Una biblioteca ambulante en manos de docentes que puede hacer la diferencia

Córdoba 26/02/2018 Por
El proyecto literario “la valija de ' Entonces el libro”´, de Alex Appella, apuesta por el rol docente y el poder de transformación social que favorece la lectura.
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1 / 2 - La Biblioteca Ambulante nació como proyecto a mediados de 2013 y desde entonces ha recorrido más de 150 espacios educativos de todo el país - foto: Alex Appella

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Por: Barbi Couto - Especial para La Nueva Mañana

A fines de 2012 la artista, poeta y encuadernadora Alex Appella publicó “Entonces, el libro”, en el que recupera su historia familiar entretejida a la trama de la historia universal, narrada en primera persona, ilustrada con collages, en un formato que fluctúa entre el libro álbum y la novela gráfica. A poco de salir, el libro empezó a circular por escuelas y bibliotecas. En esta nota LA NUEVA MAÑANA entrevista a varios docentes que han utilizado el proyecto de Biblioteca Ambulante, la Valija de Entonces el libro en escuelas de distintos niveles y diferentes ciudades de todo el país y que encontraron en ella una herramienta de enseñanza que los acompaña para encarar una multiplicidad de temas desde la inmigración y el Holocausto hasta la construcción de la identidad y la autobiografía personal y familiar, favorecer búsquedas personales entre los alumnos y plantea una modalidad innovadora, creativa y desafiante de lectura no tradicional.

Adriana García Montero es profesora en el Instituto de Formación Docente de Bariloche. Recibió la visita de la Valija en 2016 y de Alex durante el 2017 y trabajó el proyecto junto a otros compañeros docentes: “Cuando postulamos al Instituto para recibir la Biblioteca Ambulante, la verdad no teníamos demasiada conciencia de con qué nos íbamos a encontrar, teníamos noticias de la autora y de la experiencia y nos interesó eso poco que sabíamos. Como equipo de profes del área de lengua y literatura somos bastante curiosos y nos interesa la apertura de posibilidades. Veníamos trabajando con biografías de lectura, y otro elemento que nos interesaba era la articulación en el trabajo entre la lengua escrita y las imágenes. Todo eso era un combo que sabíamos que estaba presente en el libro y decidimos postularnos”.

Ornella Castellani es profesora de Lengua y Literatura en el IPEM 341 de Manfredi, el IPEA 220 (Ingeniero Agrónomo Mariano José Frezzi) y coordinadora del taller literario de la Fundación de la Cesopol en Oncativo: “En las escuelas estábamos trabajando, junto con las profesoras de Historia y de Filosofía, una unidad que tenía que ver con la memoria, la identidad, la verdad, la justicia, en relación a la dictadura militar. En este tema entraban tantas cuestiones, la aceptación del otro, la tolerancia, un tema nos fue llevando a otro y empecé a pensar que el libro de Alex podía ser enriquecedor. Sobre todo me llamó la atención la idea de una Biblioteca Ambulante, que una veintena de libros, más las guías didácticas llegaran a la escuela en una valija. Me parecía que podía ser conmovedor para los chicos y lo fue. Me vieron llegar con la valija y se empezaron a acercar: ‘¿Profe qué traes? ¿qué es eso?’ Llamó la atención y desde ahí empezaron a interesarse por su contenido”.

Alba Cerutti es profesora de Letras en el Valle de Río Negro. En el año 2015 contactó a Alex y llevó la valija por la ciudad de Villa Regina, Río Colorado y Los Menucos: “La verdad es que yo llevaba la valija junto conmigo porque soy una docente itinerante, tengo encuentros virtuales con mis alumnos desde mi localidad, la ciudad de General Roca y viajo una vez al mes a distintas localidades de la provincia para hacer los encuentros presenciales. Esta posibilidad habilita a que chicos en lugares retirados de centros educativos puedan estudiar. Para mí fue un placer compartir algo diferente, Alex habilitó una puerta de la palabra para generar un espacio diferente de creatividad y de encuentro con el otro. Se trata de un mensaje que tiene muchas aristas: creatividad, innovación, búsqueda de nuevas oportunidades, de no bajar los brazos frente a la adversidad, animarse a soñar en grande, todo esto tiene la valija y es contagioso. Los alumnos de Los Menucos replicaron la experiencia de escribir un libro que tenía que ver con la identidad, el encuentro, la recuperación de la memoria, las palabras de los ancestros que eran olvidadas. Se llamo ‘Memorias del sur’ y obtuvo mención de la Legislatura de Río Negro. Alex vino al encuentro en 2017 , le puso no solamente la palabra sino también el cuerpo a la experiencia y eso fue maravilloso”.

Omar Chauvié es docente del Magisterio Superior depediente de la Universidad del Sur, en Bahía Blanca, donde realizó la experiencia con la Valija, además de llevarla a una escuela de adultos: “Trabajé la valija en las primeras clases del año, por lo tanto fue un instrumento que sirvió para hacer una tarea de diagnóstico y para presentar las materias: Lengua y Literatura y Didáctica de la Lengua y la Literatura. Lo que me llamó la atención del proyecto era la posibilidad de vincularlo inmediatamente con experiencias personales de todo tipo. No se tiene que tener demasiados conocimientos previos para capturar el hilo central, siendo que es un material de lectura extraordinariamente compleja. Uno inmediatamente entiende que los libros se leen con todo el cuerpo, ya no son los ojos solamente, no es una actitud de receptor pasivo la que tiene el lector si no que interviene, se mueve, se da vuelta, da vuelta el libro y ese juego corporal también nos pone en otra situación, de pensar la lectura como un acto múltiple, que tiene otras implicancias que van más allá de los resultados escolares, que te obligan a participar. Te obligan a trabajar de otro modo o en todo caso te obligan a reflexionar respecto de cómo tenés tabuladas las acciones de la lectura y las tenés ceñidas a la acción del ojo sobre la página. Este libro requiere muchísimo más y lo muestra”.

