Economía Por: Facundo Piai01/11/2026

¿Aguanta el dólar? La demanda de divisas no cesa y pone a prueba la "bazuca" oficial

En septiembre los argentinos compraron u$s2.500 millones, la dolarización de carteras se mantiene alta previo a un año electoral. Carlos Pérez, ex director del BCRA, advirtió en diálogo con LNM sobre el programa financiero del gobierno y la masa de pesos dispuesta a dolarizarse.

El equipo económico puede anotarse algunos logros, como el del control del tipo de cambio o la inflación que cerrará en torno a 30 puntos, en un contexto internacional al alza. También puede mencionar el superávit fiscal o el boom exportador que, si bien responde a varios factores, es lógico que un gobierno lo tome como propio. Son logros módicos. Acaso discutibles si tenemos en cuenta el ratio de sacrificio. Pero lo que definitivamente la política económica no logra es que la gente confíe en el peso. 

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La creciente fuga de divisas es un ejemplo de ello. La dolarización de las carteras volvió a mostrarse alta en septiembre, de acuerdo al último informe del Banco Central. Las personas compraron 2,5 mil millones de dólares durante el noveno mes del año. De modo tal que, en el acumulado (enero-septiembre), la demanda de divisas llega a u$s21 mil millones.  De lo que se concluye que, al finalizar el 2026, es de esperar que solo por la compra de billetes de parte de las personas físicas se terminen drenado unos 28 mil millones de dólares.

Este indicador comienza a encender las alarmas dado que la apetencia por el dólar se mantiene elevada, pese a no ser un año electoral. Era de esperar que, tras la demanda récord del año pasado, durante este año la dolarización de las carteras disminuyera, sin embargo, continúa en niveles históricamente altos. De lo anterior se desprende que el año próximo también se sobrecalentará la demanda de divisas. Por lo que es lógico preguntarse si el gobierno logrará mantener inalterada su política cambiaria.

La letra chica de la “bazuca” con la que el gobierno defenderá el tipo de cambio

Como respuesta a las dudas sobre el tipo de cambio, el presidente fue categórico y dijo que tienen poder de fuego para enfrentar cualquier corrida. Concretamente, el comandante en jefe Javier Milei dijo que quien apueste a una devaluación perderá, porque el equipo económico tiene “una bazuca de dólares” para defender el programa cambiario.

La carga de la “bazuca” fue in crescendo en las diferentes intervenciones presidenciales; comenzó en 50 mil millones de dólares, para luego terminar en u$s125 mil millones a disposición del equipo económico para capear la creciente dolarización por delante.

De acuerdo a las versiones oficiales, se llegaría a ese total por seis diferentes vías: swap con EEUU. y China, compra del Banco Central, operaciones de dólar futuro, superávit comercial de bienes y financiamiento. Si bien la exposición oficial busca generar expectativas que desalienten tensiones cambiarias, no hay consultora alguna de las que asesoran a quienes toman decisiones económicas de peso que le de crédito a la “bazuca” de Milei.

La consultora 1816, muy escuchada en el mercado bursátil, marcó la contradicción que engendra la economía actual en donde el peso se aprecia a la par que el riesgo país sube. Es decir, por un lado, el mercado no confía en que Argentina pueda honrar sus compromisos y exige, por tanto, un mayor rendimiento para prestar dólares. Mientras que, por otro lado, el peso se fortalece artificialmente. Para la consultora esta contradicción no puede extenderse en el tiempo y terminará resolviéndose: por una baja del riesgo que permita volver al financiamiento externo o mediante una depreciación de la moneda.

¿Por qué el anuncio de Milei no genera confianza en los mercados?

 Un shock de ingreso de dólares naturalmente que equilibraría la balanza a favor del plan del gobierno. Esto despejaría la tensión cambiaria, mejoraría la confianza de los mercados, por tanto, bajaría el riesgo país, lo cual permitiría acceder al financiamiento externo. Es lo que el equipo económico afirma que ocurrirá cuando sostiene que “nos saldrán los dólares por las orejas” o dicen disponer de 125 mil millones de dólares.

Sin embargo, en muchos de los componentes de ese fondeo hay exageraciones. Por caso, en los swap -20 mil con China y 20 mil con EEUU. – el gobierno contabiliza disponer de u$s40 mil millones, como si se tratara de desembolsos automáticos. Cuando, contrariamente, se requiere de autorizaciones específicas cada vez que se activa. Al momento, con China el máximo activado en un año fue de u$s5 mil millones, para la elección de 2023, y desde Washington se aprobaron desembolsos por u$s2,5 mil millones el año pasado.

El otro componente del shock de divisas es la compra de parte del Banco Central. En ese sentido, el Central mantuvo un buen ritmo de compra durante el año. Al momento adquirió cerca de u$s16 mil millones y es probable que cumpla el objetivo que se propuso. Lo mismo respecto al financiamiento externo, sin acceso al mercado voluntario de deuda, es de esperar que se inyecte liquidez en moneda extranjera vía organismos multilaterales de crédito.

Pero el otro componente importante del poder de fuego del gobierno vuelve a la exageración. El superávit comercial que proyectan solo contempla la diferencia entre exportación e importación de bienes, sin atender al déficit de la balanza de servicios y el pago de intereses de deuda. Por lo que ya no hablamos de u$s35 mil millones, como señala el gobierno, sino de una cifra más cercana a los 9 mil millones de dólares.

Hay una masa de pesos que podría incrementar la tensión, destaca el exgerente del BCRA

En diálogo con La Nueva Mañana, Carlos Pérez, exgerente general del Banco Central, no solo relativizó la disponibilidad de divisas, sino que también alertó sobre los pesos de la economía que pudieran presionar sobre el dólar.

Para Pérez, director de la Fundación Capital, “está muy subestimada la demanda potencial con pesos de dólares”. Hay una masa de pesos pasible de ser dolarizada si la expectativa política o económica no mejora a favor del gobierno. “Hay más de 70 billones de pesos en depósitos a plazo fijo”, de los cuales se asume que la mitad son depósitos de empresas, entonces “no pueden dolarizarse porque tienen cepo”, destacó.

Además, están los vencimientos de bonos en pesos, que, sacando la tenencia de organismo públicos y empresas, “las personas físicas tienen unos 60 billones que pueden dolarizarse. Eso, más los del plazo fijo dan 95 billones. Estamos hablando de dos bases monetarias”

En efecto, para el consultor “no alcanza con exagerar el poder de fuego y minimizar la demanda potencial en dólares”. Contrariamente, para reestablecer la confianza, “debiera presentar un programa financiero como lo hizo en julio con rigor técnico y profesional, lo cual fue muy positivo”.