Pobreza, un indicador tan imperfecto como manipulado

País 10/04/2018 Por
El Indec de Macri sobrestimó la inflación, y con ello la cifra de pobres, para justificar con estadísticas el relato de la pesada herencia recibida.
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1 / 3 - - La pérdida de confianza en los datos oficiales sobre inflación y pobreza generó condiciones para que otros organismos sean la voz cantante en materia de estadísticas.

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“Desde que tenemos estadísticas confiables hay dos millones setecientos mil personas que lograron salir de la pobreza”, remarcó el presidente Macri al anunciar el índice de pobreza referido al segundo semestre del 2017. La estimación de Indec dice que el año pasado cerró con un 25,7% de la población pobre.

Ahora bien, para tener una noción más acabada sobre el tema es pertinente dar cuenta cómo se mide o cuantifica un concepto abstracto como la pobreza en la Argentina. Para ello, Indec elabora una metodología de cálculo en base a los ingresos de la población (información provista por la Encuesta Permanente de Hogares que releva 31 aglomerados urbanos y un área urbano-rural) que relaciona con dos referencias, el costo de la Canasta Básica Alimentaria (determinada por el precio de una dieta básica) y el valor de la Canasta Básica Total (suma de alimentos más determinados bienes y servicios). De este modo, son considerados indigentes todos aquellos que no cuentan con el ingreso mensual necesario para cubrir una canasta de alimentos capaz de satisfacer las necesidades proteicas y energéticas mínimas. Con la misma lógica, son catalogados como pobres quienes disponen de un ingreso por arriba del valor de los alimentos (Canasta Básica Alimentaria) pero menor al costo de la Canasta que contempla otros bienes y servicios (Canasta Básica Total).

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Guillermo Moreno exsecretario de Comercio


La pérdida de confianza en los datos oficiales sobre inflación y pobreza generó condiciones para que otros organismos sean la voz cantante en materia de estadísticas.

Pobreza es un indicador imperfecto que pretende objetivar una realidad socioeconómica en un periodo de tiempo determinado. Desde el punto de vista técnico, es importante tener una medición de la inflación precisa para poder estimar la cantidad de pobres. De no ser así, se estaría arrastrando el error de una medición incorrecta de la inflación al valor de la canasta de alimentos y a la total. En otras palabras, subestimar la inflación es, también, subestimar el costo de la Canasta Básica de Alimentos (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) y, en efecto, la cantidad de habitantes pobres e indigentes. Por este motivo, la medición de la pobreza que hacía el gobierno anterior es analizada con mucho reparo. La pérdida de confianza en los datos oficiales sobre inflación y pobreza generó condiciones para que otros organismos sean la voz cantante en materia de estadísticas, sobre todo a partir del año 2007 cuando denuncian la intervención del organismo.

Esto explica la nueva metodología que Indec impuso para medir pobreza en busca de estadísticas más confiables (la cual no se conoce en minucia). Sin embargo, un cambio en la metodología de análisis dificulta la comparación de la pobreza a lo largo del tiempo, puesto que genera discontinuidades en las publicaciones históricas. Con la nueva medición, en función de proyecciones propias, el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO) analizó la pobreza durante el periodo 2003-2015, llegando a la conclusión de que durante el gobierno kirchnerista “el 33,3% de los habitantes del país salieron de la pobreza (1 de cada 3)”. El centro de estudio argumenta que si analizamos la pobreza durante el gobierno anterior intentando reconstruir la metodología del nuevo Indec, “el 60,8% de la población se encontraba bajo la línea de pobreza en el segundo semestre de 2003” y el año 2015 cerró con “el 27,3% de la población por debajo de esa línea”.

Desde dónde parte Cambiemos. ¿Cuántos pobres recibió Macri?

Cuando Mauricio Macri se puso la banda presidencial hizo un diagnóstico catastrófico de la economía y, en consecuencia, de los indicadores sociales que dejaba la gestión anterior. Todo Cambiemos hablaba en el prime time de la televisión denunciando haber recibido una “pesada herencia”. Pese a que no hay datos oficiales, los funcionarios del gobierno estimaban alrededor del 30 por ciento la población pobre en el año 2015. Muchos de ellos tomaban las estadísticas del Observatorio de Deuda Social de la Universidad Católica. Mientras que otros defensores de Cambiemos llegaban al mismo augurio “reconstruyendo” el índice de pobreza con la nueva metodología de Indec. Estos datos responden a una canasta de alimentos elaborada en función de una inflación proyectada de 30 puntos. Sin embargo, otras mediciones afirman que el aumento de precios durante ese año fue menor. La consultora de Miguel Bein midió una inflación del 27% y para el IPC Congreso (Indice de Precio al Consumidor que mide el congreso) los aumentos durante el 2015 fueron de 25%. En consecuencia, podría interpretarse que el Indec de Macri sobrestimó la inflación para justificar el relato de la pesada herencia recibida.

