Un combinación peligrosa: cae la recaudación tributaria y sube el dólar

Política / Economía 04/10/2019 Por
Mientras el Gobierno se ilusionaba con la idea de que el ajuste repercutiría en la disminución del gasto fiscal, los precios se aceleraban drásticamente.
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- El desembolso del Fondo por u$s5.400 millones está en suspenso y el dólar superó esta semana el techo de los $60 pese a la intervención del BCRA . Foto: NA

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Especial para La Nueva Mañana

Hace poco más de un año advertíamos sobre las repercusiones fiscales que tendrían las políticas económicas implementadas por el gobierno nacional. En un artículo titulado “el desplome de la recaudación anula el ahorro del ajuste” señalábamos que la mayoría de los presupuestos de los diferentes estamentos del Estado contaban con rebajas explícitas o implícitas, puesto que en muchos casos subían, pero lo hacían por debajo de la inflación.

Sin embargo, la reducción del gasto del Estado no significaría una disminución del déficit fiscal primario, tal cual sostenían desde el gobierno, porque el deterioro de las principales variables económicas repercute en la cantidad de recursos que ingresan a las arcas estatales.

Los funcionarios del gobierno aducían que los aumentos de precios se debían en origen a un problema de déficit fiscal, cubierto por una emisión descontrolada de la pesada maquinaria estatal. En consecuencia, proponían reducir el déficit ajustando, congelando la emisión y costear parte de los gastos corrientes con financiamiento. Ricardo Bruyaile, quien en ese entonces era ministro de Agroindustria, aseveraba que la quita de la presión impositiva a la renta agropecuaria no perjudicaría a la recaudación estatal, todo lo contrario, ya que, lo que dejaban de recaudar se compensaría “con más impuestos a las Ganancias, a los Sellos, a los Ingresos Brutos, a los débitos y créditos bancarios y con más producción y generación de empleo”.

La recaudación corre de atrás a la suba de precios

El último informe de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) da cuenta de una caída de la recaudación tributaria en el mes de septiembre del corriente año. Los recursos recaudados el pasado mes fueron del orden de los $422.011,7 millones (unos 7.327 millones de dólares), lo que significa un aumento en términos interanuales de 42,7%, cuando los aumentos de precios de los últimos doce meses acumulan más de un 50 por ciento. Desde el gobierno alegan que la disminución de los ingresos tributarios se debe al descuento del IVA (Impuesto al Valor Agregado), entre otros impuestos, y al paquete de políticas implementadas para buscar cambiar el humor social luego de perder las elecciones primarias. Es decir, explicaciones parciales que no contemplan las particularidades de la estructura económica y tributara argentina.

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Si analizamos la composición de los recursos tributarios, vemos que los importes sobre bienes y servicios representan el 28% de la recaudación bruta, mientras que un 17% del total corresponde a  los impuestos nacionales sobre la renta, las utilidades y las ganancias de capital, según información tributaria publicada por Indec en el 2016.

Esto significa que casi la mitad de los recursos que ingresan a las arcas de AFIP son muy sensibles al grado de actividad económica, y la economía terminó con los números en rojo en el 2016 (-2,2%), en el 2018 (-2,8%) y se espera una nueva contracción del PBI al concluir el corriente año. En consecuencia, podemos intuir que si la recesión de los meses próximos repercute en la dinámica del consumo, lo cual es probable que así sea, caerá aún más la recaudación, inevitablemente.

Ajuste fiscal sin apostar al desarrollo, un  combo explosivo

Los hechos demuestran que atravesar una crisis con el ajuste fiscal como única estrategia, sin un modelo de desarrollo que contemple la producción de riquezas, significó una ecuación de resultados adversos para todos.

Para quienes sufrieron los embates del ajuste y para las mismas previsiones del gobierno y su credibilidad, puesto que redujo los egresos y en la misma acción estranguló los ingresos tributarios. Puesto que la economía argentina está erigida sobre su mercado interno; de acuerdo a información de Indec del año 2016, el consumo representa alrededor del 70% del PBI; mientras que para la consultora Ecolatina sería superior al 80%. En otras palabras, los ajustes del Estado que dificultan la dinámica del mercado interno tienen efectos negativos en la expansión del consumo, afectando el nivel de actividad y la recaudación, puesto que tenemos un sistema impositivo que grava fuertemente la actividad (mediante IVA e ingresos brutos, principalmente) y una estructura económica mercadointernista.

Suspenso del Fondo y dólar inquieto

De este modo al gobierno se le acumulan solamente malas noticias; al déficit presupuestario se le suma las dificultades para enfrentar los compromisos de deuda de corto plazo para financiar gastos corrientes (se quedó sin mercado para financiar su gasto luego del “reperfilamiento”), a esto se le suma que el desembolso del Fondo por u$s5.400 millones está en suspenso y el dólar superó esta semana el techo de los $60 pese a la intervención del BCRA vendiendo reservas e interviniendo en el mercado de futuros.

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