Fundación Pueblo Nuevo: bajar el ritmo y caminar al lado del otro

Cultura & Espectáculos 28/08/2018 Por
El Centro Educativo Terapéutico y Centro de Día para adolescentes, jóvenes y adultos con discapacidad intelectual acaba de festejar 20 años en el Pabellón Argentina de la UNC.

chapa_ed_impresa_01

La muestra es impresionante. Hay telones enormes llenos de color y vivacidad, paneles repletos de arte, máscaras, retratos, escenas de leyendas, muñecos, vestuarios. Veinte años de producciones artísticas reunidas en el Pabellón Argentina. En el centro del Hall, los chicos de Pueblo Nuevo, vestidos de blanco, se divierten. A pura música y color tiene lugar el action paiting.

Los que miramos desde alrededor nos morimos de ganas de sacarnos las zapatillas y entrar a jugar. Después, la banda Puro Ruido hace lo suyo. Una fiesta, el disfrute y la alegría en la palma de la mano, flotando en el aire.

Imposible pasar impávidos ante tamaña celebración del arte. Por todos lados aplausos, abrazos y caras de felicidad. Un par de días después me encuentro con Ana Lía Santos, la directora de Pueblo Nuevo, y tres de los profesores de las áreas artísticas (murga, plástica, teatro, música): Jesica Rosencovich, Nella Ferrez y Jorge “Pico” Fernández. Esta vez es en la sede de la institución, para compartir el balance que hacen de estos veinte años.

A la primera pregunta de: “¿qué es Pueblo Nuevo?”, Jesi y Nella contestan coreando al unísono: “¡Pue-blo nue-vo! ¡Pue-blo nue-vo!”. La energía inagotable acompaña el andar cotidiano del espacio, en el que desde afuera llegan las voces y juegos del grupo que trabaja en el patio.

Pueblo nuevo 03
Ana Lía define con tranquilidad y precisión: “Pueblo Nuevo es un espacio para adolescentes, jóvenes y adultos con discapacidad intelectual, en el que tratamos de construir junto con ellos cuestiones que tienen que ver con lograr la expresión personal, el desarrollo personal, sin poner el acento en cuestiones externas a ellos, sino en poder ir descubriendo junto con ellos lo que necesitan, y a partir de eso inventar respuestas; descubrir qué herramientas les tienen que acercar para que tengan esa mayor independencia que tanto se propugna en cuestiones de discapacidad o para que tengan una vida más integrada”.

Nella agrega: “es un espacio de aprendizaje y creación. Se trabaja con toda la libertad del mundo, teniendo en cuenta a los jóvenes, a los adultos y a nosotros como educadores no formales”.
De a poco entramos en tema y empiezan a aparecer problemáticas ligadas a conceptos y definiciones: discapacidad, integración, inclusión, entre otros.

-¿Cómo podemos entender la discapacidad sin estereotipos?

Ana Lía: En este momento la discapacidad empieza a enfrentar neologismos y palabras para nombrarla, y a mí me parece que simplemente hay que aceptarla, que existe y que hay que generar espacios de contención especiales. En eso también va la integración. Y en romper un poco los mitos de todo lo que se debiera hacer con los discapacitados: “todos los discapacitados debieran trabajar”, por ejemplo.

Nos parece importante romper con las generalidades y encontrarnos con las personas que tienen discapacidades, ese sería el camino para la mejor integración que tanto se predica. Porque está todo ese rollo ahí, en cómo definir la integración o la inclusión. A mí me parece que la integración debería ser para todos igual, para los discapacitados y los no discapacitados, que tendríamos que poder por ahí bajar el ritmo y caminar un poco al lado del otro. Cuando se habla de integración en general y de que a todos hay que darles lo mismo, es ahí cuando los perdemos en esa cosa indiscriminada.

