La Cumbre será sede del séptimo FILBA nacional itinerante

Cultura & Espectáculos 03/04/2018 Por
Entre el 5 y el 8 de abril, la localidad recibirá al Festival Internacional de Literatura, un evento que reunirá a importantes figuras de la cultura.
El Paraiso cruz chica - Betty Soto-Soria
“El Paraíso” donde soñó Mujica Lainez, hoy convertido en museo y sede de algunos eventos del Filba La Cumbre. - Foto: Betty Soto-Soria

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Por: Redacción La Nueva Mañana

“Poné pausa: 4 días de literatura”. Así reza el slogan del FILBA (Festival Internacional de Literatura) que tendrá lugar el próximo fin de semana en la bella localidad serrana de La Cumbre, entre jueves y domingo. Serán 4 días para disfrutar de parte de lo mejor de la literatura argentina, incluyendo talleres y clínicas de escritura, charlas sobre los procesos creativos de escritura, recitales de poesía, además de escuchar lecturas desde el taller de un pintor y hasta disfrutar de la experiencia de un relato íntimo a solas con un escritor o escritora. El lanzamiento del Filba de La Cumbre será en el Cabildo histórico de la ciudad de Córdoba el miércoles 4 de abril, a las 18 hs, en un diálogo abierto con las escritoras cordobesas María Teresa Andruetto y Eugenia Almeida.

La Cumbre, marco ideal para el FILBA nacional

Pocos lugares pueden resultar más adecuados que la hermosa localidad del norte del valle de Punilla para un encuentro destinado a cultivar el gusto por leer, escribir y hasta escuchar que nos lean. De eso se trata el FILBA nacional, que llega por primera vez a Córdoba en su versión itinerante, tras pasar en ediciones anteriores por Azul, Bahía Blanca, Bariloche, Mar del Plata, Santa Fe y San Rafael (Mendoza). En el evento que tiene el particular aditamento de que todas las actividades serán de participación libre y gratuita estará parte de lo más granado de las letras nacionales, destacándose algunos popes como Juan Forn, Tununa Mercado, Mario Castells y el notable Juan Sasturain.
Además, serán de la partida autoras cordobesas de reconocido valor a nivel nacional e internacional como María Teresa Andruetto, Perla Suez y Eugenia Almeida. También estará presente la actriz y cantante cordobesa Camila Sosa Villada.
El marco de La Cumbre permitirá que, en esta ocasión, poetas, artistas plásticos, músicos y escritores compartan e intercambien ideas en bares, cafés literarios, ateliers y hasta en las propias calles de la villa que es reconocida a nivel nacional por albergar históricamente a cantidad de hombres de letras y pintores. Por supuesto que El Paraíso, la casa-museo donde el escritor Manuel Mujica Láinez residiera en sus últimos 15 años de vida, también será una de los espacios de encuentro del Filba.

Juan Sasturain: “el FILBA es una fiesta”

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Juan Sasturain, escritor.

Una de las presencias destacadas del FILBA será la del escritor y dibujante Juan Sasturain. En diálogo con La Nueva Mañana, y ante la pregunta sobre los contrastes entre encuentros como el de La Cumbre y mega-eventos como la Feria del libro de Buenos Aires o la de Córdoba, el escritor decía: “por definición es un festival, una fiesta; no un congreso ni una feria. Aunque tengan puntos de contacto, son cosas diferentes. Si la participación es un valor (que creemos que lo es) en los tres casos hay actores principales y asistentes convocados a participar. Lo hacen de diferente manera: en una fiesta se festeja algo, mientras en un congreso se estudia o analiza algo y en una feria se vende algo. El objeto en los tres casos, ese algo, es la literatura”.
Al puntualizar sobre el significado del FILBA para nuevos escritores o jóvenes que se aproximan a experimentar la literatura, Sasturain manifestó: “Lo que hace a la diferencia de una fiesta respecto de los otros eventos es que los que van a la fiesta de la literatura van disfrazados sólo de autores y de lectores. Y que se cambian, a veces, entre acto y acto. Y no se vende ni analiza: se celebra. Se trata de darse el gusto. En ese sentido, un escritor o escritora nuevo o joven (que siempre ha sido antes y será siempre un lector) encuentra en los espacio del FILBA la circunstancia ideal, si cabe, de ser lo que es, no sólo para sí mismo sino para y entre similares. Y eso es muy bueno.

