Amnistía denunció la intimidación a periodistas por parte de "trolls"

País 20/03/2018 Por
El organismo publicó una lista de once personalidades del periodismo y de los Derechos Humanos de Argentina que son atacados por cuentas falsas.
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El método utilizado para los ataques combina la acción de cuentas personales de referentes políticos, trolls, bots y cuentas regulares. - Foto ilustrativa.

Amnistía Internacional difundió en las últimas horas un informe en el que detalla cómo funcionan los “trolls” y quiénes son los periodistas y referentes de Derechos Humanos que más sufren los ataques por parte de cuentas falsas a quienes disienten con el mensaje oficial y critican al gobierno de Mauricio Macri.

"El 'trolling' y las agresiones tienen el propósito no sólo de descalificar a referentes sino también de funcionar como un dispositivo de “disciplinamiento y autocensura".

Según el informe de Amnesty, se detectó la presencia de cibertropas en las interacciones y menciones de las once personas que se analizan en el informe. De los 354000 tweets relevados casi el 47% pertenece a cuentas que tuvieron participación previa en acciones de cibertropas.

Si bien el informe no apunta directamente al gobierno por el uso de estas cuentas, Mariela Belski, directora del organismo en Argentina, detalló que "el ataque a posiciones críticas amenaza la libre circulación de información, ideas y opiniones y viola la libertad de expresión".

"Esta tendencia merece una atención mayor en el marco del uso creciente de las redes sociales como espacios de información y debate público", añadió.

El relevamiento constata que hay una significativa actividad concertada de agresiones que se produce cuando los periodistas o defensores de derechos humanos difunden críticas o posiciones que incomodan al gobierno nacional.

El método utilizado para los ataques combina la acción de cuentas personales de referentes políticos, trolls (cuentas cuyo registro violento bloquea el debate y desvía la conversación), bots (cuentas parcial o totalmente automatizadas en sus interacciones) y seguidores regulares.

En algunos de los casos que el informe documenta, los voceros oficiosos, los formales y los informales, difundieron información falsa (fake news) atacando a personas defensoras de Derechos Humanos y periodistas.

El objetivo de las cibertropas es generar acciones con el fin de producir algún efecto en la opinión pública, en la circulación de la información o en la persecución de opiniones críticas analizadas durante el recorte temporal del informe.

Dentro de los periodistas que más respuestas tienen en Twitter se encuentra Hugo Alconada Mon, de La Nación, quien además arrastra un gran número de interacciones orgánicas, es decir, de tráfico verdadero. También figuran Reynaldo Sietecase, Eduardo Feinmann, Marcelo Longobardi, María O’Donnell, Edi Zunino y Ernesto Tenembaum, entre otros.

Desde Amnistía explicaron que el relevamiento se realizó "con el objetivo de documentar las reacciones concertadas en el debate público en redes sociales digitales cuando, ocasionalmente, algunos líderes de opinión o referentes del campo de los Derechos Humanos exponen alguna crítica o punto de vista discordante respecto de la posición del gobierno".

Y concluyen: "Dada la premisa democrática de garantizar la amplia circulación de un rango variado de perspectivas, es preocupante que la exposición de objeciones a la conducción estatal dispare como reflejo una reacción inmediata y concertada de acoso contra quienes señalan o informan sobre la existencia de dichas objeciones. De hecho, las cuentas más activas -que más tweets generaron- en el período muestran una fuerte presencia de anónimos y trolls".

El informe completo puede descargarse aquí: INFORME COMPLETO.

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