Eso sirve más para diluir que para visibilizar. Ahí hay una persona que necesita que la contengamos distinto y que aminoremos el paso para acompañarla un rato y por ahí, otro rato aminorarán el paso ellos para compartir con nosotros algo. Es como un diálogo que tiene que fluir distinto. Y si hay espacios laborales en los que el joven quiera integrarse y quiera estar, bueno, entonces ver cómo hacemos para abrir la puerta. La integración en ese sentido, o la inclusión, o la palabra que le quieran poner a todo eso, es esa construcción más dialogada, que es la que intentamos desde Pueblo Nuevo, dialogar con ellos para ver qué pasa.

-¿Desde qué concepto de infancia, juventud y arte trabajan en Pueblo Nuevo?

Nella: Desde lo conceptual tiene que ver con que es un espacio de placer. Un espacio de libertad para poder trabajar, de creer que se pueden hacer las cosas en libertad mutua, con las diferencias que podamos tener, pero comprendiendo que son seres humanos que tienen deseos, que tienen necesidades de decir y diversas posibilidades de expresión y de hacer. Y dentro de esas posibilidades buscar hasta el fondo qué es lo mejor que nosotros podemos darle al otro.

Cada uno es como un mundo. Uno tiene que entrar a buscar con él en ese mundo y en el mundo de uno, qué cosa podemos hacer para poder producir. Hay una cuestión ahí y tiene que ver con lo vincular. Porque básicamente creás vínculos. Si no creás vínculos no funciona.

Jesi: Yo, que no soy psicóloga, no sé qué discapacidad tiene cada uno, qué diagnóstico. Cuando a veces he preguntado me han dicho que no importa eso en el caso de lo que hago. Importa lo que veo de potencial en cada uno y cómo lo trabajo. Para mí eso fue la clave de trabajo.

Nuestros alumnos juegan con la plástica, hacen teatro, hacen música, está en ellos. La mayoría de los adultos lo pierde, porque lo hacés cuando sos chiquito en la escuela y después no lo hacés más. Todo el tiempo hay una búsqueda de juego, de investigación, de sacar materiales, de probar otras cosas. Esto quiere decir que, si tenemos un proyecto como “Los Patios Culturales” que son los megaeventos en los que hay una temática, vamos buceando desde los lenguajes, desde los chicos y desde nosotros también, a ver qué sale y después se hacen las producciones.

-¿Qué son Los Patios Culturales?

Nella: Patio le decimos porque se empieza trabajar acá en el patio. Los patios como nombre del evento tienen que ver con lo espacial. Es en el patio en donde todos los lenguajes confluyen y en donde se hacen producciones artísticas en conjunto, con un eje temático. Ese eje temático, como dice la Jesi, muchas veces ha salido a partir de bucear con ellos cuáles son sus intereses. En esos momentos que son los patios, todos, de alguna manera, trabajan. Si en ese momento no están actuando, están haciendo la música, o estuvieron haciendo los telones, o sea, el proyecto es conjunto y trabajan todos.

Pueblo nuevo 04
Los 20 años

El año pasado Fundación Pueblo Nuevo cumplió sus primeros veinte años. Y decidieron hacer “El patio de los patios”, que era el rescate de los momentos más importantes de todos los patios en la historia de la institución, donde hubo un Patio de Rock, otro Latino Americano, uno de Carnaval, otro del Deporte, un Patio Tropical, uno Criollo, otro Romántico, el de Vanguardias, el del Terror y de Tango.

Este año decidieron que era importante que hubiera un espacio donde toda la producción plástica se vea y por eso tuvo lugar la muestra de los 20 años que estuvo expuesta hasta hace unos días en el Hall del Pabellón Argentina de la UNC.

“A veces pasa y esto tiene que ver con una mirada de la sociedad”, explica Nella, “que a veces el poner el cuerpo es más valorado que lo que se está viendo plásticamente. Entonces, en la música y el teatro, que se los ve a los chicos actuar y por más que ellos tengan un vestuario que está hecho desde plástica, hay gran porcentaje de los padres que no ven la materialidad plástica por separado de lo que es el cuerpo de los chicos puestos en escena. Al final es como que la plástica queda de lado. Por eso era importante hacer una muestra de la producción plástica. Nada más que de eso”.

