González Quintana: “Yo pienso que lo mataron y que escondieron el cuerpo”

Política 04/09/2017 Por
En el marco de la desaparición de Santiago Maldonado, La Nueva Mañana entrevistó al abogado y miembro de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos Carlos “Chuzo” González Quintana, que en enero pasado tomó contacto con la problemática de los mapuches en Chubut. González Quintana, además, forma parte del equipo que presentó la denuncia contra el Estado nacional ante la CIDH.
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1 / 5 - - Autor: Pito Campos

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Era enero en Córdoba y el abogado Carlos “Chuzo” González Quintana estaba junto a su familia construyendo su casa de barro en Cosquín, donde los fines de semana mete las manos en la tierra, el pasto y el agua. Fue allí, donde recibió un llamado telefónico con característica del sur, donde le pedían si podía viajar “urgente” al acampe que decenas de personas mantienen en El Bolsón para impedir que el gobierno de Río Negro ceda 850 hectáreas de un parque nacional a Joe Lewis, anfitrión habitual de Mauricio Macri.

Así es como González Quintana, acompañado de su familia, emprendió su viaje al sur argentino con destino al acampe de El Bolsón. Sin embargo, apenas llegado, un hecho clave lo llevó a la Pu Lof (que significa muchas comunidades en lengua mapuche) de Cushamen, Chubut, donde el 10 de enero una feroz represión detuvo a 10 mapuches que cortaban las vías por donde pasa el viejo expreso patagónico La Trochita, dentro de sus tierras recuperadas. “En mi vida vi algo así. Las 10 personas estaban detenidas en estado calamitoso, sufriendo vejaciones, en calabozos donde el comisario no sabía siquiera quiénes estaban y quiénes no. Una mujer, desde una ventana del tamaño de una hoja A3, alcanzó a pedirme ayuda. Le tomé una foto. Tenía quebrado el brazo. Gracias a esa foto, después pude ingresar, cuando las autoridades me negaban que allí adentro, había detenidos”.
 
El 22 de agosto pasado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ordenó medidas cautelares en base a la denuncia que González Quintana junto a un equipo presentó por la represión y la detención masiva del 10 y 11 de enero. La desaparición de Santiago Maldonado, ocurrida siete meses después, precipitó la intervención de la CIDH, la cual requirió al Estado nacional que informe sobre ocho puntos concretos y fijó un plazo de 10 hábiles para presentar los informes.
 
¿Qué creés que pasó con Santiago Maldonado?

Santiago, según sus amigos y testigos con los que he hablado, no sabía nadar. Estaba en El Bolsón desde hacía cuatro meses. Ahí es que toma contacto con los mapuches y se une a su lucha, donde hacen cortes de rutas para reclamar sus tierra ancestrales, que les fueron quitadas y hoy son propiedad de Benetton, que no sólo tiene ovejas, sino que tiene un pinar destinado a una planta de celulosa, para hacer papel. Santiago, repito, no sabía nadar. A pesar de sus fotos en el mar, quienes lo conocieron afirman que no sabía flotar. Por lo que cuando el 1 de agosto llega Gendarmería nacional, todos cruzan el río, que es como la avenida Colón de ancho y muy torrentoso, no te tapa pero llega casi al cuello. Entonces es ahí cuando él se queda del lado de los gendarmes, tapado con unas ramas, escondido. Los últimos que lo ven dicen que lo agarran con vida. Que se escucha un grito y luego lo suben al Unimog, y después lo pasan a la camioneta blanca de Gendarmería. Quienes afirman eso son personas con quienes he estado reunido en Chubut, a las que conozco y lamentablemente he visto sufrir la violencia de operativos represivos, con prácticas propias de la dictadura. Yo pienso que lo mataron y que escondieron el cuerpo. La Gendarmería responde al juez federal Otranto, que está contra Das Neves, el gobernador de Chubut, por eso no puede usar la policía provincial, y usa Gendarmería. Ese operativo estuvo ordenado por el ministerio de Seguridad de la Nación. Estoy seguro que Patricia Bullrich sabe lo que pasó, al igual que los 30 gendarmes que participaron de la represión. Pero ninguno habla. Los perros que hicieron los rastreos llegaron exactamente al punto que señalan los testigos, donde se escucha el grito y Santiago es llevado por los gendarmes.

Este tipo de violencia es común por parte del Estado hacia los pueblos originarios. Sucede que esta vez, agarraron a uno que no era mapuche. Santiago no militaba para ningún partido, pero se solidarizaba con las causas que creía justas. Por eso estaba en ese corte de ruta, acompañando a sus amigos. 

¿Cómo entrás en contacto con el pueblo mapuche y luego llegás a presentar la denuncia ante la CIDH?

