Río Cuarto: condenaron a un exteniente por abuso sexual y amenazas agravadas
La Justicia Federal condenó a un exteniente del Ejército a dos años de prisión en modalidad condicional por atacar sexualmente a una soldado voluntaria y amenazar de muerte a otro integrante de las Fuerzas Armadas.
Tras el juicio que avanzó en Río Cuarto, Cristian Mongelos fue encontrado culpable de los delitos de abuso sexual simple, en perjuicio de una mujer militar, y amenazas coactivas agravadas por el uso de arma de fuego, estás últimas contra un subordinado.
El caso expuso graves abusos de poder dentro de las Fuerzas Armadas.
El veredicto fijó además el pago de una indemnización de 2 millones de pesos por daño moral en favor de la mujer agredida en contexto de violencia de género y la inhabilitación perpetua para desempeñarse en cargos públicos dentro de cualquier organismo de seguridad nacional o provincial.
Los hechos juzgados
El expediente judicial estableció que los ataques contra las dos personas ocurrieron en la madrugada del 2 de octubre de 2022, en las instalaciones del Batallón de Arsenales 604 "Teniente Coronel José María Rojas", ubicado en la localidad de Santa Catalina (Holmberg), en las afueras de Río Cuarto, según detalló El Doce.
Mongelos se desempeñaba como oficial de servicio a cargo del predio cuando se dirigió al Depósito 8 del denominado Puesto Ávila. En ese lugar estaba la solado voluntaria, se encontraba sola cumpliendo su guardia.
El oficial, haciendo uso de su jerarquía, comenzó a intimidarla con comentarios explícitos de índole sexual y de inmediato la sujetó con fuerza de ambos brazos, la inmovilizó y la besó contra su voluntad. La víctima logró defenderse y él la soltó cuando lo amenazó con su arma reglamentaria.
En ese momento, Mongelos se retiró del lugar y se dirigió al Puesto 31, donde halló a un soldado raso dormido.
En vez de labrar un acta o aplicar los protocolos disciplinarios de guardia, el imputado desenfundó su pistola reglamentaria, le apuntó directamente a la cabeza y lo despertó a los gritos.
Bajo amenaza de muerte, el exteniente sometió al joven a vejaciones físicas: lo obligó a realizar maniobras de "cuerpo a tierra" y a arrastrarse por el barro mientras efectuaba disparos con munición de plomo a escasos centímetros de su cuerpo.
Además, le pegó patadas en las costillas y en los talones.