Pero no solo la plástica destaca en las actividades de la Fundación. Pueblo Nuevo tiene una murga que se llama “La Estrella Fugaz”, un Taller de Cine con el que hacen cortos y participan de festivales como el Festicorto o el Desafiarte, también desde Educación Física tienen un equipo de fútbol y juegan a las bochas. Y… ¡Una banda! Sobre la banda, que tocó en la muestra del Pabellón Argentina, Pico cuenta: “El proyecto de la banda es un proyecto viejo que empezó como un taller de música, ya ni me acuerdo cuándo la verdad. Se juntaban alumnos de distintos grupos que íbamos detectando habilidades musicales, para cantar, para tocar y empezamos a hacer un repertorio. Esa fue la primera etapa. Después estuvo la segunda etapa donde este grupo quedó más o menos fijo con alumnos de la mañana y de la tarde mezclados y la banda se pone de nombre “Puro Ruido”. Y después de un tiempo grabamos un CD que se llama “Puro Ruido” Volumen 1, un CD que está grabado como en vivo. Básicamente lo que se hace ahí es elegir un repertorio de canciones, género y estilo variado de música popular y trabajarlas en su interpretación, y la idea es salir a tocar. A los chicos lo que más les gusta es salir a mostrar lo que hacen. Tocar nos lleva un tiempo, preparar el repertorio, nos juntamos una sola vez a la semana. Voy buscando que en el trabajo vayamos profundizando, que puedan aprender cosas, que sea más complejo y eso lleva tiempo”. Atención a los que estén interesados en colaborar: ¡La banda quiere sumar una batería y conseguir un bajo!.

Jesi trabaja en Pueblo Nuevo hace 10 años, Nella y Pico van para los 15. Les pregunto para cerrar, qué quieren decir sobre los veinte años y corean al unísono “¡Pue-blo nue-vo! Pue-blo nue-vo!”. La celebración continúa.

En palabras de Nella, lo que los motiva es que pasan los años “y te seguís sorprendiendo, y eso te sigue generando el deseo de...”. “Nosotros como docentes disfrutamos de que los chicos también puedan hacer” dice Pico, “y te ponés feliz con eso y eso se traspasa, no se puede ocultar como tampoco se puede inventar, vos no podés fingir que estás disfrutando algo si no lo disfrutás de verdad”.

Jesi se suma: “Tener un espacio como este para ellos no es lo mismo que quedarse en su casa. Hemos visto chicos que no hablaban, que no se movían, que hoy bailan, actúan. Cómo el placer, el aprender, el jugar los ayuda a mejorar su estilo de vida, como a todos”.

Ana Lía cierra la entrevista: “Los padres que acompañan el proyecto desde siempre nos agradecen no haber cambiado ese espíritu inicial y que se haya enriquecido. Que Pueblo Nuevo no se haya transformado en una empresa de atención a la discapacidad, sino poder haber sostenido y enriquecido esa propuesta de encuentro con el otro, en donde los saberes se compartan y entendamos que los chicos que vienen también tienen saberes y se puede construir desde ahí. Entonces el balance es súper positivo, porque poder sostener esa esencia y al mismo tiempo haber crecido y haber llegado a más jóvenes es nada más que ganancia”.

Fundación Pueblo Nuevo

Gral. Alvear 351, teléfono: 4240599, Córdoba, Argentina

Fanpage

Sitio web

Edición Impresa

Seguí el desarrollo de esta noticia y otras más 
en la edición impresa de La Nueva Mañana
 
Todos los lunes en tu kiosco ]


Te puede interesar

Te puede interesar

data-matched-content-ui-type="image_card_sidebyside" data-matched-content-rows-num="4" data-matched-content-columns-num="1"