Fue en enero de este año. Me llaman del sur, del Bolsón, para que vaya a colaborar en el armado de una acción de amparo ambiental contra del proyecto Laderas y el loteo que el magnate ingles Joe Lewis pretende desarrollar en el Faldeo del Cerro Perito Moreno en la localidad de Mallín Ahogado, Río Negro. Estábamos trabajando en comisiones en el acampe por la vida y el agua en la localidad de “El Bolson”. Es ahí cuando, a la siesta, se detiene en la carpa un auto. Se bajan dos mujeres y desesperadas piden ayuda a los que allí estábamos trabajando. Pedían a los gritos un abogado de derechos humanos que las acompañara a la localidad de El Maitén en donde, a raíz de los gravísimos hechos de represión suscitados en la madrugada del 10 de enero en la Lof en Resistencia Cushamen, habían detenido a 10 personas y otras estaban heridas en el territorio, incluyendo mujeres y niños.

No lo dudo ni un minuto, dejo a mi familia, dejo el acampe y voy para darles mi acompañamiento e intervención profesional. Llegamos a El Maitén. La comisaría estaba sitiada, era increíble la imagen. Mucha gente de condición mapuche exigía la libertad de siete detenidos, vejados, torturados y heridos dentro de los calabozos del lugar. Lo hacían prendiendo fuego, porque el fuego es sagrado en la cosmovisión mapuche. El fiscal Díaz Mayer intentó impedirme el ingreso, pero como era el primer abogado en llegar los amenacé con iniciarles acciones y presentar un hábeas corpus. Me dejaron entrar. Pude hablar con cada uno de los apresados y ver la situación terrible en la que se encontraban. Las peores condiciones que puedas imaginarte. Era como un campo de concentración. Celdas de dos por dos, sin baño, ni luz, ni ventanas. Todo sucio. Sólo tenía un ventiluz del tamaño de una hoja A3. Por ahí fue que una de las mujeres me pidió ayuda, mostrándome su brazo fracturado. Cuando entré la vi. Lloraba en una celda mientras abrazaba a otra, más pequeña que menstruaba de manera abundante producto del estrés. Ninguna de las dos había recibido atención. A la más chica le dijeron, desde un pasillo, que se tomara su propia sangre, a la vez que la llamaban "india sucia". Ivana Huenelaf y Daniela “Rojita” González eran esas dos mujeres. Seguí como pude. Recorrí dos calabozos más, había dos varones, uno baleado en la espalda y el otro con el rostro desfigurado. Eran Gustavo Jaime y Javier Huechullpan. Los hermanos Gonzalo y Pablo Seguí estaban detenidos bajo custodia en sala de guardia. Jorge Buchile, compañero de Ivana Huenelaf, estaba desaparecido. El fiscal no sabía dónde estaba. Nos fuimos a Esquel, donde Ivana pensaba que podía estar su marido. Llegamos a la madrugada y en el hospital nos encontramos con Buchile, muy lastimado, y con tres detenidos mas: Ariel Garzí, Ricardo Antihual y el hermano menor del Lonko Facundo Jones Huala. Los tres estaban muy golpeados también. Lo primero que hice junto al colega Raúl Prytula de APDH Río Negro fue interponer una acción de hábeas corpus en el Juzgado Penal a cargo del Juez Ricardo Colabelli, que rechazó la acción después de escuchar los testimonios de los jefes de policías que intervinieron en el conflicto del 10 y 11 de enero.

Finalmente y luego de que el conflicto y la situación se fue agravando cada vez más, junto con mis compañeros los abogados Fernando Cabaleiro y Darío Avila interponemos la denuncia ante la CIDH el jueves 13 de enero a la una de la mañana, donde denunciamos lo sucedido en la Lof y en El Maitén los días 10 y 11 de enero.

La CIDH le dio curso y se avocó a investigar los hechos. Este 22 de agosto aprobó la cautelar e intimó al Gobierno nacional a brindar un informe en un plazo de 10 días hábiles, que se están por cumplir. Tenemos información que, nuevamente, Bullrich va a presentar lo mismo que la fiscalía. Son siete hojas, donde no se dan mayores detalles de lo que ocurrió con Santiago. No hay voluntad de hacer una investigación seria donde se de a conocer lo ocurrido.

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Los abogados Fernando Cabaleiro y Carlos "Chuzo" González Quintana


¿Cómo respondió el Estado argentino ante la CIDH a partir de esta denuncia?

La CIDH le corrió traslado de la denuncia a las Ministras Malcorra (hoy fuera del cargo) y a Patricia) Bullrich para que en el término de 15 días enviaran los informes pertinentes. Cosa que hicieron en tiempo y forma pero reproduciendo casi de manera textual los expedientes obrantes en la Justicia Federal y Provincial (Chubut). Además actuaron haciendo propias las versiones de los fiscales intervinientes, violando el principio constitucional de inocencia al no respetar los canales normales del debido proceso. Este proceso, en su devenir temporal, ha ido equilibrando la balanza de la justicia, acreditando la absoluta inocencia de los 10 ciudadanos que al día de la fecha continúan encausados bajo investigación penal.
Sin embargo las respuestas oficiales fueron las que en estos días se han ido fortaleciendo, en el sentido de intentar justificar hechos de extrema gravedad represiva, en el supuesto accionar violento y terrorista de una organización mapuche que ha decidido dejar la pasividad y la opresión, para plantear un proyecto político basado en la recuperación de tierras ancestrales, la cultura y la cosmovisión de su pueblo preexistente.

