Indemnizan a las hermanas no convivientes de un ciclista fallecido

Córdoba 04/12/2017 Por
El juez de San Francisco, Carlos Viramonte, declaró la inconstitucionalidad del artículo 1741 del Código Civil. La indemnización alcanza además a los padres.
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La sentencia cuantifica el daño moral o extrapatrimonial para cada una de las tres hermanas no convivientes, en la suma de 80.000 pesos - Foto: Universal Medios

El magistrado resolvió indemnizar a las tres hermanas no convivientes del ciclista que falleció en un accidente de tránsito, el 3 de septiembre de 2015, cuando un camión Scania con acoplado, atropelló a un hombre que circulaba su bicicleta por la ruta 19.

La sentencia determinó que la responsabilidad debía distribuirse en un 50 por ciento al demandado y en un 50 por ciento a la víctima, puesto que circulaba por una “semiautopista”, en la cual está prohibido el tránsito de bicicletas.

Para los padres de la víctima se establecieron las siguientes indemnizaciones: 36.000 pesos para cada uno por tratamiento psicológico; 16.700 pesos para ambos por gastos de sepelio; 19.300 pesos por gastos de reposición de la bicicleta; 539.897,60 pesos para la madre por pérdida de chance de ayuda futura y 421.349,60 pesos para el padre por ese mismo concepto; y 500.000 para cada progenitor por daño moral o extrapatrimonial.

Con respecto a la atribución de responsabilidad, el juez Viramonte estableció que el demandado debía responder por el 50 por ciento de los montos referidos.

Asimismo, la sentencia emitida por el Juzgado en lo Civil y Comercial, y de Familia N°3 de San Francisco declaró la inconstitucionalidad del artículo 1741 del CCC, en tanto le niega legitimación para reclamar un daño moral a los hermanos no convivientes de la víctima.

En este sentido, el magistrado consideró que dicha limitación viola el principio de igualdad y de protección a la familia, estableciendo una alteración irrazonable del derecho constitucional a la reparación plena.

 “La norma discrimina irrazonablemente a los hermanos no convivientes de los convivientes, ya que el hecho de convivir o no hacerlo, no puede ser considerado como una causa que permita, de manera justificada, tratar de manera diferenciada a hermanos que, en definitiva, tenían el mismo vínculo con el fallecido, más allá de que pueda ser más intenso (o no, depende el caso) entre quienes convivan. Ello vulnera el art. 16 de la Constitución Nacional (Principio de Igualdad)”, enfatizó el magistrado.

Asimismo, la sentencia considera una “discriminación irrazonable” negar legitimación a los hermanos no convivientes y otorgársela a familiares no convivientes más lejanos (como los abuelos, bisabuelos, nietos, bisnietos, etc.) o incluso a no familiares convivientes (hijo de la pareja de la víctima, pareja del progenitor de la víctima, hermanastros, etc.).

“Cabe señalar que frente al vínculo familiar y fraternal de las hermanas con la víctima, negarles la posibilidad de reclamar y obtener idéntico resarcimiento que otros familiares legitimados de un perjuicio cierto y con adecuada relación de causalidad con el hecho dañoso, implica un trato desigual que no encuentra sustento en fundamento objetivo y razonable y, por ende, resulta contrario a la garantía contemplada por el arto 16 de la Constitución Nacional”, agrega el juez Viramonte.

Finalmente, la sentencia cuantifica el daño moral o extrapatrimonial para cada una de las tres hermanas en la suma de 80.000 pesos. En función de la atribución de responsabilidad, el demandado deberá abonar el 50 por ciento de dichas cifras.

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