¿Quién disparó y mató a Yuliana?

Policiales 02/10/2017 Por
La muerte de la joven de 21 años en agosto ocurrida en San Francisco, sigue en la nebulosa. Sus familiares acrecientan el reclamo por la situación procesal del único imputado, un policía que era su pareja.

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Por Miguel Ángel Perin

En la madrugada del 18 de agosto, en un barrio del sur de la ciudad de San Francisco, se produjo el trágico desenlace de una dura historia. Una joven mujer perdió la vida, víctima de un disparo de arma de fuego, en circunstancias que la Justicia investiga. Yuliana Chevalier era madre de un niño y hacía unos meses que mantenía una relación con un policía santafesino que se desempeñó inicialmente en Frontera y luego en Esmeralda, localidades vecinas a la ciudad de San Francisco.
La primera versión que trascendió indicaba que Yuliana se había quitado la vida utilizando la pistola 9 mm de quien era su pareja, Alejandro Lovera.
Pero poco a poco se empezaron a conocer entretelones de la relación que sembraron la duda sobre si se estaba en presencia de un caso de violencia de género.

Libertad cuestionada

La investigación que dirige el fiscal de Delitos Complejos, Bernardo Alberione, sufre fuertes cuestionamientos de parte del entorno de Yuliana y los abogados que patrocinan a la familia de la joven. El punto álgido del caso es la resolución que tomó el fiscal disponiendo la libertad de Lovera, sobre quien pesa la imputación de supuesto autor de “homicidio calificado por el vínculo”.
Esa medida generó un contundente rechazo en el círculo cercano a la víctima y el anuncio por parte de los abogados Carlos Martínez Cherini y Claudia Mireles de la presentación de un recurso de oposición a esa decisión.
Alberione explicó que su resolución estuvo fundada en los elementos recopilados en la etapa inicial de la investigación. “En el primer momento, cuando tomamos conocimiento del hecho, los elementos que observamos en el lugar en donde ocurrió este lamentable suceso hizo presumir a la Fiscalía que estábamos en presencia de un hecho de homicidio y en ese sentido se tomaron las medidas pertinentes, como fue ordenar la inmediata detención a efectos de poder salvaguardar el proceso”, dijo el fiscal a cargo de la instrucción de la causa.
Para el titular de la Fiscalía de Delitos Complejos, la prueba recolectada “no es suficiente para dictar una medida de coerción como puede ser la prisión preventiva”, por lo que dispuso que el policía recuperara la libertad.
Por su parte, el abogado Martínez Cherini fundamentó la presentación de la oposición a la libertad de Lovera en el hecho de que implica un riesgo procesal en una etapa en la que aún se está acumulando material probatorio.
El patrocinante de la querella particular calificó como “irregular” la medida tomada por el fiscal Alberione al apuntar que hay jurisprudencia del Tribunal Superior de Justicia que muestra que “el simple peligro de fuga ante una calificación es gravísima”.
Por otra parte, el abogado recordó que hubo denuncias de amenazas formuladas por la familia de Yuliana, que se están investigando en la Justicia santafesina, porque los hechos se habrían producido en esa jurisdicción.

Una historia tortuosa

La relación entre Yuliana y Lovera habría comenzado a fines del año pasado, cuando la joven acudió a la Policía de Frontera por un hecho de instancia privada en el cual fue víctima. El contacto entre ambos se hizo frecuente, derivando en una relación que tuvo sus matices de discusiones y agresiones, básicamente por acción del carácter posesivo de Lovera, que derivaron en una denuncia ante los Tribunales de Rafaela, que habría sido desestimada.
Al parecer, en los días previos a su muerte, Yuliana habría decidido poner fin a la relación, lo que generó discusiones con su pareja. Precisamente, en la trágica madrugada del 18 de agosto, se habría producido un nuevo encontronazo entre ambos.

Una foto, una carta

En medio del dolor, la abuela de Yuliana, Teresita del Valle Benavides, escribió una cruda carta en la que cuestiona la tarea de la asesora letrada Marcela Beccaría, quien asumió la defensa de Lovera, adjudicándole alguna responsabilidad por la difusión de una fotografía que tomó el único imputado en la causa por la muerte de Yuliana Chevalier.

La foto en cuestión fue lograda en el minuto previo al desenlace fatal y antes de que Lovera hiciera un llamado al 101 para informar a la Policía sobre el episodio.
“Alejandro Lovera la lleva a usted de la mano de semejante atrocidad, morboso él y su actitud, mostrando una foto donde dice él, usted y el fiscal Alberione lo dejan en libertad porque un minuto antes le saca una foto que por supuesto él, usted y el fiscal avalan, una foto donde mi nieta tiene un arma en su vientre y él en vez de sacársela, la fotografió”, dice un párrafo de la misiva.
“Esa foto, toda borrosa, porque ni siquiera en el expediente está, sólo está en el celular, les digo con respeto que no voy a parar hasta que este asesino espere su condena en la cárcel, como cualquier asesino”, expresa la abuela de la joven que perdió la vida.
Beccaría es la esposa del vicegobernador de Córdoba, Martín Llaryora, y se desempeña desde hace un par de años a cargo de la Asesoría Letrada de los Tribunales de San Francisco. En el último tramo de su carta, Benavides hace referencia a esa situación, con comentarios lapidarios hacia la integrante del Poder Judicial.

Saber cómo pasó

El fiscal Alberione sostiene que el objetivo de la investigación es esclarecer cómo ocurrió el hecho, cómo se produjo un disparo de arma de fuego que terminó con la vida de una persona.
Las pericias científicas ordenadas apenas se produjo la muerte de Yuliana dieron como resultado que los rastros de pólvora aparecen solamente en una mano de la joven.
La asesoría técnica de la familia remarca que esos rastros están en la mano izquierda y no en la derecha de la víctima y el propio Alberione admite que no es un elemento definitorio sino que debe analizarse dentro del conjunto de la prueba.
El análisis toxicológico determinó que Yuliana había consumido estupefacientes, mientras que en Lovera no se hallaron rastros de alcohol ni drogas.
También se comprobó que en el cuerpo de Yuliana se encontraron rastros de golpes de antigua y nueva data, que también son parte de la valoración que se hace desde la Fiscalía.
Para la querella particular el caso podría encuadrarse en la calificación de “femicidio”, pero será necesario que la investigación logre probar que se dieron todos los aspectos que delimitan esa figura penal. Precisamente, la abogada Claudia Mireles expresó días atrás: “El expediente habla por las pruebas que se incorporen, las pruebas científicas, y eso es lo que va a dar el fundamento de esa posible calificación legal”.
Hoy en día hay una investigación abierta, un sospechoso en libertad y un recurso para que esa situación cese y se continúe la causa con Lovera detenido.
Y hay un niño sin su madre, una familia con heridas difíciles de cerrar y una pesada responsabilidad sobre el Poder Judicial, que deberá esclarecer las circunstancias por las que una joven mujer perdió la vida. Un caso más que no debería ser otro caso más.

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