Ornella amplÍa esta idea: “No es un libro que lleve una lectura convencional, necesita sí o sí de un lector muy activo que esté todo el tiempo haciendo uso de conocimientos previos para poder ir conectando los diferentes formatos que el libro va presentando, porque no solamente usa texto, también usando imágenes que se van entrelazando, que son tan importantes como el texto para contar la historia y uno tiene que ir recuperando elementos a medida que avanza para poder ir rearmando ese rompecabezas que es la historia de Alex”.

A Adriana, lo que le interesó de la propuesta fue que los estudiantes accedieran a los objetos libros, a la experiencia de manipularlos. “Nos interesa formar maestros que cuando estén en las escuelas hagan circular la cultura escrita, la cultura letrada, en principio que se la puedan apropiar en su propia formación docente para que después puedan hacerla circular. Esto fue promovido por algunas políticas públicas del Ministerio de Educación de Nación en anteriores gestiones, políticas que a partir del 2016 se vieron totalmente cohartadas. Nosotros tenemos disponibles esas colecciones de aula, los libros del Plan Nacional de Lectura, porque para nosotros es algo vital, que los hombres y mujeres que estudien para ser maestros tengan ese contacto cotidiano con los libros”.

La escuela puede transformar la sociedad
Patricia DomÍnguez es coordinadora universitaria de la Cátedra libre de Literatura infantil y juvenil, en Comodoro Rivadavia. Habitualmente en la feria del libro local coordina un taller para mediadores de lectura literaria y estudiantes de la carrera de letras, que pudieran luego multiplicar experiencias con niños, con adolescentes, con abuelos. “Yo creo que la escuela sigue siendo la institución que incluye, o al menos guarda entre sus paredes a la mayor cantidad de ciudadanos jóvenes de nuestro país. Aún con todas las dificultades, aún con toda la cantidad de chicos que no llegan aún con todos cierres de escuelas, esta es un espacio colectivo, donde es posible construir juntos otras miradas, por eso me parece que circular buenos textos, circular buena literatura nos da la posibilidad de ese encuentro intergeneracional, donde poder constituirnos como personas, construir proyectos personales, en y con la comunidad a la que pertenecemos”.

“Como docentes”, agrega Adriana, “formamos parte del aparato estatal desde el sistema educativo y tenemos algo que hacer en términos de políticas públicas. En este sentido, pensar a la lectura, al acceso a la cultura letrada, a la cultura escrita, a los bienes culturales como pueden ser los libros, nos parecen que son también funciones y derechos que los docentes nos ocupamos de garantizar. Para nosotros no es menor, y es justamente una de las posibilidades de transformar la sociedad que tenemos.
Patricia Zabalza es docente de nivel superior y trabaja sistemáticamente la Valija en el profesorado Instituto Sor María Antonia de Barrio Yofre Norte Córdoba. “La ronda es un elemento en el cual la Valija toma un lugar y llega de distinta manera a las estudiantes, que son futuras docentes, las conmueve y moviliza. Estamos en un lugar clave, que es la formación de maestros, un lugar multiplicador de valores y de visiones, que pretendemos que sean comprometidas con la justica, con la igualdad, con lo humano y la Biblioteca Ambulante nos da una gran mano en eso. Además, como propuesta metodología de distribución del conocimiento, esta valija a la cual los docentes accedemos sin costo y que llega para todos, es también un mensaje muy potente para los futuros docentes, acerca de la posibilidad de encontrar caminos apra llegar a todos, aún a los que están más lejos, aún a los que no tienen un recurso particular para acceder, llegar a lo público desde una distribución justa”.

El colectivo docente conformado por Jeannet Buchaillot, Gabriela Loza, Alfonsina Echenique, Raúl Reynoso, Marcos Griffa y Mariela Arce forma parte del Espacio de Participación Cultural perteneciente al Instituto Cabred de la Facultad de Educación y Salud de la Universidad Provincial de Córdoba y ha trabajado sostenidamente el proyecto de la Biblioteca Ambulante en distintos talleres culturales desde la perspectiva de Derechos y el Modelo Social de la Discapacidad. A la pregunta de La Nueva Mañana de qué podrían decirle a otros docentes en base al trabajo con la Valija dijeron: “La experiencia con el proyecto de La Valija la fuimos viviendo como una construcción colectiva que hizo que la historia de “Entonces el libro” de Alex Apella se hiciera parte de una trama de profunda humanidad en la que nos vimos construyéndonos, transformándonos y construyendo juntos las memorias sociales que siguen insistiendo y luchando por hacernos pueblos libres. Sí tuviéramos la oportunidad de llegar a otros docentes, sentimos y pensamos que Entonces el libro nos vuelve a algunas preguntas: ¿cómo nos construimos docentes? ¿Qué lugar tienen las memorias sociales en esa construcción? ¿Cómo miramos al otro en sus recorridos? ¿Es posible sentir y pensar en la inmensidad del encuentro?”

Alex Appella, la autora del libro participó el año pasado de las charlas TEDx Córdoba con una conferencia titulada: “Una semilla contra la discriminación”, donde narra la experiencia de las valijas y el compromiso docente y al finalizar se pregunta: “¿Cómo no vamos a creer que podemos iluminar el momento histórico que nos toca vivir?” Después de cinco años de viajes, la frase que Alex repite en cada una de sus charlas cobra cada vez más sentido: “No hay potencia más fuerte en el mundo para generar transformaciones que una maestra inspirada”.

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