Directoras de teatro en busca de repensar la perspectiva de género

Cultura & Espectáculos 03/09/2018 Por
Una Escena Propia, es el espacio de encuentro en el que se reflexiona sobre las problemáticas, las prácticas y los modos de ser directora “mujer” y “de provincia”.
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El encuentro tendrá lugar en la ciudad de Córdoba los días 17, 18 y 19 de noviembre próximos. - Foto: archivo.

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Por: Barbi Couto - Especial para La Nueva Mañana

El encuentro se viene cocinando a fuego lento. Hubo un primer retiro de 12 directoras, en la reunión siguiente fue de 70. Para noviembre esperan a más de 200. Nada las apura, porque el eje no está en la organización de un simple evento sino en la construcción de un espacio autogestionado y colectivo donde poder reflexionar qué problemas, situaciones y saberes comparten por el hecho de ser directoras y de provincia.

“Una Escena Propia, quiere ser un proceso en constante movimiento, un encuentro de diferencias que en la cooperación encuentre potencias de arrastre, una trama intelectual y afectiva que nos vincule para habilitar nuevas posibilidades individuales y colectivas”, dice un fragmento de su presentación.

Las entrevistadas van llegando, la ronda de mate se arma casi antes que estemos todas sentadas y dispuestas para la charla. Decidimos dar un rodeo antes de meternos de lleno en cuestiones de género y de política territorial y les pregunto cuáles fueron las inquietudes que las llevaron a convertirse en directoras de teatro.

Julieta Daga (miembro de Las Pérez Correa y Bufón), reconoce que nunca se lo propuso, sino que se lo propusieron y que le costó asumir el rol. “Decido aceptarlo porque cuando alguien tiene fe en mí, me agrada y de alguna manera también me habilita a desarrollar mi visión, mis búsquedas. Creo que puedo hacer que crezca ese deseo, que mi mirada puede aportar al crecimiento de la propuesta, siempre de manera colectiva, con aportes de ideas de todo el grupo. A veces he dirigido un texto y a veces he dirigido creaciones colectivas. En ambas situaciones siempre con la disponibilidad de los cuerpos, de las voces, de los deseos, de las ansias, porque desde ahí trabaja el payaso y yo soy payasa”.

Daniela Martin (miembro de Convención Teatro) hizo la licenciatura en teatro, pero siempre se sintió incómoda con la actuación. Recién comenzó a sentir que encontraba su lugar en la espacialidad que le brindó encontrarse dirigiendo. “Cuando empezás a dirigir no sabés cómo, nosotros no tenemos escuela de dirección. En Córdoba y en muchas partes del país los directores y las directoras se hacen en la cancha. Hay algo que es re provocador de estar ahí, con el lenguaje de nombrar y pensar lo que pasa en el proceso de ensayo, que a mí me parece fascinante, muy desafiante. Desde ahí entiendo la dirección, como algo que estimula el pensamiento y que te propone formas colectivas de estar en el mundo. Por eso dirijo”.

Gabriela Aguirre (también licenciada en teatro, investigadora y actriz) se reconoce ligada al teatro desde chiquita: “Desde los siete años soy muy voraz, yendo a ver teatro, leyendo teatro, haciendo teatro. He hecho muchas asistencias de dirección, pero siendo actriz, desde adentro, pensando cómo eso se organiza afuera, qué decisiones está tomando el director, cómo nos habla, siempre mirando que lo que se disputa ahí es el hecho de que el director sea el dueño unívoco del discurso y eso es lo que es fuerte. Cuando las chicas empezaron a juntarse, hablaban de cómo habilitar otras maneras de construir. Parecería al día de hoy que lo que uno tiene que hacer para ser un sujeto válido, ahí al frente de esos actores, es copiar todo un modelo en el cual nosotras no creemos y lo único que se demuestra todo el tiempo es que no somos un varón, que no tenemos esas maneras.

