Marina Szulewicz, sobreviviente del crimen vial: “Estaba inmóvil y no tenía a mí mamá para cuidarme”
En el inicio del juicio que tiene como imputado al exlegislador Oscar González, declaró Marina Szulewicz, sobreviviente del crimen vial de Altas Cumbres e hija de Alejandra Bengoa, la conductora que falleció en el choque.
“Lo que más recuerdo de ese momento es la emoción por ir al concierto, hace días veníamos contentas”, empezó Marina sobre el fatídico sábado 29 de octubre de 2022.
La chica tenía 14 años cuando el Renault Sandero en el que se conducían, con destino a la ciudad de Córdoba, recibió el impacto del BMW X1 negro, que provocó la muerte de su mamá y generó lesiones severas en ella y su amiga Alexa Miranda, quienes vienen atravesando una larga recuperación para seguir con vida.
“De la nada, en la tranquilidad, escuchamos el grito de mi mamá. Vi el auto negro de frente y no recuerdo nada más, desperté en el hospital”, repasó y se quebró en medio del relato de uno de los días más duros de su vida. La adolescente ahora tiene 18 años y reconoció que no pudo declarar antes porque “no podía hablar del tema, ni siquiera con mí familia”.
“Yo era una persona sana, solo iba al médico a hacerme la ficha del colegio. De la nada desperté en un hospital, no entendía nada, me explicaron que había fallecido mí mamá. Eso tampoco tenía sentido. Estaba casi inmóvil y no tenía a mí mamá para cuidarme”, añadió.
Las secuelas
“A mí hermana le dijeron que era muy difícil que sobreviva. Yo sentía que no iba a poder. No podía sentarme ni siquiera. Cada mínima recuperación las personas de mí alrededor decían que era un milagro”, contó frente al tribunal, a la fiscal Analía Gallaratto y al acusado.
La chica salió del centro de salud en silla de ruedas, tenía las piernas rotas y los brazos lastimados, lo que le imposibilitaba el uso de muletas. “Además, estuve mucho tiempo sin poder hablar. Me rompí la pierna, el brazo, la columna. Volví a aprender a caminar, a hablar y a comer”, se extendió.
Ante las preguntas del abogado querellante Lucas Cocha, Marina aseguró que su mamá “manejaba muy tranquila” y “no hacía maniobras raras”.
“Recuerdo a mí mamá como una gran persona. Era muy amable. Ella hacía de todo. Resolvía todo. Muy solidaria, con todo el mundo. Y una gran mamá”, comentó.
Ante la pregunta de si González se acercó a ella o a su entorno, Marina fue tajante: “No, nunca”.
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