Gitanos y camiares, dos culturas en constante integración en Córdoba

Sociedad 11/10/2019 Por
Dos comunidades, a través de sus representantes, en diálogo con LNM, expresan sus problemáticas actuales y sus proyecciones futuras.
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“Francisco nos pidió perdón pero también nos pidió que enviásemos los niños a la escuela. Eso fue escuchado y hoy muchos están escolarizados”. - Foto: gentileza

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Especial para La Nueva Mañana

DÍA DEL RESPETO A LA DIVERSIDAD CULTURAL

Desde 2010 la fecha conmemorativa lleva el nombre actual. La modificación se produjo a raíz del carácter ofensivo del concepto de raza presente en la anterior denominación. A partir de aquel momento numerosas colectividades promovieron la formación de agrupaciones en representación de cada una de ellas.

La cultura gitana y el difícil proceso de plena integración

Guillermo Lucas Traico (62 años) es un gitano argentino nacido en nuestra ciudad. Desde hace un tiempo ha asumido en diversos medios escritos y audiovisuales la voz de su comunidad.

-¿Desde qué lugar habla usted cuando se refiere públicamente a las dificultades de la comunidad gitana?

-Desde mi propia voluntad. Los gitanos no tenemos ninguna organización formal que nos represente. En nuestra cultura no hay jefes ni autoridades de ningún tipo, apenas hace poco tenemos bandera e himno. Pero como me doy cuenta de lo importante que es la visibilización en los medios, hace un tiempo que decidí comunicar nuestros inconvenientes.

-¿Ha recibido algún tipo de reproche por parte de otros miembros de su comunidad por esto?

-No, para nada. Es que yo no hablo más de lo que nuestra cultura permite. No hago sino defenderla.

-¿Piensa que la comunidad gitana se siente totalmente integrada en nuestra sociedad?

-Aún tenemos grandes dificultades.

- ¿Como cuáles?

-La discriminación constante. Si un matrimonio gitano llega a un hotel siempre las habitaciones están todas ocupadas. En los restoranes, igual. Las mujeres gitanas muchas veces tienen que mandar a otras que no son de la comunidad a comprar zapatos porque no las dejan entrar a las zapaterías. Aún en algunos sanatorios el trato del personal es diferente. Eso se sufre mucho.

Traico Familia 3 © imagen tv
-¿Ustedes no denuncian esos casos?

-No, porque no tenemos una organización representativa de la comunidad. Yo tengo un proyecto de un centro gitano en Córdoba que espero poder llevar a cabo.

-Han dejado de vivir en carpas y hoy lo hacen en casas. ¿A qué se debió ese cambio?

-En nuestro caso fue forzado por una persecución desde el gobierno provincial desde los años 70. Cada vez se nos hacía más difícil conseguir terrenos en que nos dejaran asentarnos. Nos privaban del acceso al agua, etc. Y debimos optar por alquilar.

-¿Nota avances en cuanto a la tolerancia para con ustedes en los últimos años?

-Algunos pocos... Fue muy importante y muy lindo el gesto del Papa Francisco al recibirnos y en pedirnos perdón, eso ayuda mucho a para que la sociedad comprenda nuestros problemas.

-Usted acudió a la convocatoria en Roma en el 2015. ¿Qué puede contarnos de esa experiencia?

-Fui el único gitano argentino en asistir. El encuentro fue fundamental para algunos cambios dentro nuestra comunidad. Francisco nos pidió perdón pero también nos pidió que enviásemos los niños a la escuela. Eso fue escuchado y hoy muchos están escolarizados. A partir de entonces es que pienso en crear un centro gitano para que nuestros niños puedan desarrollar muchas actividades que hoy no realizan.

-¿Cómo viven ese proceso de escolaridad?

-Muy bien. Así como señalo la discriminación en algunos ámbitos debo decir que las maestras son excepcionales en el trato para con nosotros. Allí y en la iglesia no nos discriminan. No piensan en nosotros como delincuentes.

