San Marcos Sierras: homenajearán a la militante social Viviana Avendaño el Día de la Democracia
El Día Nacional de la Democracia, que coincide con el Día Universal de los Derechos Humanos, será celebrado de una manera especial en la localidad de San Marcos Sierras.
Este miércoles 10 de diciembre, a las 10, se llevará a cabo un acto en El Rincón. Allí se colocará un cartel, una necesaria referencia o señalización, que busca mantener viva la memoria de una mujer que vivió en el lugar, una mujer singular: Viviana Avendaño.
“Callejón Viviana Avendaño” fue nombrado el camino, y el cartel que se descubrirá este miércoles fungirá como "hito de memoria" para una luchadora incansable, muerta el 10 de junio de 2000 en la ruta 38, en un accidente que dejó múltiples dudas y en medio de un grave conflicto social en la zona que la tenía como protagonista central.
La organización de la actividad corrió por cuenta de la Municipalidad de San Marcos Sierras, junto a la Mesa de la Memoria y la Delegación del Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación (Cispren) departamento Cruz del Eje.
Quién fue Viviana
El periodista y escritor Alexis Oliva retrató a Viviana en un riguroso trabajo de investigación. “Todo lo que el poder odia” (Editorial Recovecos) es la biografía de Viviana Avendaño (1958–2000), una mujer que vivió con rebeldía y murió en su ley.
Hija y nieta de madres solteras, hermana de una desaparecida, precoz guerrillera urbana, presa política adolescente, militante comunista, lesbiana feminista, educadora popular y líder piquetera, fallecida en el contexto de un conflicto social y al día siguiente de haber sido amenazada por la policía.
“Una vida en rebelión y una muerte dudosa” es el título de la nota publicada por Alexis Oliva en junio pasado en la revista El Sur. Allí se lee: “Al anochecer del 10 de junio de 2000, un Renault Express blanco chocaba de frente contra un camión en la salida de Cruz del Eje, en el noroeste cordobés. Las ocupantes del utilitario, Viviana Avendaño y Laura Lucero, fallecieron. Los desocupados con los que habían compartido una semana de lucha quedaron sumidos en el dolor y la sospecha de que así se concretaba la advertencia recibida por una de las víctimas en la víspera. Ellos gestaron el mito de “la Vivi”, aquella compañera que llegó para devolverles la dignidad”.
Nota relacionada: Una vida en rebelión y una muerte dudosa por Alexis Oliva.