El Gobierno adquirió libros escolares a Clarín por 9.600 millones y sin licitación
En un escenario social complicado, a partir de los fuertes ajustes, con una inflación desenfrenada, que lejos de afectar a lo que el Gobierno denomina "la casta", pega de lleno en los sectores populares con salarios, jubilaciones congelados, quita de subsidios al transporte y servicios básicos, el Gobierno de Javier Milei benefició al Grupo Clarín con un voluminoso y lucrativo contrato de 9.600 millones de pesos.
Se trata de la compra directa (sin un llamado a licitación) de manuales escolares, que ya genera controversia. La divulgación del millonario contrato la hizo el medio Tiempo Argentino y la noticia se reprodujo en varios portales porteños.
La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, de quien depende la Secretaría de Educación, con Carlos Torrendell al frente, concretó la compra de libros de texto, entre ellos "Matetubers" y "Yo Matías y la matemática", que se realizó sin el necesario proceso de licitación ni una compulsa de precios.
Según lo que trascendió, el argumento del Gobierno a la hora de justificar el contrato directo con Clarín, fue la "exclusividad" que ofrece el grupo de medios, siendo el único proveedor capaz de suministrar esos títulos pertenecientes a su propio catálogo. Desde ya, no se habla de la consulta por otras opciones que están disponibles en el mercado, y que no se tuvieron en cuenta al obviarse cualquier compulsa de ofertas y precios.
Mientras por un lado se exalta la decisión de suprimir "la pauta oficial" en los medios de comunicación, la compra directa de estos materiales destinados a alumnos y alumnas de las escuelas públicas argentinas parece haber encontrado un "atajo" a tal restricción en los aportes publicitarios a los grandes medios. En este caso, el gran beneficiario fue el poderoso Grupo Clarín, propietario de medios como el diario Clarín, Radio Mitre, Canal 13, Canal 12 de Córdoba, TN y Personal.
Mientras tanto, crece el reclamo de las organizaciones sociales por la suspensión del envío de alimentos a comedores y merenderos, con el argumento oficial de que "se busca transparentar la entrega de mercaderías" que, ni más ni menos, está destinada a paliar el hambre que se observa en los sectores de la población más vulnerables.