El Frente de Sindicatos Unidos movilizó en Rosario contra la reforma laboral con fuertes críticas a los gobernadores
Referentes gremiales nacionales y de la provincia de Santa Fe encabezaron este martes una masiva movilización en Rosario, convocada por el Frente de Sindicatos Unidos para rechazar el proyecto de reforma laboral que el Gobierno nacional pretende que sea aprobado en las sesiones extraordinarias del Congreso de la Nación. La multitudinaria marcha partió de Plaza 25 de Mayo y concluyó en Plaza San Martín.
Rosario fue así escenario de la segunda marcha nacional en contra del proyecto oficial de reforma laboral que se tratará este miércoles en el Senado. El jueves pasado, los gremios enrolados en el Frente de Sindicatos Unidos, movilizó en Córdoba.
En la provincia de Santa Fe, este martes marcharon los estatales de ATE, los metalúrgicos de la UOM, Aceiteros, Aeronáuticos, la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma, además de gremios no alineados con esas centrales. El objetivo manifiesto de los organizadores es interpelar a los gobernadores, para que no acompañen la iniciativa libertaria en ambas Cámaras del Congreso.
"Nos sumamos a la movilización en repudio a la destrucción planificada de los derechos del trabajador que conlleva el proyecto libertario", esgrimió el secretario general de la UOM Rosario, Antonio Donello. La sede del gremio fue el sitio elegido para la conferencia de prensa previa a la marcha que recorrió el centro de Rosario.
Furlán: los gobernadores no representan a los trabajadores
Abel Furlán, secretario general de la UOM nacional, explicitó el objetivo de llamar la atención de los mandatarios provinciales, cuestionando las negociaciones con la gestión de La Libertad Avanza que cambian fondos para las administraciones provinciales desfinanciadas por la Casa Rosada por el apoyo a la reforma en el Congreso. "Se arrogan la representación de los trabajadores negociando con el Gobierno una reforma laboral que los somete", reprochó el dirigente.
El referente de la los metalúrgicos, uno de los sectores más golpeados por las políticas de desindustrialización implementadas por el Ejecutivo nacional, que según diferentes estimaciones se tradujo en entre 15.000 a 20.000 empresas cerradas y la pérdida de entre 220.000 y 276.000 puestos de trabajo formales hasta principios de 2026, reclamó además un aumento salarial urgente. "Los salarios son el ancla principal del objetivo fetiche libretario: contener una inflación que comenzó igual a dispararse en una inflexión que el oficialismo intenta camuflar con una fórmula obsoleta de medición de precios en el Indec", señaló.
Fuente: El Ciudadano (Rosario)
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