de la ruta comercial marítima entre Punta Arenas y las Islas Malvinas encendió las alarmas diplomáticas y de seguridad en la región en las últimas horas, tras reportes de la inteligencia chilena advirtiendo sobre las acciones que podría implementar Argentina.
El proyecto, impulsado por la empresa Easter Island Naviera, contempla el envío periódico de productos desde Chile hacia Malvinas. El barco asignado es el Danstar, que tiene una capacidad de carga de 1.389 toneladas y tendrá como misión transportar alimentos, materiales de construcción, maquinarias y provisiones generales hacia Puerto Argentino.
Con esta iniciativa, Punta Arenas aspira a convertirse en un nodo estratégico de abastecimiento para las islas y disputar la conexión comercial que históricamente ha liderado Montevideo. Según estimaciones del sector, el mercado proyectado supera los u$s20 millones anuales.
Pese al optimismo del sector empresarial por la oportunidad que representaría para la Región de Magallanes, informes de la inteligencia chilena advierten sobre la posibilidad de un "evento crítico" con el inicio de las operaciones, estimadas entre noviembre y diciembre.
Aunque inicialmente se evaluó realizar la travesía bordeando el Mar de Drake para evitar controversias internacionales, esa opción fue descartada y se fijó el recorrido a través del Estrecho de Magallanes. El punto más delicado del itinerario ocurrirá cuando la embarcación abandone el estrecho y avance por aguas de jurisdicción argentina.
Los reportes de inteligencia señalan como hipótesis de máxima gravedad una eventual interceptación o captura de la nave por parte de la Prefectura Naval Argentina o la Armada Argentina.
El trasfondo legal del conflicto se apoya en normativas argentinas como el Decreto 256/2010, que requiere autorización previa a todo buque que transite hacia las Malvinas desde puertos del territorio argentino o que navegue por sus aguas jurisdiccionales con ese destino.
Sin embargo, el Tratado de Paz y Amistad de 1984 obliga a Argentina a garantizar “en cualquier tiempo y circunstancias” la libre navegación de buques de todas las banderas en sus aguas jurisdiccionales hacia y desde el Estrecho de Magallanes.
Fuente: NA