Roberto “Kaki” Rivas se consagró campeón del Torneo Nacional de Blind Tennis

Esta disciplina es una adaptación del tenis convencional que permite la participación de personas ciegas y con baja visión mediante modificaciones en los elementos y las reglas de juego.

El ex automovilista Roberto “Kaki” Rivas se consagró campeón del Torneo Nacional de Blind Tennis, disputado del 23 al 25 de octubre en el Polideportivo Malal-Hue de Malargüe, Mendoza.

La competencia reunió a 40 deportistas durante tres jornadas de encuentro y competencia. En la final, el tenista lanusense venció a Gabriel Caparrós, número uno del ranking nacional, por 4-3 (7-5), 3-4 (6-8) y 10-8.

Roberto “Kaki” Rivas. Foto Confederación Argentina de Deportes

En su camino hacia el título, también superó al tercero y al segundo del ranking nacional, en cuartos de final y semifinales, respectivamente. Rivas disputó seis partidos a lo largo del torneo y ganó los seis.

El título representa un logro especial para Rivas, que venía de disputar siete finales sin poder consagrarse campeón. Ahora, su gran objetivo es convertirse en campeón del mundo.

“Soy el hombre más feliz del mundo y disfruto este deporte, que genera una hermosa adrenalina. En el tenis juega mucho la cabeza, tenés que estar muy concentrado y todos los días estamos aprendiendo algo y disfrutamos la vida sonriendo”, manifestó.

Qué es el blind tennis

El blind tennis es una adaptación del tenis convencional que permite la participación de personas ciegas y con baja visión mediante modificaciones en los elementos y las reglas de juego. La disciplina amplía las oportunidades de acceso al deporte y favorece la participación y el desarrollo deportivo.

La trayectoria de Rivas

A sus 51 años, “Kaki” Rivas tiene una extensa trayectoria deportiva. Antes de iniciarse en el tenis para ciegos, fue piloto de automovilismo y protagonizó una destacada carrera. En 1998, durante su temporada debut, se consagró campeón del TC Pista, con dos victorias y seis podios.

Ese título le permitió llegar al Turismo Carretera, la máxima categoría del automovilismo argentino, en la que disputó 15 de las 16 carreras de la temporada 1999, al volante de un Ford Falcon y un Chevrolet Chevy.

Su carrera automovilística se interrumpió el 9 de noviembre de 1999, cuando fue baleado durante un hecho de inseguridad mientras se dirigía a un banco. Los perdigones impactaron en su rostro y le dañaron el nervio óptico, provocándole ceguera. Tiempo después, recibió una invitación para probar el tenis para ciegos, una disciplina que al principio le resultaba difícil de imaginar, pero que terminó conquistándolo. “Sabía que existía el fútbol, pero mucho no me gustaba y me ofrecieron entonces el tenis para ciegos. Yo no entendía cómo un ciego le podía pegar a la pelota. Sin embargo, cuando le pegué, me encantó. Fue difícil, pero sabía que podía”, recordó.