Las organizaciones exigen soluciones concretas para paliar el hambre

Lo pidió la Iglesia, lo exigió la oposición, lo gritaron los movimientos sociales pero recién esta semana el tema comenzó a debatirse en la Cámara de Diputados.
CTEP Chacabuco © Ignacio Martín
En Córdoba las jornadas de protesta se dieron en marchas por las calles céntricas. - Foto: Ignacio Martín / LNM

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EMERGENCIA ALIMENTARIA


Tras la escalada del dólar, la brutal devaluación y la inflación en alza que se desencadenó tras las elecciones Primarias del 11 de agosto, comenzó a tomar mayor fuerza el pedido de dictar la Ley de Emergencia Alimentaria.

Si bien movimientos sociales como Barrios de Pie y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) venían sosteniendo el reclamo hacía meses, fue primero el candidato presidencial de Consenso Federal, Roberto Lavagna, quien formalizó el pedido el 29 de agosto y posteriormente lo hizo la cúpula eclesiástica el 30 de agosto, ante el “severo aumento de la indigencia, la pobreza, la desocupación y el aumento indiscriminado del precio de los alimentos de la canasta básica”.

Casi 15 días después, y por iniciativa de la oposición, el tema llegó a Diputados con un proyecto consensuado y la promesa del oficialismo de dar el quórum necesario. El debate se dio un día después de una multitudinaria protesta en todo el país de las organizaciones y con un acampe de 48 horas instalado frente al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

De nada sirvió que Patricia Bullrich asegurara que la oposición y los movimientos querían dejar al Gobierno nacional como “hambreador”. Tampoco la represión policial durante el acampe que denunció Correpi. O que Mauricio Macri advirtiera que “la Emergencia Alimentaria está desde 2002 y hay herramientas suficientes para atender todas las necesidades”.

El orden del día de este jueves en Diputados era un listado de 12 proyectos, cada uno de ellos impulsando la prórroga de la emergencia alimentaria.

En las calles, en tanto, el tenso reclamo de las organizaciones sociales iba más allá de una ley y exigía medidas sociales urgentes.

“Hay hambre y se necesitan soluciones urgentes”

En Córdoba, las jornadas de protestas iniciaron el miércoles con una marcha por las calles céntricas, el corte de puentes y el acampe frente a la sede del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, ya que responsabilizan a las políticas nacionales por la grave situación que se vive. “Hay hambre y se necesita soluciones urgentes”, aseguró Marisa Cariddi, coordinadora de Barrios de Pie Córdoba, en diálogo con La Nueva Mañana.

En la actualidad, la organización mantiene unos 60 comedores, unos 25 de ellos están instalados en Córdoba Capital y el resto en el interior. A cada uno de ellos asisten entre 50 y 100 niños diariamente, y cada vez se acercan más adultos mayores y familiares que ya no encuentran changas y engrosan las filas de los desocupados.

Esta semana, Marisa difundió una carta abierta dirigida al presidente Mauricio Macri aseverando: “Pasé la crisis de 1989 y del 2001 y, aunque en mi ejercicio profesional como Licenciada en Trabajo Social hoy es frecuente ver cómo niños y niñas asisten a comedores escolares, salas cunas y comedores comunitarios llorando de hambre, sigo sin acostumbrarme a esta situación”.

“Hace poco tiempo atrás, tuve la oportunidad de trabajar con una familia compuesta por un matrimonio joven y sus tres hijos. Las changas que realizaban tanto la madre como el padre de estos niños, no alcanzaban para alimentarlos, abrigarlos, cambiarle los pañales. Ni siquiera podían lavar sus ropas, ya que no contaban más que con lo puesto. Cada vez que estos niños asistían al comedor de su barrio, resultaba desgarrador ver cómo pasaban del llanto a la risa con tan solo un plato de comida”, graficó en esa carta.

“Desde Barrios de Pie venimos reclamando la emergencia alimentaria para que se aumenten las partidas presupuestarias en forma específica y urgente para ampliar los programas asistenciales”, subrayó Cariddi. En concreto, solicitó más alimentos porque graficó que la organización recibió 100 packs de leche para 60 comedores. “El faltante de leche lo estamos supliendo con mermelada”, contó a este semanario. Y sugirió que se puedan abrir los comedores escolares los fines de semana para que los chicos puedan comer.

Cada vez más adultos en los comedores sociales

Por su parte, Emanuel Berardo, del Polo Obrero, explicó a LNM que aun aprobándose la ley y asignando más partidas, “no cambiaría nada la situación actual”. “Lo que nosotros estamos reclamando es que el Gobierno abra los cupos de los programas sociales y aumente la mercadería de los comedores y merenderos. Y para eso no necesita una ley, necesita una decisión política”, enfatizó.

“Lo que exigimos son acciones concretas para paliar el hambre, porque el Gobierno dice que escuchó los reclamos, pero no dio ninguna solución. Lo que se hizo fue llamar a la CGT en nombre de las organizaciones, una central que no tiene ningún mandato de los desocupados para negociar nada. Además, estableció el salario mínimo en 14 mil pesos cuando la línea de indigencia está en 12 mil o 13 mil. La CGT tampoco hizo nada ante la situación de los despidos masivos en el país. La Universidad de Avellaneda plantea que cada dos minutos se pierde un puesto de trabajo”, explicó Berardo.

“En el último año y medio, la demanda en los comedores y las copas de leche en Córdoba se vio incrementada. Casi siempre venían siendo niños y por la noche especialmente, porque en general contaban con el Paicor durante el día. Pero desde fines del año pasado, no vienen solamente los pibes, sino también los adultos mayores y ahora las familias enteras. Son personas que antes trabajaban en negro o hacía changas, y se quedaron sin trabajo y sin ningún ahorro. Pasaron directamente a la indigencia”, explicó Berardo.

El Polo Obrero cuenta con 45 comedores y casi 50 copas de leche, casi todos ubicados en Córdoba Capital. En cada uno de esos lugares, acuden unos 100 chicos y unos 20 a 30 adultos en promedio.

En el caso de la ayuda que brinda el gobierno nacional a las organizaciones sociales, explicó: “Nos mandan mercadería a granel pero no es algo constante. Este mes, por ejemplo, no nos llegaron alimentos. A Barrios de Pie sí, pero le mandaron un 80% menos de packs de leche para los chicos. Así se hace muy difícil”, concluyó resignado.

Según Berardo, si en los próximos días el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación no da soluciones concretas al problema alimentario en el país, se convocará a una multitudinaria marcha federal en Capital Federal “para demostrarle a este Gobierno que la gente que está en la calle, en un acampe reclamando trabajo y alimentos, lo hace porque no tiene otra opción. Hace pocos días los medios reflejaron que para cuatro puestos en un supermercado se había formado cuatro cuadras de cola: claramente no hay trabajo”. 

 

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