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Nella Ferrez (miembro de los Tres Tigres Teatro) empezó a hacer dirección desde una cuestión de necesidad: “Como grupo siempre hay como una mirada desde afuera que busca cómo mirar todo, y esa mirada la iba teniendo yo. Me costó un montón asumirlo porque tenía que relegar mi otra parte, la que tenía que ver con la actuación. Me encuentro con mil problemas cuando estoy afuera y me encuentro con muchas contradicciones y esta cuestión de preguntarse hasta dónde tengo lugar en la dirección, hasta qué momento de la creación, y desde qué momento los actores son los dueños. Entiendo la dirección como una mirada que es una partecita del todo, entre todas las partes conformamos un todo. Desde ese lugar la miro y la ejerzo”.

Ellas son cuatro directoras y junto a ellas coexisten cuatro historias de vida, cuatro recorridos profesionales distintos. Sin embargo, las mismas inquietudes les fueron surgiendo y cuando pudieron encontrarse y ponerlas en palabras pudieron reconocer que muchos de sus procesos fueron similares.

La idea del encuentro surgió de Daniela y Jazmín Sequeira, quienes en un momento comenzaron a preguntarse: “llegan las instancias de premiación y siempre son varones, qué pasa”. Daniela trabajó varios años en proyectos de investigación sobre documentación del teatro de Córdoba y cuenta que los relevamientos de quiénes fueron premiados, quiénes son nombrados, quiénes son entrevistados, son el 80% varones.

“En un punto, la situación de premiación es banal, pero en otro punto no”, explica Daniela, “porque da cuenta de cuáles son las voces y las prácticas que se legitiman en un campo teatral, que pareciera ser masculino. Y además pareciera que el lugar de la dirección es el lugar del saber, porque cada vez que se estrena una obra, por lo general, la entrevista es al director, como si fuera el único habilitado para hablar sobre la obra. Cuando hicimos el encuentro todas estas cosas salieron porque estaban en la cabeza de todas. Muchas veces nosotras mismas somos generadoras de prácticas machistas, cuando por ejemplo invitamos a alguien que dé clases de dirección e invitamos a varones directores. Es re fuerte este encuentro en ese sentido. Empezás a ver los alcances de cómo también vos, que te creés re copada, cercenás y le ponés límites a un montón de cosas que también seguís reproduciendo esa idea. Eso es un monstruo para desarmar”.

-¿Cómo desarman al monstruo en el encuentro?

Gabriela: Es re interesante ver cómo otras directoras encaran cosas que una no sabe cómo encarar. Entonces una siente la tarea como menos solitaria. Cada vez vamos teniendo más lecturas sobre género y nos vamos formando entre nosotras. Cuando nos juntamos en mayo, pasó que muchas decían: “no sé si tengo este problema por ser mujer, a mí me pasa esto simplemente” y después de a poco uno va descubriendo cuál es ese espacio, esos modos, cómo uno habita esas formas. Es zarpada la revisión que estamos haciendo. La deconstrucción hacia el pasado propio, que para mí estaba todo bien y ahora me doy cuenta la cantidad de veces que he sido asistente de dirección de directores varones que no me han visto como futura directora a mí, sino que me han visto como la asistente, la chica del café, la secretaria, el “ché pibe”, me decían. Hoy lo pienso y me doy cuenta lo fuerte que es eso.

Nella: Es reafirmarse en el pensamiento. Porque la dinámica de la vida y del hacer te hacen dejar cosas de lado para poder seguir proyectándote, si no te quedás en ese embrollo. Para mí es como una forma de descubrirnos y poder reafirmarse en que sí, la mayoría de las cosas tienen que ver con una cuestión de género y tienen también que ver con un momento histórico en donde es muy importante lo que está sucediendo, esta época te habilita a que nos repensemos nosotras como mujeres.

-¿Cuál es la propuesta del encuentro?

Daniela: El encuentro es un espacio para pensar la dirección desde una perspectiva de género, o sea qué problemas tenemos nosotras como mujeres directoras, en relación con la legitimación del medio, en relación con la legitimación de las colegas. Es como un proceso, por eso tiene que ver con las modalidades de cada encuentro, no hay conferencias, la idea es compartir las experiencias, compartir preguntas y entender que es un proceso en el que nosotras estamos mirando. Porque todas tenemos experiencias muy diferentes de dirección y venimos de prácticas diferentes. Qué nos une: que somos mujeres, de provincias, con todas las problemáticas que eso conlleva.