- ¿Cómo evalúa el momento actual de la literatura argentina, en cuanto a la calidad de lo que se publica?
- La literatura argentina goza de muy buena salud. Se publica muchísimo. Hay más y mejores escritores/as, en promedio, que en otros momentos: más novelistas, cuentistas, poetas, etc. de buen nivel, con excelencia de escritura. Y –como suele suceder en este país- de amplio espectro: muchos y muy diferentes entre sí. El contexto es (relativamente) mejor que en otros tiempos: hay más editoriales. Es más fácil editar hoy, también. Está todo más descentralizado (FILBA en Córdoba). Hay más ferias y encuentros. Todo ha crecido (en proporción), excepto la masa de lectores de libros literarios: es la única variable que no cierra. Y no cierra, entonces, la ecuación fundamental: cuántas veces se produce el acto creativo de comunicación que implica la lectura literaria. Ese fenómeno (leer) está en decadencia como práctica y se ha enrarecido –no se parece a nada de lo que se suele hacer hoy en día- hasta convertirse en una práctica abstrusa: estar solo en silencio sin hacer otra cosa, con la atención concentrada, durante un tiempo prolongado. No es un drama, es una realidad.

- ¿Cómo ve el hecho de que el FILBA itinerante propicie espacios no formales para la experiencia literaria como bares, cafés y hasta las calles de una villa serrana como La Cumbre? 
- En este contexto, los escritores argentinos suelen hacer un montón de cosas que no son escribir sino hablar o mostrarse, y eso supondría -para cierta lógica mercantil- que hacerse visibles / conocidos / les dará más posibilidades de ser más leídos. Vendidos, tal vez. Ese es el razonamiento de aquellos que se hacen conocidos y escriben después… Ahí es cuando se desnaturaliza: no se escribe para leer (se) sino para vender (se). Pero nada ni nadie garantizan nada: ni el éxito de mercado ni el empujón de la academia. En este sentido, FILBA & Co sirven para generar contextos saludables de contacto, actividades libres y personalizadas, valiosas en sí, pero que nunca pueden ni deben substituir el hecho privado y absoluto de la lectura, esa equívoca aventura entre dos mediados por un texto.

- ¿Qué diferencias encuentra entre la experiencia de leer un libro tradicional y los soportes nuevos como el e-book? ¿Cree que estos soportes ponen en riesgo la continuidad de las ediciones en papel?
- El acto de leer es uno. El soporte es mera cuestión de gustos y de costumbre. Y de oportunidades, contextos, necesidades. El anzuelo de la capacidad de almacenamiento de los artefactos con pantalla es tramposo: tener cien novelas en una tablet o tenerlas en la biblioteca es lo mismo: sólo se las “tiene” cuando se las lee. Y eso –en papel o en la pantalla- lleva tiempo. (Es) como “bajar” música. Lo único / todo lo que tenemos es tiempo. Cosas, sobran. Ésa es la cuestión. Respecto del papel como soporte y del libro en particular, creo que es, como la cuchara o el paraguas, un invento simple y extraordinario que puede convivir con otros y sobrevivir.

Programa de actividades

Consultar en www.filba.org.ar.
Todas las actividades realizadas por Fundación Filba son libres y gratuitas.

Sedes:
Sala Miguel Ocampo, José Hernández 630 / http://www.salamiguelocampo.com/
Sala Caraffa, Tassano sin nº
El Paraíso, Camino Cruz Chica / www.fundacionmujicalainez.org/museo.html
Cine Luis Berti, Belgrano 476
Galería Júpiter, 9 de Julio 346 / www.galeriajupiter.com
Casita de Libros, Alberdi 400
Estación de Arte, Caraffa y Belgrano
Vuelve a la vida Bar de Tragos, Belgrano 337, La Cumbre
Vuelve a la vida Café literario, Belgrano 337, La Cumbre
Casa Taller Remo Bianchedi

La Cumbre

La Cumbre es una localidad de 7800 habitantes, ubicada en el Departamento de Punilla, a 96 kilómetros de Córdoba Capital. Se dice que es la ciudad argentina con más alta densidad poblacional de artistas: refugio elegido por muchos, tal vez el primero en llegar -o el más público- fue el escritor Manuel Mujica Láinez, que se instaló luego de retirarse del diario La Nación y vivió allí sus últimos veinte años. El y su esposa, Ana de Alvear, construyeron además toda una mitología alrededor de su casa El Paraíso, cuyas tertulias y reuniones de escritores y artistas fueron célebres. Otra personalidad que vivió más de 30 años en La Cumbre fue el arquitecto, pintor y diplomático Miguel Ocampo. Tanto la casa-museo El Paraíso como la Sala Miguel Ocampo serán sedes del 7º Filba Nacional.

Edición Impresa

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