Policía y Gendarmería reprimieron la marcha contra la reforma laboral que se desarrolló en las afueras del Congreso
Mientras en la Cámara de Senadores se empezaba a discutir la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, en las afueras se llevó adelante la movilización que había sido convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT), con la adhesión de ambas vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y la participación de diversos espacios sindicales, sociales y políticos, críticos con la propuesta de flexibilización de las relaciones laborales.
En medio del reclamo, se vivieron momentos de tensión frente al vallado que habían montado las fuerzas de seguridad, en cumplimiento del "protocolo antipiquete", cuando la Policía reprimió con gases lacrimógenos, camiones hidrantes y balas de goma; frente a lo cual algunos sectores de los manifestantes respondieron con piedras y explosivos.
Cuando se llevaba adelante la desconcentración de la marcha y la tensión había menguado, el operativo represivo llevó adelante detenciones "al voleo" de numerosas personas, que fueron amontonadas en las veredas.
“Hoy es un día donde cada senador y senadora deberá ser claro respecto de su posicionamiento frente a esta iniciativa que pretende derribar el derecho laboral en la Argentina y situar al trabajador en un terreno de desprotección e incertidumbre”, expresó la CGT en un comunicado previo a la manifestación.
Por su parte, gremios cegetistas y de ambas vertientes de la CTA, nucleados en el Frente de Sindicatos Unidos, acompañaron la movilización con un paro de 24 horas, que estuvo precedido de sendas marchas en las ciudades de Córdoba y Rosario, el 5 y 10 de febrero respectivamente; y, según se adelantó, prevé nuevas acciones en el resto de las provincias.
Desde la izquierda, la dirigente del Nuevo MAS Manuel Castañeira se quejó en sus redes de que “el gobierno de Milei reprime la movilización en Congreso mientras busca aprobar a las apuradas y a escondidas de la sociedad su contrarrevolución laboral para imponer la esclavitud moderna al conjunto de las y los trabajadores”.
En horas del cierre de la marcha, la Asociación Contra la Violencia Institucional (ACVI) había contabilizado al menos seis personas detenidas, aunque se estima a partir de diferentes registros audiovisuales que circulan en redes, que el número es mayor.
Fuente: NA
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