Los inquebrantables sueños de Franco Vezzoni

Deportes 12/10/2019 Por
El juvenil coscoíno que juega en las inferiores del Inter de Italia habló con La Nueva Mañana sobre su presente en Europa, el inolvidable día que vivió en Barcelona y los motivos de sus objetivos.
Vezzoni01

chapa_ed_impresa_01

Al pisar el césped se le puso la piel de gallina. Él mismo se sorprendió. Nunca se sintió tan nervioso. Una catarata de recuerdos le invadió su cabeza. Se emocionó al verse parado ahí, ante semejante estadio, la camiseta que tenía puesta y la casaca del rival. Franco se acordó de su mamá María Elsa. Todo lo hace por ella y la historia que construyeron juntos.

Alguna vez fue un niño que jugaba en potreros de Cosquín y Bialet Massé, que miraba por la tele a Lionel Messi y toooooodo parecía tan lejano. Tan de película. Tan de sueños despiertos apoyados en la almohada. Y de pronto pasan cosas. Maravillosas situaciones inesperadas, pero trabajadas.

El miércoles 2 de octubre de 2019 fue un día inolvidable en la vida de Franco Vezzoni, el coscoíno que juega en el equipo primavera de Inter de Italia y fue importante en el triunfo, por la UEFA Youth League, ante el Barcelona. Y horas más tarde, vio, sentado en una platea de lujo del Camp Nou, a su ídolo jugar la Champions League.

“Fuimos el día anterior a ver la cancha, el estadio Johan Cryuff, y desde ahí me empezó a venir muchas cosas a la cabeza. Era enfrentar al Barcelona, en un torneo importante de Europa; y en el momento del partido, ves la cancha llena, con esos jugadores, es inexplicable. No me lo imaginé nunca. Por eso antes del partido estaba muy nervioso. Muy feliz. Nunca me había pasado de estar así de nervioso y feliz antes de un partido. Después, cuando empezó el partido, se me pasó”, le cuenta el pibe Vezzoni a LA NUEVA MAÑANA, y se le nota la emoción. Y continúa con el relato: “Cuando estaba en la cancha, sabiendo el nivel del partido que estaba por jugar se me aparecieron todas las cosas del pasado, el esfuerzo, las cosas humildes de allá, de mi casa. Y todavía falta mucho. Se me ponía la piel de gallina y me acordaba de mi mamá”.

Es que su mamá es fundamental en la vida de Franco. María Elsa se encuentra en Cosquín. Viajará a Milan para el 12 de noviembre, día que el pibe cumplirá 18 años. “Viene a visitarme”, cuenta el juvenil mediocampista. Cuando habla de ella, su voz, que sigue con el acento cordobés pero mezcla verbos en italiano, cambia. Su inflexión en el tono es claramente emotiva al expresarse sobre su mamá.

“Hablamos todos los días y no ve las horas de venir. Apenas terminan los partidos, hablamos, y antes de los partidos me escribe cosas lindas. A mí eso me ayuda mucho, me motiva, porque todo lo hago por ella...”.

- ¿Por qué?

- Porque hubo mucho esfuerzo que hicimos de chiquitos. Ella dejó todo por mí. Hizo todo lo posible para que yo vaya a jugar a la pelota, para comprarme los botines. Me llevaba a los lugares que sea, todo para que yo sea futbolista y cumplir mis sueños. Hubo y hay mucho esfuerzo de los dos, fue duro, pero siempre con mucha pasión. Y si no fuera por la vieja...

En la “Primavera” de la vida

A sus 17 años vive un sueño hecho realidad, pero va por más. Tantos sacrificios, tanto extrañar, tantas ilusiones, tanto esfuerzo en el camino, pero resta lo más importante. Y está atravesando un momento clave en su vida como futbolista.

“Estoy en el año más importante, porque ya pasé al equipo Primavera. El nivel es muy alto. Hay muchas diferencias en las competencias que disputamos, son más lindas. Y esto me puede mejorar a mí y al equipo”, relata el pibe que previo a llegar al Inter jugó en las infantiles de EMFI de Bialet Massé, los torneos de "La Villa" en Cosquín para El Liceo, estuvo en Atlético Carlos Paz y Atalaya de Córdoba, ya de adolescente.

En la temporada Inter jugó seis partidos, los ganó a todos. Por la UEFA Youth League goleó al Slavia Praga y Barcelona; y en el certamen doméstico venció a Napoli, Fiorentina, Pescara y Juventus. El cordobés fue titular ante los catalanes y los napolitanos, ante los checos no pudo estar por lesión, y en los otros juegos ingresó desde el banco de suplentes.

Vezzoni llegó a Europa como volante central, pero en el táctico fútbol italiano está aprendiendo de todo, y actualmente está jugando de externo derecho.

“Lo que más me sorprende es lo táctico, se labura mucho en lo táctico, son los mejores. Ahora estamos jugando con un 3-5-2. Tengo que correr bastante. Me han puesto en varios lugares de la cancha, de lateral derecho, de cinco, de ocho, me adapto bien y desde la pretemporada lo vengo haciendo de externo por derecha. En esa posición me están enseñando mucho tácticamente y me gusta”, cuenta; y describe: “Estar en el equipo primavera es muy duro. Somos 28 jugadores y todos tienen un gran nivel, no es fácil estar acá. Por eso hay que luchar al máximo, dar todo en cada entrenamiento, no aflojar”.

- ¿De la Selección argentina nunca te llamaron?

- Me había llegado un rumor, pero nada concreto. Hasta ahora nunca nadie me habló.

- ¿Pensás en eso?

- Lo que más quiero y sueño es vestir la camiseta de la Selección, debe ser lo mejor que le puede pasar a uno. Sería lo máximo. Si me llegaran a llamar de la Selección de Italia diría que no, porque mi sueño es jugar para Argentina. Pero, todo a su debido tiempo.

Messi, Lautaro, Sensi

Franco Vezzoni, futbolista juvenil de Inter, que nació el 12 de noviembre de 2001 en la provincia de Córdoba, Argentina, ya supo lo que es entrenar con el primer equipo “Neroazurro”. Admira a Stefano Sensi y le alegra el gran presente de su compatriota Lautaro Martínez. Pero sobre todas las cosas, es fanático de Lionel Messi. Por eso, también, fue tan especial ese 2 de octubre. Es que pudo ver en vivo al capitán de la Selección nacional. “Nunca había ido al Camp Nou, era un sueño conocerlo. No se sabía si iba a jugar Messi, y cuando lo vi me puse muy contento. Es una cosa de locos verlo en vivo. Para mí es el mejor de todos los tiempos. Fue un sueño verlo, fue un sueño ver jugar al Barcelona en vivo”, relató.

Sigue cumpliendo sueños el coscoino. Y no va a parar hasta cumplir los que le restan... todo por mamá María Elsa.

 

 

Edición Impresa

Seguí el desarrollo de esta noticia y otras más 
en la edición impresa de La Nueva Mañana
 
Todos los viernes en tu kiosco ]


Te puede interesar