Amar en tiempos de Milei: “Pienso en vos casi tanto como en llegar a fin de mes”
Dicen que la frase pudo haber sido escrita por una estudiante que vive en el norte del país, pero que alquila un departamento en calle 27 de Abril junto a unas amigas y estudia una carrera en la Facultad de Lengua de la UNC. También dicen que se enamoró del chico que atiende en la verdulería de la calle Paraguay, y que por esas cosas de la buena fortuna él también se enamoró de ella. Quien lo conoce bien, el patrón de la verdulería, asegura que el primer puñado de frutillas que llegó del mercado durante la primavera pasada fue para ella, que las envolvió en papel blanco y salió corriendo a llevárselas.
Eso fue un par de meses antes de que ella volviera a su provincia para pasar las fiestas de fin de año en compañía de su familia, pero el tiempo ha transcurrido, la abuela que ella cuidaba acá en Córdoba -y que era sostén de su precaria economía- murió a principios de febrero y aún no ha regresado debido a que no consigue dinero para sumar al alquiler.
Pero como si hubiese sido un presagio de este presente, aquel ya lejano segundo domingo de diciembre pasado, ella le susurró al oído un secreto, o tal vez fue él: Por si la vida nos separa, acá a la vuelta, en un contenedor que está en la calle La Noria, te voy a dejar escrito un mensaje. Y allí sigue el contener como la muestra de un gran amor en tiempos de crisis como nunca la hubo, y allí sigue el joven de la verdulería, que cada día pasa por esa calle, lee aquella frase, insinúa una sonrisa y continúa camino a su trabajo.