-¿Sienten que hay una estigmatización al respecto?

-Es que desde que los ancianos les decían a los niños que los gitanos se los iban a llevar quedamos como lo peor de lo peor. Hay gitanos malos como hay malos en toda comunidad. Pero cuando denuncian a un gitano la policía allana todos los domicilios de los otros miembros. La nuestra es una cultura alegre y pacífica. ¿Cuándo escuchó de un enfrentamiento de la comunidad contra las fuerzas del orden? ¿Cuántas acusaciones de pedofilia o femicidios hay contra nuestra comunidad? Prácticamente ninguna. Somos una cultura muy respetuosa de las instituciones. Los gitanos que delinquen que paguen como cualquiera. No hay una defensa corporativa de la comunidad para aquellos individuos.


pablo reyna y su padre, carlos
Pablo Reyna y su padre, Carlos, miembros de la comunidad camiare Timoteo Reyna.
El nombre “comechingón” fue impuesto por europeos para designar la amplia heterogeneidad del siglo XVI en las sierras de Córdoba.

El 11 de octubre, los pueblos originarios conmemoran el último día antes de la llegada de los españoles

La cultura “camiare” presente y activa en nuestra provincia

Pablo Reyna (40 años) es Licenciado en Historia. A la vez es miembro, comunero e historiador de la comunidad “Camiare” Timoteo Reyna.

- De dónde proviene la denominación “camiare”?

-Del antiguo modo de definirse que tenía la comunidad. “camiare” (gente de las sierras). Fue sustituido por el de “comechingón”, nombre impuesto por europeos para designar la amplia heterogeneidad del siglo XVI en las sierras de Córdoba. Fuimos durante casi 300 años el antiguo pueblo de las sierras, hasta que en los años 1881 y 1885, el gobierno provincial expropió las tierras “por razones de utilidad pública”.

-Desde 2010, ¿qué evolución notó en favor de los intereses de la comunidad?

-Que se haya cambiado el nombre de lo que se conoció como el “Día de la raza” permite salir de la trampa de la idea de “raza” (hay sólo una raza, la humana) y además permite llevar adelante una disputa simbólica en el plano de las ideas. El hecho de re-nominar al 12 de octubre, es fruto y parte de una disputa que nos ha llevado a ser sujetos de derechos, dejar de ser espectadores pasivos de políticas de caridad. Hoy en los colegios ya no somos presentados como el pasado sino que podemos plantarnos como pueblos y naciones pre-existentes al Estado.

-¿Cuáles son las mayores dificultades que enfrenta la comunidad para la plena integración a la sociedad?

-En Córdoba se ha creado un relato negador de nuestra presencia (desde la ciencia y la academia, desde el Estado y los medios de comunicación). Se nos ha dicho que no existíamos. Se nos define a partir de cuestiones biológicas (raza, fenotipos, etc.) como si hubiera algún pueblo “puro” en el mundo. Todos los pueblos somos mestizos desde ese punto de vista. Pero a nosotros, como originarios, se nos pide que respondamos a ciertas ideas previas sobre lo “indígena”, que son ideas construidas desde el poder, desde la misma invasión. Y esto sigue siendo violento y un acto colonial. Tampoco se atiende la devolución de territorio que debería agilizarse si en Córdoba se relevaran comunidades y tierras como manda la ley nacional N° 26.160. Nosotros tenemos toda la documentación histórica de cómo fue la expropiación de tierras entre 1880 y 1890. No participamos en la producción de currículos escolares (la ley nacional de educación “garantiza” esto), ni se aplica en Córdoba la Educación Intercultural Bilingüe (EIB). En salud no se contemplan nuestros saberes ancestrales ni nuestras autoridades en ese sentido. Cuando la sociedad, y principalmente el Estado, dejen de negarnos y de pensarnos como parte del pasado, podremos tender diálogos interculturales con la sociedad no indígena, en condiciones de simetría. Argentina debiera asumirse como un Estado plurinacional.

 

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