Una criptomoneda cordobesa recompensa acciones ecológicas

El objetivo del proyecto Ecodocta es buscar acciones para lograr soluciones ambientales en la Ciudad, con una propuesta novedosa y de alto impacto para la sociedad.
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“Esta criptomoneda no tiene un valor, lo que vale es la acción que busca mejorar el planeta”. - Foto: gentileza

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Desde hace un mes funciona en la Ciudad el primer proyecto cripto-ecológico de Córdoba que tiene por fin recompensar con una criptomoneda acciones que generan soluciones ambientales y tengan impacto en la sociedad.

Ecodocta es el nombre de la iniciativa a la cual muchos cordobeses comenzaron a sumarse llevando sus botellas plásticas, tapitas o vasos de telgopor para reciclar en alguna de las dos máquinas que funcionan en la Universidad Católica y en La Metro. En tanto, a fin de mes se instalará la tercera máquina en Espacio Abasto. Como recompensa reciben el token. “Este proyecto nació hace dos años. Con un grupo de personas desarrollamos esta criptomoneda que tenía en un principio un objetivo de recompensar a la gente que generaba una acción de impacto social”, explicó a La Nueva Mañana, Daniel Tolosa, cofundador con Ecodocta.

“Cuando empezamos a ver que podía tener un impacto ambiental, comenzamos a trabajar en un segundo proyecto que era desarrollar una máquina como las que existen por ejemplo en los supermercados para receptar las botellas retornables (Reverse Vending Machine). Tomamos esa idea para que, en vez de expedir un ticket, te pida un código QR de tu wallet (billetera) y en ese instante te genere la criptomoneda. Eso es lo que nos parecía disruptivo en el proyecto. Esta es una moneda que no se vende, sino que se adquiere cuando uno hace un acción de impacto ambiental como es reciclar una botella”, explicó Tolosa.

Hace un mes, luego de la capacitación y apoyo de la Fundación Gen E que funcionó como incubadora del proyecto, se logró instalar la primera máquina en la UCC, un punto educativo donde concurre mucha gente y que constituye una buena plataforma para impulsar el reciclaje colectivo.

Esta criptomoneda no tiene un valor, lo que vale es la acción que busca mejorar el planeta”, aclaró el creador del proyecto. Sin embargo, explicó que el 3 de octubre está prevista una reunión con autoridades de la Cámara de Comercio de Córdoba para proyectar una segunda etapa a Ecodocta: que los comercios otorguen beneficios por esos tokens. “El día de mañana queremos tentar a comerciantes para que asocien su marca a un compromiso ambiental otorgándole un descuento a quien realice estas acciones en beneficio a su comunidad”, indicó Tolosa.

Según aclaró, el proyecto contempla además que la construcción de la máquina de reciclar sea un proyecto comunitario y que el diseño de su plano pueda estar al alcance de cualquier escuela técnica o fundación que quiera construirla, sin costo alguno.

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“Sabemos que no se van a poder armar mil máquinas, por eso decidimos dentro de la aplicación que las personas puedan proponer misiones que tengan impacto ambiental, como plantar un árbol o limpiar la plaza de tu barrio. Una vez que la realicen, que puedan sacar una foto y nosotros lo recompensamos con la criptomoneda”, explica Daniel Tolosa, cofundador con Ecodocta.

Proyecto autosustentable

Tolosa es propietario de una empresa de tecnología que funciona en Chile y que lleva invertido más de 5 mil dólares en el proyecto Ecodocta en estos últimos dos años. “Esa plata la podríamos haber donado a una fundación pero preferimos llevar adelante esta idea que creemos que podrá tener un propósito mayor y un efecto positivo mucho más grande”, reflexiona en diálogo con La Nueva Mañana.

Ahora, se propone crear una fundación que permita que esta propuesta “vaya creciendo para dejar un granito de arena y mejorar el lugar donde vivimos”.

“El objetivo que tenemos de ahora en más es que el proyecto sea autosustentable y que genere sus propios ingresos para que no dependa de donaciones. Creemos que más adelante podremos tener el apoyo de firmas comerciales a las cuales podamos cobrarles una membresía, para que la misma fundación se autosustente”, aseveró. Hasta el momento, Tolosa trabaja junto a Jorge Passetti y una docena de personas más que trabajan desinteresadamente en el proyecto.

Los envases que recicla la máquina son botellas reciclables con un tamaño máximo de 2,5 litros y tapitas; aunque la máquina de la UCC también recibe vasos de telgopor. En la actualidad, ese material que se retira -calculan en 2.000 envases por mes-, será donado a fin de mes a organizaciones cordobesas (como Ecoinclusión, Construcciones 3C, o Precio Plastic) que transforman el plástico en materia prima.

“El volumen que hasta el momento recibimos no es tan grande y por eso decidimos donarlo. De esta forma, le garantizamos a quienes lleven su botella que la misma se reciclará y que su destino será ser materia prima para otro emprendimiento. Nos aseguramos la trazabilidad: que una botella depositada en una máquina termina siendo un ladrillo o un producto que tendrá vida útil”, explicó Tolosa y confió: “Para que funcione en el tiempo, será necesario que la gente se comprometa y se sume cuidando el medio ambiente. Docta es un token, pero también es un proyecto social”.

Para descargar esta criptomoneda llamada Docta ya está disponible la aplicación Ecodocta Wallet, en las tiendas de Android y Iphone.

Más Info:

Para comunicarse con el proyecto EcoDocta, enviar un mail a [email protected]
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