¿En qué consiste la propuesta política del Movimiento Mapuche Autónomo del PuelMapu (MAP)

El MAP es un movimiento y una línea política filosófica que, con diferencias y acuerdos, se desarrolla en comunidades de Neuquén, Río Negro y Chubut. El Puel Mapu es la zona territorial en su mayoría usurpada u ocupada por el Estado, muchas veces en beneficio de empresarios, como es el caso de Benetton. A partir de siete puntos, ellos reclaman la restitución de las tierras de sus ancestros. Mucha gente en el sur tiene sangre mapuche. Se le nota en la forma redondeada de la cara. Sin embargo, ocurre que hay una discriminación muy fuerte del blanco, del gringo, hacia los pueblos originarios, por lo que a veces por vergüenza o desconocimiento, no lo saben. El MAP establece que una persona es mapuche si dentro de las cuatro generaciones anteriores, hay sangre mapuche. Es decir, si desde tu tatarabuelo hasta tu abuelo, alguno tuvo sangre, por el lado que fuera, vos tenés linaje mapuche. Pero volviendo a estos siete puntos sobre los que se asienta la propuesta política del MAP, paso a detallarlos: recuperación de todo el territorio ancestral, incluidas las tierras productivas y sagradas; mejoramiento de la calidad de vida mediante la autonomía y el trabajo propio; ejercicio de sus derechos políticos y territoriales; acabar con la explotación y el latifundio; resistencia y expulsión de petroleras mineras e hidroeléctricas y de toda empresa que atente contra el territorio mapuche; reconstrucción del poder y del mundo mapuche; y liberación nacional mapuche. Como lo dijo el Lonko (cabeza en mapuche) Facundo Jones Huala, el MAP no busca construir ningún Estado “porque el Estado es una forma de los Winkas para someter pueblos y no somos Winkas para someter ni ser sometidos".

¿El Estado nacional ha llevado a cabo operativos represivos similares a los de Cushamen frente a otros casos?

Sí. Hoy existe una luz verde para la mano dura. El mismo Estado nacional a través de sus instituciones represivas viene violentando e intentando romper y desintegrar a todo tipo de organización que plantee una lucha contra las multinacionales, contra el extractivismo, que es el enemigo común a lo largo y a lo ancho de este país, incluso de esta parte del continente. Durante el Gobierno anterior la lucha contra el ataque a las comunidades qom, wichis, pilagá y guaraníes se convirtió en una causa nacional, incluso con una denuncia ante la CIDH que lamentablemente no fue admitida ni tuvo avances. Sin embargo, en ningún gobierno anterior se llegó al extremo que se está llegando ahora. A lo largo de los casi 200 años de Estado argentino nunca un sólo Gobierno se ha ocupado de reconocer de manera sensata la preexistencia de las 36 naciones originarias que coexisten actualmente dentro de la república. Es desesperante ver cómo se incrementa la escalada de violencia institucional, acompañada de un doble discurso que habla de diálogo, mientras reprime a quien piensa distinto o a quien protesta. No es casual lo que viene sucediendo. Hay una bajada de línea, una orden de desarticular toda protesta cueste lo que cueste.

En el caso del pueblo mapuche, se han propuesto apuntar al Lonko Facundo Jones Huala. Lonko significa cabeza y Facundo es la cabeza, quien los agrupa, los representa, los guía en la recuperación de sus tierras, que son ancestrales y que fueron vendidas bajo el gobierno de Carlos Menem a Benetton, siendo que estaba prohibida su venta, porque se encontraban en comodato por 99 años. Las vendieron con la gente y los animales adentro. 

¿Qué pensás de los allanamientos masivos que hubo en Córdoba el 31 de agosto en organizaciones sociales y culturales, donde se secuestraron banderas y folletos, de los cuales algunos tenían la cara de Santiago?

Creo que responde a una avanzada represiva por parte del Estado nacional, que encuentra eco en Córdoba, donde los allanamientos, si bien conozco al fiscal Gustavo Dalma y es una persona seria, fueron desmedidos y no tuvieron como objetivo detener a quienes hicieron destrozos en la marcha contra el gatillo fácil, sino que buscaron amedrentar y asustar a la población. Es una estrategia que suma votos. La gente quiere eso. No es casual que esto pase en Córdoba, que es la provincia que más votos le dio a Mauricio Macri, quien hace campaña con la mano dura. En todos mis años, tengo 42, jamás vi una cosa así. Algo típico de la dictadura cívico militar. Creo que la marcha de este viernes, donde participamos casi 80 mil personas, es una forma de reivindicar el Nunca Más. 

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