Diputados: la oposición busca imponer condiciones ante un oficialismo con ruido interno
Si bien el oficialismo recobró iniciativa con la presentación de los proyectos de Presupuesto y Defensa de la Soberanía Nacional, la agenda avanza sobre arenas movedizas, con pocas certezas y una oposición dispuesta a imponer sus términos en los debates sobre emergencia en discapacidad y endeudamiento familiar.
En el caso del proyecto sobre Defensa de la Soberanía Nacional, distintos sectores de la oposición advierten que detrás de la fachada sobre las sanciones económicas a empresas que exploten recursos en las Islas Malvinas se intenta colar una serie de imposiciones para reorganizar el sistema de seguridad nacional y para perseguir a la opinión libre.
La redacción del proyecto hizo saltar varios "red flags", no solamente en la oposición dura sino también en la "dialoguista", por lo que difícilmente pueda avanzar el texto sin rediscutir algunos de sus términos.
Confiado en sus chances, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, resolverá en el cortísimo plazo los giros del proyecto (están confirmadas las comisiones de Defensa y Relaciones Exteriores pero habrá más) y activará un cronograma de trabajo a la brevedad.
Caso Malvinas
La idea es dictaminar esta iniciativa de Soberanía Nacional antes del inicio del tratamiento del proyecto de Presupuesto 2027, previsto para el miércoles 7 de octubre en la comisión homónima presidida por Bertie Benegas Lynch.
Los problemas del oficialismo no terminan allí: también deberán encontrarle el agujero al mate en lo que refiere al proyecto sobre discapacidad, un tema que se convirtió en un verdadero karma para La Libertad Avanza considerando las seis derrotas legislativas consecutivas sufridas entre fines del 2024 y el 2025.
Luego de que el pasado 9 de septiembre la oposición le torciera el brazo al oficialismo al forzar un emplazamiento de comisiones que lo obliga a dictaminar, La Libertad Avanza inició una ronda de negociaciones con los aliados para trabajar en un "proyecto superador" al de la oposición, aunque sin dar precisiones sobre la letra del texto.
Un Presupuesto que ni los propios esperaban
La bomba estalló cuando los principales alfiles libertarios en el Congreso (un arco que va desde Laura Rodríguez Machado y Silvana Giudici hasta el propio Menem y Patricia Bullrich) se atragantaron con la noticia de que el Presupuesto enviado por la Casa Rosada desconocía los compromisos asumidos con los aliados para sostener un sistema razonable de protección social y actualización de aranceles de los prestadores.
En medio de este terremoto generado por el Gobierno, el presidente de la Cámara baja tuvo que salir a darle explicaciones a los referentes de bloques dialoguistas con los que venía intentando recomponer la relación, y al mismo tiempo poner paños fríos a diputadas como Rodríguez Machado que habían puesto la cara prometiéndoles a los aliados un supuesto proyecto "superador".
El plan de gestión de crisis consistió en garantizarle a propios y ajenos que el dictamen propio iba efectivamente a existir, y que la parte del Presupuesto en la que se desguazaba todo el sistema de discapacidad iba a ser corregida para que mantuviera coherencia con el proyecto de ley.