Rusia 2018, el Mundial sin grandes figuras

Deportes 07/07/2018 Por
Sin Neymar, Messi, Suárez, Cristiano ni Kroos, los cañones apuntan a consagrar a Griezmann o Mbappé como estrellas de la copa. Por debajo figuran Hazard, Kane o Modric. Lejos del brillo de la talla de otros mundiales. Fortalecimiento del juego colectivo por sobre el individual.
ronaldo
En Rusia 2018, no pudieron sobresalir ni Messi, ni Cristiano Ronaldo. Ambas selecciones quedaron afuera. Foto: Reuters.

Federico Jelic. Especial desde Moscú-Rusia 2018

Ya en cuartos de final del mundial, mientras los grandes candidatos fueron quedando fuera de cualquier posibilidad de campeonato, sobresale en particular en Rusia 2018 la ausencia de una figura estelar, de esas que aparecen en la copa del mundo y se convierten en leyenda para toda la eternidad.

Lo fue Pelé tres veces y su Brasil del ’70, la perpetua gesta de Maradona en México ’86, Ronaldo y Ronaldinho en 2002, Zinedine Zidane con Francia en el 98,  Paolo Rossi en España ’82, por citar algunos ejemplos. Si algo dejó en claro Rusia 2018 fue el concepto general de que al torneo no lo ganan individualidades si no hay un sólido rendimiento colectivo y una estrategia que prioriza el conjunto por sobre la espontaneidad y creatividad de su conductor.

Lejos de la escena quedó Lionel Messi, con un solitario gol y eliminado en octavos de final, o un Tony Kroos con su Alemania, campeón reinante, fuera de la discusión en primera ronda. Ni los cuatro tantos de Cristiano Ronaldo con su Portugal, ni Neymar y sus destellos de habilidad, apenas con dos gritos y más tiempo en el suelo con su histriónico estilo de juego.

En este contexto más allá de las fortalezas colectiva, asoman como figuras potenciales a quedarse con los balones de oro quizás Antoine Griezmann (tres goles, dos de penal), Kilyan Mbappé (tres tantos), o Harry Kane, con seis tantos pero la mitad desde la máxima línea de sentencia). No mucho más, solo con alguna aislada participación de Luka Modric, o Eden Hazard con sus sorprendentes corridas o la fortaleza de Romelu Lukaku, con cuatro dianas.

En Suecia por ejemplo, es raro encontrar algún destello personal. Lo sólido del desempeño colectivo parece ser el punto de inflexión en un mundial táctico donde más de la mitad de los goles se concretaron en pelota parada.

Con ese panorama, no pudo sobresalir ni Messi, ni un Cristiano Ronaldo demasiado influyente y dependiente en su Portugal.

Restan dos partidos como para empezar a perseguir alguna figura, sin embargo, no hay una mirada categórica sobre alguna actuación particular como en otros mundiales. Será cuestión de entender que a los torneos no los gana un solo jugador, sino un equipo estructurado y comprometido, sobre todos los aspectos tácticos e individuales.

Te puede interesar