Julieta: Hay algo interesante. En estos encuentros se tira una pelota, luego lo que va sucediendo se va armando a nuestra manera: abierta, cóncava, se va modificando sobre la marcha porque tiramos disparadores. La idea es generar, proponernos entre todas encontrar cómo nombrarnos. Realmente así de abierto es. De ninguna manera un grupo toma la dirección. En esta oportunidad somos anfitrionas porque se consensuó que sea en Córdoba porque nos queda más fácil a todas las personas del país llegar a este lugar, pero el sueño es que sea cada año en un lugar diferente para que también desde cada lugar se pueda proponer, que también esté teñido de las formas de cada lugar y que no sea siempre de la misma manera, sino que vaya mutando.

-Se definen como directoras provincianas, ¿en qué consiste ese eje de trabajo?

Daniela: Le pusimos de nombre Encuentro de Directoras Provincianas, un poco jugando con esta cosa peyorativa del ser provinciano y nosotras lo ponemos como en un valor. Es una pregunta por nuestro oficio, que es de género y es político territorial porque entendemos que son dos cosas muy parecidas, muy emparentadas entre sí y que en este caso coexisten. Ser mujer te lleva a un lugar que es como estar un poco fuera del centro masculino hegemónico y ser de provincia es parecido, justamente, estamos lejos de la capital. Por lo tanto, lo político territorial en este caso va muy de la mano con la cuestión de género. Y es un eje que por ahí queda de costado. También en esto de las dominancias, todas las directoras de provincia combativos contra la dominancia de CABA que se queda todo el presupuesto, que se queda con la definición de lo que es buen teatro y que no, de lo que es el teatro argentino.

Gabriela: Hay una invisibilización de toda la multiplicidad del territorio argentino. Todas las capitales tienen esa lógica. Cuando muchas veces decimos Córdoba, estamos hablando de la ciudad e invisibilizamos todo el interior que es tremendamente amplio. Las que hemos sido jurado del INT hemos visto las producciones de otras localidades y hemos visto las diferentes poéticas que se buscan, las diferentes formas de producción, las diferentes maneras de encarar la escena, de relacionarse con el público, de entender el teatro que hay, es muy rica, es muy diversa y todo el tiempo se está planteando taparlo y nombrarlo de una manera. Nosotras estamos tratando de generar un espacio donde todas podamos contar qué pensamos del teatro y cómo eso se vive.

Un encuentro autogestivo, cooperativo y solidario

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“Una escena propia es un espacio de encuentro entre directoras escénicas de diferentes provincias de todo el país, con el objetivo de repensar nuestra práctica como directoras, entendiendo que la misma está regida por una idea patriarcal de dirección, así como centralista. Así, nuestro objetivo es deconstruir esta práctica desde una perspectiva de género y político territorial”, así se presenta el Encuentro.

El evento es gratis para aquellas directoras de todo el país que quieran participar, aunque deben gestionar los medios para participar, traslados y alojamientos. Justamente es por eso que la comisión organizadora, además de estar trazando vínculos, gestionando descuentos en hostels, invitando a las directoras locales a ser anfitrionas, poniendo en contacto a quienes viajan desde las mismas localidades y puedan compartir auto; también se ha echado al hombro esta campaña de financiamiento colectivo hasta mediados de septiembre, para poder conseguir la mayor cantidad de recursos posibles que poner a disposición del evento.

Podemos participar en la campaña todxs aquellxs que creamos que es importante que este encuentro tenga lugar, más allá de si participaremos o no. Es por eso que las recompensas son para público general, contemplan libros y discos de diversos artistas y sellos cordobeses, entradas para funciones teatrales, talleres de teatro, entre otras.

El encuentro tendrá lugar en la ciudad de Córdoba los días 17, 18 y 19 de noviembre próximos. En principio, las inscripciones al encuentro ya están cerradas, en orden de poder organizar el evento en función de las más de 200 inscriptas a la fecha provenientes de todo el país, pero las organizadoras dejan abierto el correo [email protected] para consultas o posibles inscripciones fuera de tiempo.

+ Info:

• Para colaborar con “Una Escena Propia” desde la campaña de financiamiento colectivo.

La Fanpage de “Una Escena Propia”.

 

 

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