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Jorge Todesca, director del INDEC


Con la nueva medición, el Centro de Estudios Sociales y Económicos (CESO) analizó la pobreza durante el periodo 2003-2015, llegando a la conclusión que durante el gobierno kirchnerista “el 33,3% de los habitantes del país salieron de la pobreza (1 de cada 3).

El año 2016, el primero de Cambiemos en el poder, ya con cifras oficiales de Indec, cierra con poco más de 30% de la población por debajo de la línea de pobreza. Es decir, la fuerte devaluación, el aumento de precios y suba de tarifas, paritarias por debajo de la inflación, la caída del empleo privado, el natural crecimiento de la población, la consecuente baja del consumo y la contracción económica de 2,3%, tuvieron poca repercusión en la cantidad de carenciados. Si analizamos el mapa de la inflación durante el año en cuestión (2016), una explicación posible es que se subestimó el aumento de precios obteniendo como consecuencia una canasta de alimentos barata, lo cual pone la vara muy baja en la medición de los hogares de bajos ingresos. Podríamos decir que el Indec de Macri hizo kirchnerismo estadístico. Esta explicación se fundamenta en que la inflación oficial con la cual Indec elaboró la referencia para medir pobreza (canasta básica de alimentos y canasta total) fue de 36%, mientras que IPC Congreso estimó 40,7%, el índice de la ciudad de Buenos Aires fue de 41% y consultoras privadas, como Ecolatina, también publicaron cifras muy por arriba de la oficial.

Contrariamente a lo ocurrido en los años señalados, durante el 2017 hay poca variación entre las estimaciones de quienes miden la inflación. Tanto la de organismos públicos como la de consultoras privadas ronda en torno a un aumento de precios de 25-26 puntos. De este modo, hay cierto consenso que en el segundo semestre del 2017 hubo 25,7% de pobres. Ahora bien, esto no implica tomar como válida la afirmación de que en dos años Cambiemos logró bajar la pobreza con la que se encontró al asumir. Precisamente, es la sobrestimación de los hogares carenciados en el 2015, y la nebulosa estadística que dejó la gestión anterior, lo que le permite sostener el sofisma de que con políticas de libremercado se puede llegar a “pobreza cero”.

¿Por qué bajó la pobreza en el 2017?

La comparación de un año recesivo con uno de crecimiento raquítico, pero aumento de la actividad económica al fin, tiene repercusiones consecuentes en la caída de la pobreza. Analizando el contexto en el cual se realizó la medición, podemos afirmar que se desarrolló en un año electoral de mucha inversión en obra pública y que fue antes de los tarifazos que ocurrieron después de las elecciones legislativas. Las regiones en donde hubo una mayor reducción de la pobreza se corresponden con el mapa de la obra pública. Recordemos que el Presupuesto del año 2017 contempló un ambicioso plan de obras y se priorizaron gastos sociales. Fueron más de dos billones de pesos que el Estado proyectó volcar a la economía real entre servicios sociales y obras de infraestructura.

San Juan es una de las provincias en donde se avizora una significativa reducción de los hogares de bajos recursos. No es casual, puesto que en esta provincia cuyana se desarrollan obras de importancia como lo es el túnel binacional de 13 kilómetros Agua Negra, que conectará a la provincia con Coquimbo del lado chileno. Hay consenso entre los analistas económicos que la disminución de la pobreza se explica por el aumento del empleo informal, en especial en la construcción y entre el cuentapropismo, como es el caso de los monotributistas. De este análisis se desprende que los datos de pobreza publicados por Indec no muestran una tendencia consolidada a la baja. Por el contrario, la reducción de pobres parecería ser coyuntural al estar motorizada por trabajo en negro que se caracteriza por la inestabilidad ¿cuán estable puede ser una reducción de la pobreza movilizada por un factor tan inestable como el trabajo precario?

Hay consenso entre los analistas económicos en cuanto a que la disminución de la pobreza se explica por el aumento del empleo informal, en especial en la construcción y entre el cuentapropismo, como es el caso de los monotributistas.

Así, no es de extrañar que la próxima medición que Indec haga sobre este indicador esté por arriba de lo publicado recientemente. En efecto, es muy probable que el número de pobres en el día en que el presidente anunció los datos oficiales ya hayan superado a los relevados por Indec durante el segundo semestre del 2017.En consecuencia, bajó la pobreza, pero, posiblemente, hoy haya más pobres que los estimados por el Indec debido a: los aumentos de las tarifas y el transporte, la disminución de la actividad comercial, la inflación, el aumento de los alimentos y el techo a las paritarias (precios nuevos con salarios viejos).

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